El BCE coloca a España a la cola de Europa en productividad

El último informe económico del BCE revela que el riesgo de destrucción de empleo de las empresas españolas es el más alto de Europa

La crisis del coronavirus ha golpeado con más fuerza a España que al resto de los vecinos de su entorno. La gran dependencia económica de sectores hundidos por la pandemia como el turismo o la hostelería han aumentado la vulnerabilidad del tejido empresarial. El Banco Central Europeo (BCE) ha clasificado al país como el más afectado por la caída de la productividad durante la expansión de la Covid-19.  

La institución europea ha revelado en su último boletín económico las dificultades que atraviesa España para hacer frente al nuevo contexto económico y que le dejan a cola de Europa. Las empresas españolas son las que tienen un mayor riesgo de recortar puestos de trabajo de todo el viejo continente, por detrás de grandes potencias como Alemania, Francia o Italia.

Son las consecuencias del modelo productivo que ha desarrollado España. La falta de empresas que se dediquen al sector de la manufactura, en comparación con el resto de grandes países europeos, es otro de los problemas que arrastra el país para lograr la recuperación económica. “El severo impacto de la crisis en España y, en menor media, en Italia se basa en la composición de sus sectores“, relata el artículo del boletín económico.

El 25% de empresas se ha salvado por los estímulos públicos

Los economistas del BCE han explicado que un 25% de las empresas españolas tendrían un riesgo extremo de quedarse sin liquidez, si no fuese por las medidas públicas que ha puesto en marcha el Gobierno de Pedro Sánchez. La prolongación de los Expedientes de Regulación Temporal de Empleo (ERTE) o la concesión de créditos ICO son dos de las herramientas fundamentales que se han puesto en marcha en los últimos meses.

Lo analistas prevén que la pandemia de Covid-19 pueda desencadenar una destrucción de empleo en algunos de los sectores con menor productividad, como ya ocurrió en la crisis financiera internacional de 2008. Entonces, la construcción pagó los platos rotos cuando explotó la burbuja.

Ante esta situación, el BCE apuesta por continuar implantando medidas que permitan establecer prestaciones públicas para los trabajadores a corto plazo y que den garantías de liquidez a las empresas mediante préstamos. “Estas medidas son cruciales para proteger la economía de la zona del euro de cicatrices a largo plazo”, han remarcado los autores del informe. 

Europa se prepara para la peor crisis en 100 años

Los economistas europeos prevén una fuerte caída en el Producto Interior Bruto (PIB) de la zona euro sin precedentes en el último siglo. El impacto en la economía de la región será superior incluso al de la crisis financiera, la del petróleo (1973-1979) o al de la pandemia de gripe que se inició en 1918.

Bruselas prevé que la economía española se desplome un 12,4% al cierre del 2020. Unas previsiones que han ido empeorando en los últimos meses con la aparición de nuevos rebrotes que han vuelto a poner en jaque al país. Es la previsión más negativa de toda Europa.

España va en el vagón de cola de la recuperación

España será el único país del bloque con una contracción de la economía por encima del 10%. Supera con una amplia diferencia las proyecciones de otros países también muy afectados por la crisis del coronavirus como Italia (-9,9%), Croacia (-9,6%) Francia (-9,4%), Portugal (-9,3%) o Grecia (-9%). 

España está pagando el precio de la segunda oleada de casos de Covid-19 que comenzó ya en agosto, mucho antes de que la pandemia se extendiera de nuevo por el resto de los países vecinos. Antes de los rebrotes las previsiones de la caída del PIB eran del 10,9%, un punto y medio menos que ahora. 

La caída de la economía vendrá acompañada de un aumento del déficit público que se disparará hasta alcanzar el 12,2% del Producto Interior Bruto, como resultado de la caída de los ingresos en las arcas del Estado y del aumento del gasto para hacer frente a la crisis sanitaria, económica y social. 

El Gobierno rechaza los datos de Bruselas

El Gobierno de Pedro Sánchez ha hecho oídos sordos ante los tambores que sitúan a España en el último puesto de Europa en materia económica. Defienden que los datos están desfasados y que no se ha tenido en cuenta las cifras de empleo del tercer trimestre del año. 

“Las previsiones de los organismos internacionales son útiles desde el punto de vista de la comparación entre países, pero individualmente no son tan interesantes ni tan útiles”, ha llegado a expresar el ministro de Seguridad Social, José Luis Escrivá. La Comisión Europea estima que España terminará el 2020 con una tasa de paro del 16,7% pero que se elevará en los próximos cursos, cuando se levanten los Expedientes de Regulación Temporal de Empleo, a los que siguen acogidos cientos de miles de españoles.