La deuda de Marina D'Or dificulta cualquier operación de venta

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 La negociación con los bancos acreedores clave para la valoración de la Ciudad de Vacaciones

El complejo vacacional Marina d'Or, situada en la provincia de Castellón / Marina d'Or

en Valencia, 01 de diciembre de 2015 (21:04 CET)

La gran deuda financiera que tiene Marina D' Or con los bancos acreedores es una pieza clave para la venta del 75 % de la empresa a los diferentes compradores que han aparecido en los últimos años, el último de ellos, el Grupo Wanda.

Aunque nadie desmiente ni confirma si continúan las negociaciones de venta, el Diario del Pueblo del Partido Comunista  Chino anunció el lunes que el Grupo Wanda, propiedad del hombre más rico de China, Wang Jianlin, estaba interesado en la operación, noticia que ya adelantó en exclusiva Economía Digital el pasado 20 de noviembre.

Las Vegas en Castellón

Ayer por la tarde, Marina D'Or filtró que las negociaciones sólo afectaban a una parte de la empresa, las relacionadas con el proyecto de Marina D' Or Golf, donde estaban previsto construir más de 45.000  viviendas en un complejo parecido a Las Vegas y para el que Marina siempre ha buscado socios. En este caso han dejado entrever que este socio traería anualmente miles de chinos al nuevo complejo.

Los 1.200 millones que pide Jesús Ger por el 75 % de la empresa (troceada en 2010 el caer las ventas inmobiliarias) comprenderían los casi 16 millones de metros cuadrados que incluyen el proyecto Marina D'Or Golf que fue anulado por el Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana en 2014, aunque podría recuperar su licencia tras la moratoria de un año decretada por la Generalitat Valenciana para los planes urbanísticos.

Porque Jesús Ger tiene en propiedad solo parte del complejo Marina D' Or y los solares de Marina D' Or Golf, pero también suelo en Egipto, Rumanía, Marruecos, Argelia, Brasil y Argentina, donde inició proyectos urbanísticos que posteriormente paralizó con la llegada de la crisis.

La gran deuda

Otra gran parte del complejo y los solares están en manos de los bancos acreedores de una deuda superior a los 800 millones de euros que ya renegoció en 2008 y que sólo ha amainado a cambio de obra.

Los bancos no quieren tanto suelo y apartamentos, por lo que estarían encantados de facilitar una operación de venta siempre que cumpliera determinadas condiciones, lo que dificulta la compra por su alto coste financiero. Aunque la empresa valora sus activos en 2.700 millones expertos consultados lo consideran exagerado, así como los 1.200 millones que pide la propiedad.

Ger también estaba en los últimos meses trabajando con una fábrica de hamburguesas y negocios de intermediación en la compra venta de petróleo, aunque no se sabe si estas divisiones se incluyen en el paquete ofertado a Wanda o al inversor chino que ha visitado recientemente las instalaciones de Marina D' Or en Castellón. Y que también debería haberse entrevistado con los bancos acreedores.

Todo controlado

La agencia EFE distribuyó esta madrugada la información del Diario del Pueblo, sin añadir comentarios por parte del Grupo Wanda ni por parte de Marina D'Or, que siguen diciendo lo que adelantó Economía Digital: han estado aquí para pasar unos días en el balneario.

Este diario ha podido saber que ejecutivos de la compañía Marina D'Or, con su propietario Jesús Ger al frente, viajaron la pasada semana a China para seguir con las negociaciones, sin que se sepa el alcance real de las mismas debido al volumen de las cantidades en juego entre deuda y valoraciones.

Interés por vender

Ger ha negociado con varios grupos inversores la venta de Marina en varias ocasiones, pero nunca ha fructificado la operación al no ponerse de acuerdo en el precio por causa de la importante deuda. Pero hay interés por vender porque la actual situación financiera limita la ejecución de grandes proyectos que aseguren la devolución de los créditos.

Tras trocear la empresa, en mayo de 2014 presentó un concurso de acreedores en Comervi, la principal de sus sociedades inmobiliarias, que fue aceptado por el juzgado.

El libro de venta de Marina se mantiene permanente actualizado por los muchos proyectos que tiene la compañía, que mantiene fuertes campañas de publicidad para atraer publico en verano y en invierno. Así mismo la empresa ha asegurado la continuidad de los puestos de trabajo, sin mencionar el estado de las negociaciones.

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