El presidente de Castilla La Mancha, Emiliano García-Page, en la inauguración del matadero de Incarlopsa.
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Incarlopsa, la mayor empresa de Castilla-La Mancha, comenzó a matar cerdos de forma ilegal para doblar la producción y servir lo que necesitaba Mercadona

David Placer

Economía Digital

El presidente de Castilla La Mancha, Emiliano García-Page, en la inauguración del matadero de Incarlopsa.

Madrid, 22 de marzo de 2018 (04:55 CET)

Incarlopsa, la mayor empresa en facturación de Castilla-La Mancha, comenzó a forzar las máquinas de su matadero en Tarancón (Cuenca) y a cometer maltrato animal, tal como han acreditado los tribunales, para duplicar la capacidad de su producción que necesitaba para satisfacer las crecientes necesidades de su único cliente en España: Mercadona.

El fabricante cárnico comenzó a sacrificar cerdos sin sedación, tal como exige la normativa de bienestar animal, para imprimir más velocidad a su cadena productiva. El aumento de producción comenzó a finales de 2013, justo cuando se comienzan a registrar los primeros episodios de maltrato animal en el matadero.

La planta de Incarlopsa fue aumentado su ritmo de forma progresiva desde los 2.000 cerdos sacrificados por día hasta los 3.600, según ha podido saber este medio por fuentes cercanas a la compañía.

lncarlopsa pasó de sacrificar 2.000 cerdos al día a 3.600 por las demandas de Mercadona, pero no tenía capacidad para ello

Los inspectores de la Junta de Castilla-La Mancha levantaron actas porque los cerdos eran degollados en pleno estado de conciencia. Una auditoría externa a la que ha tenido acceso este medio demostró que al menos la mitad de los cerdos tenían que ser aturdidos con descargas eléctricas antes del degüello porque no habían sido correctamente sedados.

La empresa debe garantizar que los cerdos estén expuestos al CO2 durante tres minutos, pero con el aumento de producción, los animales pasaban cada vez menos tiempo en el foso de CO2 y asistían plenamente conscientes al degüelle e, incluso, al escaldado donde son expuestos a agua con temperaturas de 65 grados. Los fuertes gruñidos y patadas de los animales dispararon las alarmas entre los inspectores.

La sentencia judicial del Tribunal Superior de Justicia de Castilla-La Mancha acredita que, en lugar de sancionara la empresa, el gobierno regional apartó y persiguió a los veterinarios que denunciaron las irregularidades, tal como avanzó en exclusiva este diario. Mercadona asegura que nunca tuvo conocimiento de las irregularidades e ilegalidades cometidas en el matadero y detalladas en la sentencia. 

Las obras que complicaron la vida a Emilio Loriente

La compañía, presidida por el empresario Emilio Loriente, pretendió duplicar su producción con un nuevo matadero. Pero los retrasos en las obras de construcción hicieron que el fabricante forzara las matanzas en su vieja planta, lo que supuso un sufrimiento extra para los animales antes y durante su sacrificio.

Incarlopsa asegura que no firmó ningún acuerdo con Mercadona para aumentar la producción y explica que la cadena de distribución de Juan Roig no ejerció ningún tipo de presión para obligarla a disparar su producción. La empresa, con una facturación de más de 600 millones de euros, vende casi el 90% de sus productos a Mercadona, tal como han reconocido sus portavoces. 

En los años en los que se detectaron las irregularidades (2013-2017), Incarlopsa desafió la autoridad de los funcionarios regionales que pidieron una reducción drástica de la producción hasta que se garantizase el cumplimiento de la ley. La compañía desobedeció todas las órdenes, tal como denunciaron los propios funcionarios y como refleja la sentencia judicial. 

Con una enorme actividad empresarial en Castilla-La Mancha, que transciende el ámbito de la producción cárnica, Incarlopsa se ha convertido en la corporación más influyente de la región.

La compañía de Emilio Loriente ha solucionado sus problemas con un nuevo matadero para 11.000 cerdos diarios

El año pasado, finalmente inauguró su nuevo matadero con el que ha superado todos los episodios de maltrato animal. Ahora, los procesos de matanza cumplen con lo estipulado por la ley. 

Incarlopsa produce actualmente entre 5.200 y 5.500 cerdos diarios. Ahora la compañía se plantea doblar los turnos para alcanzar la capacidad máxima de la fábrica, que alcanza la producción de 11.000 cerdos diarios. El aumento de la producción podría comenzar en mayo.

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