Los supermercados entran en pánico por las nuevas pruebas de frescos de Amazon

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La multinacional estadounidense prepara la masificación del envío de productos desde un mercado madrileño

Almacén de Amazon en el mercado de La Paz en Madrid.

Madrid , 22 de septiembre de 2016 (01:00 CET)

Los hombres de Amazon se han instalado en secreto en el mercado madrileño de La Paz, en el barrio de Salamanca de Madrid. En un discreto puesto ubicado entre una carnicería y una cerrajería, los subalternos de Jeff Bezos empacan bolsas de papel marrón vacías con códigos de barra y bolsas térmicas negras que llevan impreso un logo corporativo.

Escanean los códigos de barras en colaboración con trabajadores de Seur, una de las empresas de reparto con las que Amazon trabaja en España. Los trabajadores tienen sumo cuidado en evitar que cualquier comprador del mercado vea el logotipo en las bolsas térmicas negras. Por eso, pegan un papel con celo para que no se vea ni una letra. Pero a veces el celo cede y desvela el secreto que tanto guardan. Impreso en blanco sobre negro, se muestra el último proyecto que Amazon pretende expandir de forma agresiva en España: Amazon Prime Now.

El servicio, ya disponible en una primera fase de pruebas en España, prepara un salto cualitativo. Amazon negoci con una cadena de supermercados local el reparto de frescos a domicilio, tal como anunció este diario. Se repartirán en coches particulares y no en cámaras frigoríficas, lo que exigirá la utilización de bolsas térmicas para productos refrigerados, según ha podido saber este diario.    

Amazon ya cuenta con alianzas con la distribuidora Miquel Alimentació que le suministra productos frescos y de mercado. La multinacional estadounidense no ha querido explicar el tipo de trabajo que realizan sus equipos en el mercado madrileño. 

En menos de una hora

Los bajos precios y excelente logística es una de las principales preocupaciones de la multinacional que ha puesto a temblar a librerías, cadenas de electrodomésticos y ahora los supermercados. Amazon ensaya el picking y los envíos porque debe ser capaz de entregar de forma rápida todos los envíos. Nadie sabe cuántos pedidos llegarán a partir de la masificación del servicio.

Los supermercados como Mercadona o El Corte Inglés reparten la compra adquirida por internet en un amplio intervalo de tiempo. Los planes del nuevo competidor han disparado las alarmas entre dos de los grandes supermercados de España: Mercadona y El Corte Inglés. Oficialmente, la primera cadena de supermercados de España no tiene intenciones de realizar fuertes inversiones.

"Perdemos entre 30 y 40 millones con las compras por internet. Hasta ahora no hemos sabido hacerlo rentable", explicó Juan Roig, presidente de Mercadona, en relación a las compras de mercado por internet.

Falsa relajación

Pero fuentes del sector aseguran que Mercadona, que resta importancia a este mercado, ha dado pasos para desarrollar una metodología que permita reducir el tiempo de los envíos a domicilio. La rapidez en la entrega es un factor clave en las compras por internet. Es algo que también preocupa a El Corte Inglés.

"La gente que compra por internet es porque generalmente no tiene tiempo de ir al supermercado. Si no tiene tiempo para eso, probablemente tampoco disponga de cuatro horas en su casa para esperar que le llegue la compra", explican fuentes cercanas a El Corte Inglés.

La cadena dirigida por Dimas Gimeno, en su plan de modernización, ha agilizado algunos procesos y ahora permite que el usuario compre por internet y recoja rápidamente su pedido en las tiendas. Pero todos esos avances parecen palidecerse ante la capacidad expansiva de Amazon, que garantizará envíos en dos horas y además con precios agresivos.

Las compras de frescos, comida y productos de mercado por internet apenas alcanza el 1% en España, pero este porcentaje puede ser crucial en un sector con ventas estancadas desde los últimos cuatro años y con una rentabilidad afectada por la guerra de precios y la competencia de las marcas blancas. Por eso los grades supermercados son conscientes de que algo deben hacer para evitar ser desplazadas o engullidas por Amazon. El problema es que no saben qué ni cómo.
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