La AIReF estima una deuda pública del 113,8% del PIB en 2023 y ve ya riesgo de estanflación en la UE

La AIReF avisa ya del riesgo de estanflación en la UE y de una posible subida de tipos, además de un crecimiento global menos vigoroso por la guerra de Ucrania, pero la deuda pública española bajará al 113,8% del PIB en 2023 por el crecimiento

La presidenta de la AIREF, Cristina Herrero, en los Cursos de Verano de la UIMP. / APIE

La presidenta de la AIREF, Cristina Herrero, en los Cursos de Verano de la UIMP. / APIE

Se agudizan los riesgos para la sostenibilidad financiera y la estabilidad presupuestaria de la economía española. La Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF) advierte ya de riesgos como un escenario de estanflación en la Unión Europea tras la invasión militar en Ucrania de Rusia y un posible repunte de los tipos de interés, si bien estima que la ratio de deuda pública española se reducirá del 118,7% del PIB en 2021 al 115,2% este año y al 113,8% en 2023, principalmente por el crecimiento económico.

Este es el panorama que detecta la AIReF en la actualización de su observatorio de deuda pública, en el que la AIReF asegura que el año 2022 ha comenzado con «perspectivas de recuperación económica global menos vigorosas de lo inicialmente previsto«, un escenario que, además, «se ha agravado con el inicio de la guerra en Ucrania».

La Autoridad Fiscal señala que las expectativas de inflación permanecen ancladas, pero la persistencia en las tensiones de precios, intensificadas tras el inicio del conflicto armado, pueden «desatar espirales alcistas y efectos de segunda ronda», algo que «complicarían el diseño de la política monetaria en un entorno de deterioro de las previsiones de crecimiento a nivel global».

De hecho, el organismo fiscalizador avisa en lo relativo a los riesgos para la sostenibilidad que la invasión de Ucrania eleva el riesgo de un «escenario de estanflación en la Unión Europea», por el que la elevada inflación podría tornarse más persistente, desatando esas espirales alcistas y efectos de segunda ronda que complicarían el proceso de normalización de la política monetaria.

Con todo, un repunte de los tipos de interés de la deuda soberana tendría un impacto limitado en el gasto en intereses debido a la elevada vida media de la cartera en el corto plazo. En el medio y largo plazo un entorno de tipos bajos será imprescindible para aliviar el esfuerzo fiscal necesario para que la deuda pública se mantenga en una trayectoria descendente, subraya AIReF.

Por otro lado, el organismo presidido por Cristina Herrero señala que el aumento de los pasivos contingentes a través de las líneas de avales supone un riesgo en el corto y medio plazo, aunque su impacto es «limitado». Finalmente, el previsible aumento del gasto sanitario y del gasto en pensiones como consecuencia del envejecimiento de la población es uno de los principales riesgos para la sostenibilidad de las finanzas públicas en el medio y largo plazo.

Reducción de la deuda pública y de su coste por el crecimiento:

En este contexto, la ratio española de deuda sobre PIB se situó a finales de 2021 en el 118,7%, lo que supone una reducción de 1,3 puntos en el año, por debajo de las previsiones de organismos nacionales e internacionales, aunque sigue situándose 23,1 puntos por encima respecto al nivel previo a la pandemia. Por administraciones, la Administración Central y los Fondos de la Seguridad Social han asumido el 90% del incremento de deuda de los dos últimos años (20,9 puntos) al financiar la mayor parte de los gastos asociados a la pandemia.

A corto plazo, las previsiones macro-fiscales publicadas por AIReF en enero proyectan una disminución en la ratio de deuda sobre PIB al 115,2% del PIB este año y al 113,8% en el año 2023, en línea con la previsión del 115,1% presentada por el Gobierno en el borrador de Plan Presupuestario para 2022. La reducción de la ratio vendrá sustentada principalmente por el crecimiento económico, ya que «el persistente déficit seguirá contribuyendo de manera sustancial al incremento de la deuda a pesar de la reducción de la carga financiera«.

A pesar del aumento de las necesidades de financiación, el coste de la deuda ha continuado reduciéndose hasta un nuevo mínimo histórico, situando por primera vez el coste medio de las emisiones realizadas por el Tesoro en el conjunto del año en terreno negativo, gracias a los bajos tipos de emisión y pese al alza de la deuda. Según la AIReF, el actual entorno de bajos tipos de interés sigue favoreciendo la dinámica de la ratio de deuda en el largo plazo, ayudando a generar un efecto “bola de nieve” positivo a lo largo de los próximos años, por lo que se mantendrá la tendencia de leve reducción de la carga.

Para 2022, el Tesoro Público propone un programa de financiación similar al de 2021, manteniendo el objetivo de emisiones netas en los 75.000 millones observados al cierre de 2021 y este año volverá a contar con los fondos Next Generation UE como fuente de financiación adicional. De cara a los próximos años, AIReF prevé una estabilización de las necesidades de financiación brutas en términos monetarios, que se irán reduciendo en relación al PIB. Eso sí, la deuda del Estado presenta un riesgo de refinanciación bajo con un perfil de vencimientos bien distribuido a lo largo de los próximos años, con vencimientos moderados en el corto plazo y una distribución granular en el medio y largo plazo.