La crisis de suministros provoca la primera caída de la producción industrial tras siete meses al alza

La producción industrial cede un 3,3% en octubre por el desplome sobre todo en la fabricación de automóviles (-35%) y en otras actividades como la fabricación de material y equipo eléctrico (-14%) o la industria textil (-13,5%)

Un operario trabaja en una fábrica de coches. EFE

Un operario trabaja en una fábrica de coches. EFE

La falta de suministros de muchos productos por la crisis de abastecimiento mundial ya ha provocado un retroceso del 3,3% del Índice General de Producción Industrial (IPI) en octubre, la primera caída tras siete meses al alza, y afecta sobre todo a sectores como el del automóvil, ante la falta de ‘microchips’ y semiconductores que ha lastrado su producción más de un 35%.

Tras los notables incrementos registrados desde marzo hasta junio como consecuencia de la comparativa con los meses del año pasado afectados por el Estado de alarma y el confinamiento, la producción industrial se moderó al 1,9% en septiembre y en octubre ya presenta su primera caída, según los datos publicados este viernes por el Instituto Nacional de Estadística (INE).

Además, corregida de efectos estacionales y de calendario, la producción industrial registró en el décimo mes del año una caída interanual del 0,9%, tasa 1,3 puntos inferior a la de septiembre. A nivel mensual (octubre sobre septiembre), la serie corregida también refleja un retroceso del 0,4% tras el estancamiento del mes previo.

Los datos son elocuentes al reflejar ya una afectación clara en algunos sectores de los problemas existentes a escala internacional en las cadenas de suministro ante el aumento de la demanda y la producción limitada, en un contexto de aumento del proteccionismo, que ha llevado a una falta de materiales y problemas de desabastecimiento en la industria.

La afectación de la crisis de abastecimiento

El Banco de España ya alertó de que esta crisis de materias primas y cuellos de botella, que ha provocado un incremento de precios, podría propagarse también a los servicios, sobre todo al comercio, el transporte y algunos servicios profesionales. Recientemente cuantificó en unos 13.500 millones el impacto.

En un informe reciente el organismo supervisor cuantificaba el impacto potencial que tendrán sobre la economía española los cuellos de botella en las cadenas globales de suministro, que estima de entre dos y tres décimas en 2021 y de entre cinco y nueve décimas en 2022, por lo que alcanzará hasta alrededor de 13.500 millones de euros el próximo ejercicio. BBVA elevaba el impacto a 1,2 puntos en 2022, el equivalente a más de 15.000 millones de euros.

Por el momento la escasez de componentes básicos en la industria manufacturera europea ha afectado especialmente a Alemania, y en general a la industria del motor, pero ya está repercutiendo en España con el parón de algunas producciones y el alza de precios, a lo que se une la crisis energética con un precio de la electricidad en máximos históricos, lo que en conjunto podría dañar la recuperación.

De hecho, la crisis de materias primas y la subida de la luz ha paralizado ya al 39,5% de las empresas de construcción, según datos de la Confederación Nacional de la Construcción (CNC) y está afectando a la recuperación de las empresas, con especila incidencia en el sector del automóvil. En todo caso, el Gobierno ha descartado el desabastecimiento por el momento.

Los economistas y expertos ya calculan que la crisis de suministros se prolongará hasta el año 2023, en un contexto en el que perdura la crisis de precios, sobre todo el alza de los precios de electricidad hasta máximos históricos, de especial incidencia en la industria al ser uno de sus principales costes.

El sector del automóvil, el más afectado: su producción cae un 35%

A nivel genérico, a evolución fue distinta por sectores, y la caída de la producción industria a nivel general obedeció un mes más sobre todo a los retrocesos en la fabricación de bienes de equipo (-11,7%) y los bienes intermedios (-3,5%), ya que el sector de la energía (0,4%) logró tasas positivas y el de bienes de consumo (+2,1%) también, gracias a que los bienes de consumo no duradero (+2,5%) compensaron la disminución de los duraderos (-2,1%).

Por actividades, un mes más el sector del automóvil es el que se está viendo afectado en mayor medida por la crisis y escasez internacional de materias primas. En concreto, la fabricación de vehículos de motor, remolques y semiremolques se desplomó un 35,1% en el décimo mes del año, ante la paralización de la producción en varias fábricas en plena crisis de suministros.

No obstante, los datos del INE muestran que la fabricación de vehículos de motor acumula un aumento del 2,9% de la media de lo que va de año, aunque en ello influye también la comparativa con el ejercicio 2020, marcado y lastrado por la crisis de la Covid-19.

Otros de los sectores que ya se vieron en octubre más afectados por la crisis fueron la industria textil, con una caída de la producción del 13,5%, así como la fabricación de material y equipo eléctrico (-14%), la fabricación de productos de caucho y plásticos (-10,1%), la industria manufacturera (-3,8%) o el suministro de agua, actividades de saneamiento, gestión de residuos y descontaminación (-2,7%).

Por el contrario, las que más mejoraron su producción en octubre  fueron las coquerías y refino de petróleo (+16,9%), la confección de prendas de vestir (+23,4%), la fabricación de bebidas (+12,2%) y las industrias extractivas (+11,4%).

Sube hasta un 22% en Baleares

Con todo, en lo que va de año la producción industrial ha crecido un 7,6% en España, y se han registrado subidas en todos los sectores, sobre todo en la confección de prendas de vestir (+27,3%) por la comparativa con el año pasado, aunque presenta ya caída el suministro de agua y actividades de saneamiento y gestión de residuos (-0,7%).

Por comunidades autónomas, la tasa anual de la producción industrial aumentó respecto a octubre de 2020 en seis regiones y disminuyó en otras once.

Los mayores incrementos se produjeron en Islas Baleares (+22,5%), Asturias (+6,3%) y Andalucía (+1,8%), mientras que por el contrario las disminuciones las protagonizaron Castilla y León (-15,8%), Aragón (-11,7%) y La Rioja (-6,8%).