La ingeniería de Ficosa y Comsa-Emte, ¿un centro 'low cost'? 

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RECONVERSIÓN INDUSTRIAL

Xavier Pujol, Enric Vilamajó y Carles Sumarroca

08 de julio de 2011 (00:08 CET)

El pasado 5 de mayo Ficosa y Comsa-Emte presentaban Idneo Technologies, una nueva empresa que nacía en el recinto de la antigua Sony de Viladecavalls con el objetivo de convertirse en la punta de lanza tecnológica de ambas compañías. Dos meses después, los 120 ingenieros que trabajan en el Vallès Occidental denuncian que Ficosa aplica recortes en el desarrollo de sus actividades que comprometen la innovación de la que hacen bandera. “Lo que se está haciendo es crear un centro low cost con proyectos que quedan lejos de la élite tecnológica a la que aseguran querer llegar”, afirma a Economía Digital el portavoz del comité de empresa, Noël Climent.

Desde el grupo dirigido por Xavier Pujol achacan estas declaraciones a la negociación sindical que se está desarrollando en Viladecavalls para pactar los aumentos salariales de los próximos años. A los ingenieros de Idneo les corresponde por convenio una subida del 5,5% en 2011 y del 4,5% en 2012, pero desde Ficosa aseguran que no se puede afrontar este incremento con el estado actual de tesorería. En contrapunto, recuerdan que han mantenido todos los puestos de trabajo y existe un compromiso de subir el salario de toda la plantilla. “No hay ninguna congelación, cuánto se va a incrementar es precisamente lo que se debate entre sindicatos y dirección”.

El tercer actor en la compañía, Comsa-Ente, queda al margen de los recursos humanos. Su implicación se limita al desarrollo de proyectos específicos y defienden que estos están siguiendo el guión inicial: por ahora abren mercados y buscan clientes. Un extremo que también cuestionan los trabajadores de Idneo. “Están escatimando en pequeñas cosas que son muy importante. Como el traslado de los clientes y los trabajadores”, añade Climent.

Nuevos proyectos

Por otro lado, los sindicalistas denuncian que el desasosiego entre los asalariados ha provocado que muchos hayan presentado una carta de cese. “En el último mes se han ido tres personas”, un número que los inversores aseguran que está en la línea de la rotación de cualquier otro centro tecnológico de las mismas características que Idneo.

“Tenemos varios proyectos en marcha, ¿pero habrá alguno que continúe vivo en los próximos dos años?”, pregunta Climent. En este punto, los inversores aseguran que “en breve” anunciarán un contrato emblemático que finalizará con todas las dudas abiertas. “Por ahora no podemos hablar, se están ultimando detalles”.

Formación

Tampoco se han puesto en marcha los cursos de formación prometidos en el centro. Para el colectivo laboral, un nuevo síntoma de que la empresa no tiene voluntad de continuar, aunque los directivos explican esta demora por otros motivos: ahora no hay dinero para iniciar el reciclaje de los ingenieros, antiguos trabajadores de Sony. Eso sí, esperan que después del verano ya exista un calendario de formación sufragado por el Gobierno de Zapatero, ya que han pedido subvenciones en este sentido.

Las dos compañías que están detrás del centro tecnológico señalan el plan de empresa presentado en mayo como la garantía de su viabilidad. “El papel lo aguanta todo, ¿realmente hay clientes?”, cuestiona Climent. El gran interrogante de Idneo.
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