Javier Pagès y Mar Raventós, consejero delegado y presidenta del grupo Codorníu. Pagés todavía mantiene la incertidumbre de si presentará candidatura para presidir el Consejo Regulador del Cava. /EFE

Javier Pagés (Codorníu) se perfila como presidente de los cavistas

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Javier Pagés (Codorníu) es el favorito para presidir el consejo rector del cava después del pacto de las embotelladoras para nombrar a sus representantes

Josep Maria Casas / Carles Huguet

Javier Pagès y Mar Raventós, consejero delegado y presidenta del grupo Codorníu. Pagés todavía mantiene la incertidumbre de si presentará candidatura para presidir el Consejo Regulador del Cava. /EFE

Barcelona, 03 de julio de 2018 (04:55 CET)

El actual consejero delegado de Codorníu, Javier Pagés, se perfila como el próximo presidente del consejo regulador de la Denominación de Origen (DO) Cava. Pagés relevará a Pedro Bonet, directivo de Freixenet, que ha comunicado que no piensa seguir en el cargo.

Las patronales y las empresas elaboradoras de cava han pactado quienes serán sus representantes en el consejo regulador sin necesidad de una votación. Por lo tanto, en las elecciones de la DO Cava convocadas para este 26 de julio, los únicos que acudirán a las urnas serán los productores (agricultores individuales, cooperativistas y elaboradores de vino base). Embotelladores y productores se reparten a partes iguales los doce puestos del consejo.

Los embotelladores aspiran a conservar la presidencia del consejo regulador. Han acordado las seis empresas que estarán en el consejo –Freixenet, Codorníu, Sumarroca, Carles Andreu, Juvé Camps y Pere Ventura–, pero no han anunciado quién será su candidato. Sin embargo, Pagés parte como favorito.

Fuentes cercanas a Pagés reconocen que ha sido sondeado para presidir el consejo rector pero que aún no se ha pronunciado al respecto. A finales de año, dejará de ser el consejero delegado de Codorníu para convertirse en presidente no ejecutivo coincidiendo con la entrada en el accionariado de Carlyle. No se espera que estos movimientos empresariales le impidan liderar el sector cavista.

Codorníu y Freixenet tienen silla reservada

En el sector se apunta que después de un directivo de Freixenet le toca el turno a uno de Codorníu. Estas dos marcas tienen silla reservada en el consejo regulador por ser, con diferencia, las principales embotelladoras.

Sin embargo, si Pagés se echase atrás, hay alternativas. Se apunta el nombre de Xavier Ferré, actual vicepresidente del consejo regulador, aunque no es un embotellador. Preside la cooperativa de segundo grado Cevipe. Otro nombre que ha sonado es el de Carles Andreu, que está al frente de las cavas del mismo nombre. Está bien visto por todos, pero no se postula.

Sobre quién será el presidente, Andreu dice que ésta es “la pregunta del millón”. Indica que el próximo presidente no tiene por qué ser necesariamente un embotellador porque “las tradiciones duran hasta que se acaban”. Insiste en que hasta después de las elecciones del 26 de julio, cuando se decidan los representantes de los productores, no se abordará la presidencia.

Damià Deàs, presidente de la patronal Institut del Cava, apuesta abiertamente por un embotellador aunque recalca que no está menospreciando a los productores. Considera que un elaborador facilitaría la promoción del cava cuando hay expectativas de crecimiento internacional. “Necesitamos un presidente con liderato que domine la parte productiva, la comercial y la promoción”, insiste. Añade que deberá afrontar retos organizativos, de legislación y un plan estratégico.

El cava luce músculo pese al boicot: en 2017 se vendieron 252,5 millones de botellas, un 3% más que el año anterior. La facturación subió el 6,5% hasta los 1.149 millones de euros. Sin embargo, el sector atraviesa por una fase de convulsiones por los procesos de venta de las grandes embotelladoras y las guerras internas

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