El expresidente de Seat, Luca de Meo (d) y el presidente de Volkswagen AG, Herbert Diess (i), en la presentación de resultados de Seat en 2018. EFE/Susanna Sáez

Luca De Meo sale de Seat sin un acuerdo con Volkswagen

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El dirigente italiano debe sentarse a negociar las incompatibilidades de su contrato actual para ser nombrado presidente de Renault

Carles Huguet

Economía Digital

El expresidente de Seat, Luca de Meo (d) y el presidente de Volkswagen AG, Herbert Diess (i), en la presentación de resultados de Seat en 2018. EFE/Susanna Sáez

Barcelona, 08 de enero de 2020 (04:55 CET)

No por esperado, el adiós de Luca De Meo a Seat fue menos doloroso en el seno de la empresa. Mientras todas las voces consultadas calificaba la marcha de “mala noticia”, el ya expresidente de la automovilística española aspira a desligarse totalmente de Volkswagen AG –la matriz que también engloba Volkswagen, Audi, Skoda y Porsche— para poder fichar por Renault. Sin embargo, el pacto todavía no se ha producido.

En un comunicado emitido este martes, la compañía informaba de que el italiano dejaba “a petición propia y de mutuo acuerdo con Volkswagen” la presidencia de Seat. No obstante, añadía una coletilla: “Luca De Meo seguirá formando parte del grupo hasta nuevo aviso”. Es decir: no hay acuerdo para abordar los términos de su salida hacia la presidencia de Renault.

Las fuentes consultadas por Economía Digital explican que el principal inconveniente para sellar el adiós del grupo son las incompatibilidades existentes en el contrato para firmar por una empresa de la competencia por una posible revelación de secretos. Por ello, no se atreven a fijar la fecha en la que el transalpino se desvinculará definitivamente del conglomerado germano y, mucho menos, cuando oficializará su incorporación a la firma gala.

Volkswagen no podía competir con Renault: sus grandes marcas ya tienen presidente

Dada la imprevisibilidad del calendario, las mismas voces explican que se habían preparado distintos comunicados antes de la celebración de la reunión en la que De Meo comunicó su salida al comité ejecutivo de Volkswagen AG. El conglomerado tampoco tenía muchas alternativas para presentar una contraoferta: el cargo de primer ejecutivo de Volkswagen, Audi y Porsche está ocupado por directivos que no parecen atisbar todavía su final. 

En su lugar, Seat nombró al vicepresidente de Finanzas, Carsten Isensee. Su ascenso responde a los estatutos del grupo: en caso de quedar vacante una presidencia, el vicepresidente de más edad ocupará de forma interina el puesto. En el interior de la compañía se augura que el sustituto ocupe el puesto durante "un máximo de un par de meses" hasta seleccionar al nuevo líder.

El directivo alemán tomará la presidencia en un momento de especial importancia para el fabricante con sede en Martorell (Barcelona): en 2020 debe recortar de forma drástica las emisiones medias de CO2 de la flota de vehículos en un contexto negativo del sector en Europa. Además, en otoño, el ejecutivo nombrado de forma definitiva deberá comenzar a negociar el nuevo convenio colectivo con los sindicatos.

El legado de Luca de Meo

El italiano se incorporó al grupo germano en 2009 y, tras ocupar cargos en Audi y Volkswagen, tomó la presidencia de Seat en 2015. En cuatro años logró batir récords de ventas y beneficios, con unas ganancias operativas de 254 millones de euros en 2018 y unas ventas de 517.600 vehículos --una cifra que se superará en 2019 a la espera de los datos de diciembre--.

Pero más allá de las cifras, el sector reconoce a De Meo su labor para prestigiar la marca Seat, vinculándola a Barcelona. Si a su predecesor, Jürgen Stackmann, se le aplaude por haber puesto en marcha la actual ofensiva en el segmento SUV, al transalpino se le felicita por haberla sabido vender como nadie.

Además, el italiano ha sido clave para liderar la transformación de la empresa a nivel interno. "La renovada moral y el buen rollo es su principal legado para la plantilla", añaden los trabajadores. Un cambio de chip que sirvió a los empleados para llevar a Seat a un escalón en el que hasta el momento no había llegado.

Luca De Meo pasará de liderar una empresa que vendió 517.600 coches en 2018 a dirigir un grupo de marcas que comercializó 3,88 millones de vehículos en el mismo año. Además, extenderá sus tentáculos en Nissan Mitsubishi, sociedades aliadas con Renault. Juntas conforman el segundo conglomerado automovilístico del planeta, sólo por detrás de Volkswagen AG.

A su favor cuenta que el italiano ya conoce la casa. Tuvo responsabilidades en el departamento de marketing de la empresa gala entre 1992 y 1997. El idioma tampoco será un problema: el francés es una de las lenguas que habla.

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