Realia amplía los descuentos de sus pisos otro 12% en lo que va de año

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Desde el 25% hasta el 28% aunque cree que el margen de la inmobiliarias para aplicar nuevos tijeretazos ya está agotado

08 de junio de 2011 (23:34 CET)

El precio de la vivienda sigue bajando. Incluso desde aquellas empresas que como Realia pueden presumir de ser la única que ganó dinero en 2010. El descuento medio en las ventas del grupo inmobiliario participado por Caja Madrid y FCC ha saltado este año desde el 25% hasta el 28%.

Los tijeretazos están siendo muy importantes especialmente en las viviendas de la costa. En las grandes capitales, en cambio, son mucho más suaves. El presidente de Realia, Ignacio Bayón, explicó ese fenómeno ayer antes de la junta de accionistas. “Las grandes empresas inmobiliarias hemos hecho un esfuerzo impresionante”. El grupo empezó el año con un descuento medio del 25% y en menos de seis meses lo ha ampliado al 28%.

Por lo tanto, la inmobiliaria se está anticipando más que de sobra a las previsiones del Banco de España, que opina que el precio de la vivienda debería bajar al menos otro 10% en los dos próximos años. Tras las rebajas aplicadas hasta hoy, Bayón considera que en su compañía no hay margen para una rebaja adicional… al menos a priori. “Podríamos estudiar algún recorte más en algún caso concreto, porque es el mercado el que marca la pauta cada día”. El mercado, por un lado, y los acuerdos alcanzados con los bancos acreedores, por otro. Realia se ha comprometido a generar liquidez cada año con la venta de su stock de viviendas.

No hay venta a pérdidas

En cualquier caso, la inmobiliaria asegura que los márgenes brutos de sus ventas son positivos. Es decir, que no están vendiendo con pérdidas y que cualquier descuento ya ha sido provisionado.

Tras cuatro largos años de crisis inmobiliaria, el escenario para el negocio de promoción residencial sigue siendo de lo más negro desde la atalaya de las grandes empresas del sector. Realia descarta abandonar este segmento, pero quiere reducir supeso hasta el 20%. El grupo, en el que la división residencial ya concentra sólo un tercio de su negocio, quiere que el negocio patrimonial se sitúe entre el 75% y el 80% del total en dos años.

Pero de momento asume que en paralero debe realizar nuevas promociones de viviendas activando algunos de sus mejores suelos para cumplir sus obligaciones financieras con los bancos. En estos momentos, la deuda del grupo participado por Caja Madrid y FCC es de 2.132 millones de euros. Algo más de 700 millones vencen a finales del año que viene. Del resto, más de la mitad en 2017.

Hasta 267 millones de tesorería

Ahora, el objetivo del grupo es invertir --“pronto, no lo queremos dejar para final de año”, explicó ayer Bayón-- hasta 180 millones de euros en patrimonio, única y exclusivamente en oficinas para alquiler. Madrid y París son los objetivos número uno. En la capital francesa, Realia tiene el 34% de sus activos y 200.000 metros cuadrados en alquiler. Pero también han incluido en su agenda Hamburgo, Múnich y Londres.

No obstante, cualquier decisión de compra dependerá de las opciones reales que el grupo tenga de comprar la Torre KIO, propiedad de Caja Madrid. Realia cuenta con las bendiciones de sus dos accionistas de referencia, pero necesita que el precio se adecúe a sus posibilidades. El activo podría costar más de 200 millones de euros y la inmobiliaria tiene 67 más en caja. El presidente de Realia aseguró ayer que en ningún caso el grupo va alterar a su situación estable de tesorería y añadió que con los 180 millones que tiene para invertir se puede conseguir financiación adicional.

Por otra parte, Bayón no descartó algún tipo de alianza entre SFL y SIIC de París para realizar operaciones conjuntas, como la compra de algún activo en joint venture. El año pasado, Realia llegó a un acuerdo para que la inmobiliaria SFL, propiedad de Colonial, entrara en el capital de su filial SIIC de París, a cambio de aportar dos inmuebles de oficinas. Fue una solución forzada para que Realia no perdiera los beneficios fiscales que permite la legislación francesa.
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