Francisco Reynés, presidente ejecutivo de Gas Natural, una de las empresas españolas del IBEX con presencia en el sudeste asiático. EFE
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La llegada de Francisco Reynés a la presidencia de Gas Natural en sustitución de Isidro Fainé ha alejado a la compañía de la portuguesa EDP

Xavier Alegret

Economía Digital

Francisco Reynés, presidente ejecutivo de Gas Natural, una de las empresas españolas del IBEX con presencia en el sudeste asiático. EFE

Barcelona, 01 de marzo de 2018 (17:00 CET)

Los cambios recientes en Gas Natural se dejan notar ya en la estrategia de la compañía. A expensas de la línea que termine marcando el nuevo plan estratégico, la llegada de Francisco Reynés en sustitución de Isidro Fainé a la presidencia de la energética, y la entrada del fondo CVC por Repsol en el accionariado, supondrá que Gas Natural aparque la opción de una fusión con la portuguesa EDP.

En el año y medio que estuvo bajo la batuta de Fainé, acompañado por Rafael Villaseca como consejero delegado, Gas Natural hizo algunas desinversiones importantes –Italia y las redes– con la vista puesta a una gran operación. La que el expresidente tenía en la cabeza era una fusión con EDP, en la que la española tuviera la mayoría. No era solo una idea: llegó a tener contactos con el fondo China Three Gorges, primer accionista de la energética lusa.

Fuentes del sector explicaron a Economía Digital que actualmente Reynés no contempla una fusión con EDP. No es que no le guste la compañía, simplemente no habrá grandes operaciones a medio plazo ni se decidirá nada antes de presentar el plan estratégico, algo que sucederá en junio. Fuentes de la compañía evitaron hacer comentarios: todo está a expensas del plan estratégico, que marcará las líneas maestras para los próximos años.

Isidro Fainé soñaba con una gran operación para Gas Natural, como la fusión con EDP, pero la situación ha cambiado radicalmente

La prioridad actual de Reynés, que acumula todo el poder en Gas Natural como presidente ejecutivo, es dibujar la compañía del futuro y lograr el apoyo de los fondos GIP, que tiene el 20% del accionariado, y de CVC, que comprará otro 20% a Repsol en cuestión de pocas semanas.

Para los fondos, Gas Natural es una inversión financiera, por lo que buscan la mayor rentabilidad posible. Y ambos saben que Francisco Reynés puede dársela: ya lo hizo en Abertis, de lo que se benefició la propia CVC y muchos otros, como Capital Research, que llegó a ser segundo accionista de la concesionaria y ahora ha entrado en Gas Natural con el 3%.

El camino de Reynés

Condicionado al plan estratégico que presentará Reynés, que debe contar con el beneplácito de los fondos, el camino que previsiblemente tomará la gasística es distinto al que diseñaba Fainé: rotación de activos. Puede haber compras, pero no se prevé que sean grandes, sino pequeñas operaciones para ir ganando mercado, y también se seguirá desinvirtiendo allá donde el negocio no sea suficientemente rentable.

La Caixa (24,4%) es el principal accionista de Gas Natural, aunque su presencia ha ido a menos en los últimos tiempos –vendió un 10% a GIP– y los que tienen el mando son los fondos. Sobre todo después de que Repsol acordara la venta de su 20% a CVC. Esta operación está pendiente de autorizaciones administrativas y está previsto que se cierre en primavera.

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