Lío en Naturgy: Criteria y Moncloa en alerta por la espantada de BlackRock con el mundo en guerra
La salida de Blackrock de la gasista vuelve a complicar la gobernanza de Naturgy. Criteria y el Gobierno ven cómo IFM puede ampliar su participación, aunque el formato de colocación acelerada evita la venta a un solo accionista.
Francisco Reynés, presidente de Naturgy y vicepresidente de CriteriaCaixa, e Isidro Fainé, presidente de CriteriaCaixa. Foto: Economía Digital
Oriente Medio estalla y la explosión del gas llega hasta España. En el tercer día de la guerra de Occidente e Israel contra Irán, BlackRock ha anunciado su proceso de venta de la participación que mantiene en la empresa energética Naturgy. En concreto, el fondo americano planea deshacerse del 11,4% que mantiene en la firma presidida por Paco Reynés.
Una operación valorada en 3.000 millones de euros pero que sacude un capital mucho mayor. La salida de Global Infraestructure Partners (GIP-Blackrock) de Naturgy coincide con el anuncio de esta misma de una fuerte inversión en la eléctrica AES Corporation, una de las mayores cotizadas del sector en EEUU, por 33.300 millones de dólares (28.200 millones de euros), junto con EQT.
Sacudida en Naturgy
La venta en España puede ser una desinversión táctica para hacer frente a la nueva compra en EEUU, pero deja un vacío tembloroso para los accionistas de Naturgy en España. CriteriaCaixa, que controla el 26% del capital de la Ibex energética, se muestra en alerta ante la operación.
El formato de «colocación acelerada» que ha elegido Blackrock evita que su paquete accionarial recaiga en manos de un solo inversor. En cambio, lo habitual es que se reparta en unos cuantos accionistas, lo que no amenazaría la posición de dominio que mantiene el vehículo inversor de la Fundación La Caixa, que pilota Isidro Fainé y cuyo vicepresidente es Paco Reynés, presidente de Naturgy.
¿Quién estará dispuesto a entrar en la operación? Fuentes de IFM guardaron ayer silencio sobre sus intenciones aunque admitieron desconocimiento sobre la operación. También está la sempiterna aspirante Taqa, la energética soberana de Abu Dhabi, que falló en su intento de opar a Naturgy aunque ahora pudiera estar interesada en una participación pequeña. El estallido de la guerra en Oriente Medio y el colapso del comercio energético podrían avivar el interés del emirato en diversificar.
Cualquiera de estos movimientos no solo pone en alerta a Criteria; también al Gobierno de Pedro Sánchez, quien ya torpedeó la entrada de Taqa con el consiguiente disgusto de GIP e IFM, que planteaban vender. En los últimos años, desde el Gobierno han planteado la necesidad de entrar en el capital de grandes compañías del Ibex, como Telefónica hace un año. Aunque es cierto que desde la lógica intervencionista de esta coalición gubernamental cualquier empresa resulta «estratégica», Naturgy siempre ha estado en el radar de La Moncloa.
Salida de Blackrock
BlackRock ha culminado su salida del capital de Naturgy, marcando el cierre de una desinversión que se ha desarrollado de forma progresiva desde finales de 2025 y que se materializa con la venta de su participación restante, valorada en aproximadamente 3.000 millones de euros.
La operación se articula mediante una colocación acelerada de acciones dirigida a inversores institucionales, gestionada por J.P. Morgan y Goldman Sachs, conforme a la comunicación remitida al mercado. Este proceso sigue a la colocación inicial del 7% del capital en diciembre de 2025, que supuso el primer paso de la retirada de la gestora estadounidense tras más de una década de inversión en la energética española.
Con esta transacción, BlackRock abandona una participación que se remonta a 2016, cuando su filial Global Infrastructure Partners (GIP) entró en el accionariado de Naturgy, posición que heredó tras su compra por parte de BlackRock. La desinversión se alinea con la política global de la firma de mantener participaciones financieras menores en las compañías de su cartera, recalibrando así su exposición a la energética.
La salida total del fondo estadounidense redefine la estructura accionarial de Naturgy y abre un nuevo ciclo en la configuración de su accionariado. Entre los posibles compradores del paquete accionarial se encuentran otros inversores institucionales relevantes, entre ellos el fondo australiano IFM, así como otros socios financieros como CVC o Corporación Financiera Alba, lo que podría traducirse en una mayor dispersión del capital y en ajustes en la jerarquía de socios de referencia.
La reconfiguración accionarial se produce en un contexto de interés creciente por el sector energético europeo y por compañías con rol central en la transición energética. El incremento del free float de Naturgy es un objetivo explícito de la estrategia corporativa, al mejorar la liquidez bursátil y facilitar la incorporación o salida de inversores institucionales en el futuro.