Renfe y Talgo preparan el asalto al AVE Río-Sao Paulo

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MEGAPROYECTO

Uno de los convois del AVE de Renfe

14 de junio de 2012 (20:03 CET)

Las empresas españolas del sector ferroviario están de moda y muchos mercados lo saben. Tras conseguir el mayor contrato en el extranjero de la historia de España con el proyecto del tren de alta velocidad entre La Meca y Medina en Arabia Saudí, ahora las compañías españolas ponen los ojos en otro mercado puntero, como es Brasil. Más de 15.000 milllones están en juego.

Talgo y Renfe están preparando la oferta que van a presentar como unión temporal de empresas (UTE) para el concurso de material rodante del proyecto del AVE entre las dos grandes ciudades de Brasil, Río de Janeiro y Sao Paulo.

Dos pliegos, un proyecto

El gigante sudamericano tiene previsto sacar dos fases del proyecto de la línea. Por un lado, un concurso con el material rodante, es decir, los trenes, en el que participará el consorcio español de Renfe y Talgo, y otro pliego con el resto del proyecto: construcción y mantenimiento de la infraestructura.

Fuentes próximas al proyecto han asegurado que ambos pliegos pueden estar cerca de presentarse y sería en las próximas semanas cuando el Gobierno de Dilma Rousseff diera el pistoletazo de salida al que presumiblemente puede ser la obra más cara del sector ferroviario. Este proyecto, de más de 400 kilómetros, lleva varios años en el aire ya que ha sido retrasado en varias ocasiones.

El favor del Rey

Durante la visita del Rey a Brasil de hace unos días, el proyecto del AVE salió a la luz por el gran interés de las empresas españolas en ese contrato. Incluso se habla de que Don Juan Carlos habría conseguido un semiacuerdo con Rousseff para que participen las empresas españolas, expertas en este tipo de infraestructuras.

El proyecto del AVE Río de Janeiro-Sao Paulo está valorado en algo más de 15.000 millones de euros en total, sumando los dos fases del proyecto. Esta cifra supera con creces la del contrato de la línea de alta velocidad de Arabia Saudí, entre las ciudades de La Meca y Medina, valorado en 6.500 millones de euros, y considerado el mayor de la historia económica de España realizado en el extranjero.

Tabla de salvación

Este megacontrato de 15.000 millones de euros también sería un soplo de aire fresco para las grandes constructoras que han visto como en los últimos años su negocio de la construcción se ha parado bruscamente en España y se tienen que ir a mercados extranjeros en busca de grandes contratos de infraestructuras.

La competencia en el mercado es muy dura, pero las grandes compañías del sector como FCC, ACS, Ferrovial, OHL o Sacyr cuentan con un alto grado de experiencia que, al igual que Renfe y Talgo, colocan a España en la vanguardia de la alta velocidad en el mundo.
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