Repsol-YPF: dos caminos distintos tras la expropiación

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ANIVERSARIO

Kirchner anuncia la expropiación de YPF

16 de abril de 2013 (10:25 CET)

Se cumple un año de la noticia empresarial de 2012. La expropiación de YPF a Repsol. La presidenta Cristina Fernández de Kirchner arrebata la mayor empresa argentina a la petrolera española. Sin pagar nada a cambio. Se crea una de las mayores crisis diplomáticas en España.

Repsol pide un justiprecio. Brufau da una rueda de prensa multitudinaria. Exige 10.000 millones de dólares por la expropiación del 39% de la petrolera y el megayacimiento de Vaca Muerta. Se intenta negociar pero no hay salida. Se inicia una guerra judicial en todas las jurisdicciones posibles. Un año después, hay abiertas una decena de causas por el expolio.

Nueva vida

Pero la vida continúa. No se puede estar siempre mirando hacia atrás. Eso es lo que debió pensar el presidente de Repsol. Inmediatamente se puso manos a la obra. Un mes después presentaba un nuevo plan estratégico hasta 2016. Sin contar con YPF, claro. Además, incluyó un cambio de look. La petrolera argentina ya no salía en el logo.

Dicho plan se basó en dos máximas. Una, reducir deuda como fuera. Y dos, crecer en exploración y producción. La primera ya la ha cumplido. Ha vendido todo el negocio de GNL a Shell, el 5% de autocartera y otros activos no estratégicos. En cuanto a upstream, los planes de expansión para los próximos años abarcan medio mundo. Sin YPF, la compañía que preside Antonio Brufau se va a poder dedicar a explorar en otros campos. Ya no tiene que destinar fuertes inversiones en Vaca Muerta. Ahora irán a otros mercados como Estados Unidos, Rusia, África Occidental o incluso España.

Mejor en bolsa


Los mercados han aplaudido la gestión de Brufau. Hace un año, Repsol cerró la sesión en los 16,2 euros. La cotización se desplomó hasta los 10, 57 euros en julio. Pero poco a poco ha ido cumpliendo los deberes y la acción se colocó en los valores de la expropiación en noviembre. El febrero pasado superó los 17,5 euros por título.

Tras las ventas de la autocartera y el negocio de GNL, las casas de análisis cambiaron de parecer. La petrolera es ahora uno de los valores con mayor recorrido. Falta que las firmas de ráting den mejores perspectivas, sobre todo, tras la reducción de la deuda.

Sin rumbo

Todo lo contrario que YPF. La gestión de Cristina Fernández de Kirchner y sus asesores ha empeorado las cuentas de la petrolera argentina. Los números lo dicen todo. El beneficio neto de YPF ha caído un 12% respecto al último ejercicio de gestión por parte de Repsol.

Las reservas han disminuido un 24%. Se ha pasado de los 202 millones de barriles a 153. Incluso la producción también cayó en menor volumen. Fue de 485.000 barriles al día desde los 488.000 cuando Brufau presidía YPF.

Vaca Muerta

El megayacimiento de Vaca Muerta fue la excusa para el expolio, según el propio Brufau. La cantidad de recursos llamó la atención de Kirchner. Querían ser ellos quienes gestionaran uno de los mayores yacimientos de hidrocarburos no convencionales del mundo. Ha pasado un año, y todo sigue igual. Vaca Muerta no avanza, está parado.

Kirchner sigue sin encontrar socios para desarrollar el proyecto. Únicamente Chevron y Bridas (propietaria del 40% de PAE –Pan American Energy-) han llegado a firmar nacuerdos de intenciones que en la actualidad se encuentran estancados.

Pérdida de interés


Además, es llamativo el interés que han perdido los mercados respecto a YPF desde la expropiación. Cuando la compañía estaba gestionada por Repsol el número de analistas internacionales que según Reuters analizaba su evolución ascendía a 12 (el 84% de ellos recomendaba comprar y el precio objetivo de consenso era de 55,2 dólares por acción).

Sin embargo, bajo la gestión estatal y a efectos de la mencionada agencia, tan solo cinco analistas la siguen. Firmas como UBS, Santander, Raymond James o BTG Pactual han dejado de hacerlo. De los analistas actuales, ninguno de ellos recomienda comprar y su precio objetivo ha descendido hasta 12,03 dólares (un 78% menos).

Rumores


Todo este año ha estado marcado también por la rumorología. Informaciones sobre posible acuerdos entre ambas empresas, movimientos a favor de una salida de Antonio Brufau, presiones de todo tipo. Viajes relámpagos. A día de hoy, todo sigue igual que el primer día. Pero con un proceso judicial extenso de por medio.
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