El Banco de España propone bonificar a los propietarios de viviendas para incentivar el alquiler

Pide impulsar políticas que impulsen la vivienda pública de alquiler "posiblemente en detrimento de la vivienda pública de propiedad"

Imagen de un cartel de "se alquila"./ EFE

Imagen de un cartel de “se alquila”./ EFE

La crisis del coronavirus podría tener “efectos adversos” en la economía española durante varios años en el PIB, el empleo o las cuentas pública, lo que a la postre podría acabar provocando un aumento de las desigualdades en los colectivos más impactados, como las mujeres o los jóvenes. 

En este contexto, el Banco de España subraya en su ‘Informe anual 2020’ que mitigar los efectos adversos que supone la desigualdad también exige favorecer un incremento estable de la oferta de vivienda en alquiler.  

Más allá de las políticas de rentas, el organismo señala que otra área en la que sería conveniente actuar para reducir los efectos adversos de la desigualdad es la relativa a las condiciones de acceso a la vivienda, que se han endurecido en los últimos años, tanto en el caso de la vivienda en propiedad como en el de la vivienda en alquiler, sobre todo en los hogares jóvenes. 

Estímulos fiscales a propietarios 

En este ámbito, el organismo supervisor subraya que se debe dar prioridad a aquellas políticas públicas dirigidas a favorecer un incremento sostenido de la oferta de vivienda de alquiler, especialmente, de la destinada a los colectivos con mayores problemas de accesibilidad, ya que , además, estas iniciativas en su conjunto contribuirían a evitar un aumento excesivo del precio de los alquileres 

En particular, cree que podría considerarse una combinación de estímulos fiscales a los propietarios de los inmuebles y de mejoras regulatorias que incrementen la seguridad jurídica de estos. Y el marco jurídico para facilitar la oferta “sostenida y estable” de la vivienda de alquiler. 

Estas fueron las principales propuestas realizadas por el Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana en el marco de las negociaciones con Unida Podemos de cara a la nueva Ley de Vivienda que impulsa el ministro José Luis Ábalos, que planteó bonificaciones de hasta el 90% a los propietarios que disminuyan el precio del alquiler en zonas tensionadas. 

También aboga el Banco de España. por aumentar el énfasis de políticas públicas dirigidas a la provisión de vivienda pública de alquiler posiblemente “en detrimento de la vivienda pública en propiedad”. A este respecto, cabe recordar que el PSOE planteó a Podemos destinar el 50% del suelo público a alquiler social.

En el Plan de Recuperación el Gobierno proyecta la ley de vivienda para el segundo trimestre de este año si bien la norma se aprobará por las Cortes Generales durante el tercer trimestre de 2022. No se contempla en el Plan el control a los precios del alquiler que exige Unidas Podemos al ser uno de los puntos del acuerdo programático de Gobierno de coalición.

Mayor debilidad de la vivienda en el inicio de 2021 

En el informe el organismo apunta que la inversión en vivienda retrocedió un 16,6% en 2020, más intensamente que otros componentes de la inversión, al tiempo que se produjeron algunos cambios en la tipología de las viviendas demandadas. La iniciación de viviendas y las compraventas acusaron un brusco descenso en los primeros meses de la crisis sanitaria, muy condicionadas por las severas limitaciones a la movilidad y a la actividad impuestas en ese período.  

A partir de entonces, la actividad en este mercado inició una senda de recuperación gradual, de modo que los visados de obra nueva y las compraventas registradas se situaron, en el conjunto de 2020, cerca de un 20% por debajo de los niveles observados en 2019.  

En cualquier caso, la información más reciente disponible apuntaría, no obstante, a una mayor debilidad de la inversión en vivienda a comienzos de 2021, como sugiere cierta recaída observada en los principales indicadores de actividad del sector, señala el organismo. 

Bajan los precios del alquiler 

Por lo que respecta al alquiler residencial, de acuerdo con la información de los principales portales inmobiliarios hasta marzo de 2021, los precios del alquiler estarían disminuyendo en Cataluña, la Comunidad de Madrid y las islas, mientras que en el resto de las regiones su evolución apuntaría a una ralentización gradual o a una estabilización.  

Con carácter general, esta pérdida de vigor de los precios del alquiler observada en los últimos meses estaría relacionada con el deterioro en el mercado de trabajo desde el comienzo de la pandemia, especialmente entre los jóvenes y los trabajadores temporales, más propensos a demandar este régimen de tenencia.  

En el caso de algunas ciudades grandes, donde el impacto de la crisis sobre los precios del alquiler ha sido más acusado, otros condicionantes que han podido influir serían la menor demanda procedente de los estudiantes, por las limitaciones a la movilidad y el incremento de la educación a distancia, y la reorientación de las preferencias de las familias hacia localidades menos pobladas, con niveles de precios más bajos.  

Por último, en las ciudades más turísticas otro factor explicativo relevante podría tener que ver con el aumento de la oferta de vivienda de alquiler residencial a expensas de otros alquileres de carácter más temporal, apunta el informe. 

Cambios en la tendencias: vivienda unifamiliar y más superficie 

Por otro lado, la pandemia ha propiciado algunos cambios notorios en la demanda de vivienda según su tipología, debido, entre otros factores, a las nuevas necesidades de  las familias surgidas como consecuencia del confinamiento y del aumento del teletrabajo. 

Así, en los últimos meses se ha observado una mayor preferencia por la vivienda unifamiliar y la nueva, y un incremento de la superficie media de la vivienda en casi todas las modalidades. La crisis actual también ha acelerado algunas tendencias previas, como el desplazamiento de una parte de la demanda desde las grandes ciudades a otros municipios menos poblados, según el informe. 

Este último desarrollo se habría visto favorecido tanto por la mayor escasez estructural en la oferta de vivienda nueva en las grandes ciudades, que también incidiría en un precio medio habitualmente más elevado en estas ciudades, como por la búsqueda de espacios más amplios en otros municipios, a raíz de las medidas restrictivas para la contención de la pandemia y la mayor presencia en el hogar.