Los administradores de Martinsa-Fadesa liquidan pisos protegidos por 233.500 euros

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PROTECCIÓN HASTA NOVIEMBRE DE 2016

La liquidación de Martinsa-Fadesa recala en el barrio madrileño de Las Tablas

desde Madrid, 09 de diciembre de 2015 (00:04 CET)

La modificación del Reglamento de Viviendas con Protección Pública de la Comunidad de Madrid que el Gobierno regional llevó a cabo hace dos años para posibilitar la venta de casi 3.000 pisos del Instituto de la Vivienda de Madrid (Ivima) al fondo Goldman Sachs, está dando mucho juego.

A esa modificación, que permite vender, a precio libre, promociones completas de viviendas protegidas antes de que finalice la vinculación al régimen de protección, también se han acogido los administradores concursales de Martinsa-Fadesa para, entre los últimos activos ofrecidos en la liquidación de la compañía, incluir un bloque de 38 pisos en alquiler en Las Tablas.

Junto a las sedes de BBVA y Telefónica

Un nuevo barrio situado al norte de Madrid en el que las sedes de dos grandes multinacionales españolas, como el BBVA y Telefónica, están tirando con fuerza de los  precios de la vivienda.

La modificación del reglamento y el empuje de los precios en este barrio han llevado a los tres administradores –la abogada Antonia Magdaleno, Ángel Martín –en representación de KPMG Auditores– y Antonio Moreno, de Bankinter a ofrecer estas viviendas protegidas por un precio mínimo de casi 9 millones de euros, de forma que cada piso de 100 metros cuadrados, con garaje y trastero, sale a un precio medio de 233.500 euros.

Venta dirigida

En esa modificación, también se deja claro que la venta anticipada de viviendas sometidas a régimen de protección –en este caso vence en noviembre de 2016– debe contar con la previa autorización de la Consejería de Vivienda de la Comunidad de Madrid, y ser vendidas exclusivamente a personas jurídicas, incluyendo sociedades o fondos de inversión inmobiliaria, como ocurrió con la operación de Goldman Sachs con los pisos del Ivima.

El lote en venta se compone de 38 viviendas, 38 plazas de garaje y 38 trasteros anejos a la vivienda, así como 36 plazas de garaje no vinculadas a las mismas (cuyo plazo de protección se amplía hasta noviembre de 2031). Actualmente, están alquilados 34 pisos con sus respectivos anejos y 15 de las plazas no vinculadas.

Subrogación de derechos hasta noviembre de 2016

Si finalmente aparece un comprador, además de pagar la cantidad por la que finalmente hubiera resultado adjudicatario del inmueble, tendrá la obligación de atenerse a las condiciones, plazos y rentas máximas establecidas, subrogándose en sus derechos y obligaciones, hasta noviembre de 2016.

A partir de esa fecha, podrá vender las viviendas al precio que quiera u ofertarlas en alquiler por una renta superior a la que hasta ahora está establecida en base a ese régimen de protección.

Cargas

También deberá hacer frente a algunas cargas que pesan sobre el inmueble. Como esos 1,18 millones de euros de la hipoteca que en su día pidió a Bankia la empresa presidida por Fernando Martín, y que finalmente fue a parar, en diciembre de 2012, a manos de la Sareb.

O los 82.853 euros que Inomar –la filial de Martinsa-Fadesa, propietaria del inmuebles, y que también fue a liquidación– había dejado de pagar antes del 6 de marzo de 2015 –fecha en que la compañía entró oficialmente en liquidación tras el auto del juzgado de lo Mercantil 1 de A Coruña–, correspondientes a cuotas del IBI y de la comunidad de propietarios y otros gastos.

Además de este inmueble, en este cuarto lote de activos a liquidar, por un importe conjunto de 12,6 millones de euros, se incluían viviendas, parcelas o garajes en La Rioja, Palma de Mallorca, Huelva, Murcia, Galicia, Gran Canaria y Málaga. En los tres lotes anteriores, incluido un solar en Budapest, el precio de los activos subastados ascendió a 63 millones, aunque lo finalmente recaudado estuvo lejos de esa cantidad.

La venta conjunta puede esperar

En principio, el plan para liquidar Martinsa-Fadesa no prevé la venta conjunta de la sociedad, como recomienda la Ley Concursal. El juez aceptó esta premisa incluida en el plan de liquidación propuesto por los administradores concursales a instancias de las entidades acreedores. Por ello, a este ritmo, la liquidación tiene visos de eternizarse.

Sareb, CaixaBank, Popular y Abanca suman 3.367 millones de deuda de Martinsa-Fadesa. Tan solo el banco malo, con créditos procedentes de entidades como Bankia, Nova Galicia y la CAM, tiene el 26,38% del total de la deuda concursal, es decir, unos 1.458 millones.

 

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