La brecha de las pensiones: de 985 euros en Extremadura a 1.457 euros en el País Vasco

Se alcanza una diferencia de 652 euros entre la pensión media más baja, de Orense (835,26 euros) y la más alta, de Vizcaya (1.487,3 euros)

El gasto mensual de las prestaciones contributivas de la Seguridad Social no da tregua y en el mes de abril alcanzó la cifra récord de 10.136,2 millones de euros a 1 de abril, un 2,6% más que un año antes, lo que da buena muestra de la necesidad de acometer una reforma que garantice la sostenibilidad de las pensiones.

En ese objetivo lleva trabajando meses el ministro de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, José Luis Escrivá, quien aborda en una complicada negociación en el marco del diálogo social los cambios en materia de factor de sostenibilidad, revalorización, coeficientes reductores a la jubilación anticipada o incentivos al alargamiento de la edad de jubilación.

Más allá de las medidas para asegurar la viabilidad de las pensiones en el medio y largo plazo, los últimos datos del Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones arrojan la notable brecha en las pensiones de jubilación en función de los distintos territorios, un ‘gap’ en el que influye fundamentalmente el nivel de cotización que tuvieron los jubilados durante su. carrera laboral, dispar en función de los puestos y los salarios.

Extremadura, única región con una jubilación media inferior a 1.000 euros

La brecha en la cuantía de las pensiones por jubilación entre regiones abarca desde el nivel más bajo registrado en Extremadura, que con una pensión de jubilación media de 984,64 euros es la única región española con una pensión inferior a los 1.000 euros, hasta los 1.456,87 euros que perciben los jubilados vascos cada mes. Se registra por tanto una diferencia de 472,23 euros que da buena cuenta de los distintos niveles adquisitivos y de renta, aunque el ‘gap’ llegó a ser mayor en meses pasados.

Junto a Extremadura, las pensiones por jubilación más bajas se dan en Galicia, que supera en 82 céntimos los 1.000 euros; Murcia (1.058,06 euros), Andalucía (1.070,78 euros), Comunidad Valenciana (1.086,30), Islas Baleares (1.094,91 euros), Castilla-La Mancha (1.101,54 euros), Canarias (1.101,89 euros) y La Rioja (1.136,29 euros).

Por el contrario, las regiones donde los jubilados perciben una mayor pensión son Castilla y León (1.175,27 euros), Cataluña (1.208,24 euros), Aragón (1.242,24 euros), Cantabria (1.263,32 euros), Navarra (1.340,73 euros), Comunidad de Madrid (1.384,93 euros), Asturias (1.427,70 euros) y País Vasco (1.456,87 euros).

Diferencia de 652 euros entre Vizcaya y Orense

Aunque a nivel autonómico Extremadura es la única región que presenta una pensión media por jubilación inferior a los 1.000 euros, a nivel provincial todavía hay nueve provincias en las que no se alcanza ese nivel: Lugo (886,34 euros), Orense (835,26 euros), Badajoz (999,58 euros) , Cáceres (965,12 euros), Cuenca (994,65 euros) y Zamora (978,26 euros), así como las provincias andaluzas de Jaén (971,34 euros), Córdoba (977,73 euros) y Almería (962,24 euros).

De esta forma, la pensión media de jubilación más baja de toda España se registra en Orense (835,26 euros) , mientras que la más alta se da en la provincia de Vizcaya, donde sus habitantes jubilados perciben una prestación media de 1.487,30 euros. La diferencia entre ambas provincias es de 652 euros.

La pensión media de jubilación sube un 2,4%, hasta 1.186,87 euros

Con todo, la pensión media de jubilación fue en abril de 1.186,87 euros, un 2,40% más que el año pasado. En concreto, las altas de pensiones de jubilación en marzo, última fecha disponible, ascendieron a 1.395,74 euros al mes de media. Las nuevas jubilaciones causadas en el Régimen General, en concreto, se elevaron a 1.510,45 euros/mes.

Asimismo, la pensión media del sistema, que comprende las distintas clases de pensión (jubilación, incapacidad permanente, viudedad, orfandad y en favor de familiares), se situó en 1.031,62 euros mensuales en abril, lo que supone un alza del 2,26% en el último año. Esta prestación media ha ido al alza en los últimos meses.

En el caso de los hombres, la pensión media del sistema alcanzó 1.252,7 mientras que la mensualidad percibida por mujeres ascendió de media a 828,49 euros. Por su parte, la pensión media de viudedad fue de 738,66 euros al mes, con un repunte algo inferior al de las jubilaciones, al situarse en el 2,05%.

Con todos estos pagos, la nómina mensual de las pensiones marcó nuevo récord de 10.136 millones, superando por tercer mes consecutivo en su historia el nivel de 10.100 millones de euros, tras haber sobrepasado ya desde el inicio del año el récord de los 10.000 millones de euros por vez primera en la historia.

Dos tercios de la nómina van a pensiones

En el cuarto mes del año se abonaron 9.815.728 pensiones contributivas, un 0,3% más interanual y, de ellas, 6.141.415 fueron de jubilación, 2.352.694 de viudedad, 947.296 de incapacidad permanente, 340.912 de orfandad y 43.228 en favor de familiares.

Desde enero hasta marzo de 2021 causaron alta 159.171 nuevas pensiones, mientras que causaron baja 146.264 pensiones, por lo que la cifra de altas superó a la de bajas por segundo mes consecutivo.

Se rompe así la tendencia de mayores bajas registrada hasta ahora por la incidencia de la pandemia en los mayores, con las consecuencias de cara al sostenimiento de las pensiones. En 2020 causaron alta 531.843 nuevas pensiones, un 5% menos que en el mismo periodo del año pasado, y causaron baja 517.924 pensiones, un 14,3% más que el año anterior, reflejando un saldo positivo de 13.919 en un año marcado por la pandemia de Covid-19.

Más de dos tercios de la nómina, 7.289,05 millones de euros, se destinaron al abono de las pensiones de jubilación. Esta cuantía experimentó un crecimiento que supera el 3,18% en los últimos doce meses.

pensiones de viudedad se destinaron 1.737,84 millones de euros, un 1,88% más que en abril de 2020; a prestaciones por incapacidad permanente fueron 941,36 millones de euros (-0,26%), mientras que la de orfandad supuso 141,91 millones (+1,64%) y las prestaciones en favor de familiares, 26,03 millones de euros (+2,67%).

Banco de España alerta del posible déficit crónico

Precisamente esta semana el director general de Economía y Estadística del Banco de España, Óscar Arce, lanzó la voz de alarma sobre el posible déficit crónico del sistema público de pensiones si no se acometen cambios profundos en el mismo. 

Arce señaló que el envejecimiento poblacional va a acelerar de forma “muy sustancial” el grado de dependencia, de forma que la proporción de mayores de 65 años sobre la población en edad de trabajar (entre 16 y 64 años) pasará del 30% (un jubilado por cada tres trabajadores) a dos tercios en 2050 (dos jubilados por cada tres trabajadores), una de las más altas en Europa y el mundo. 

“El proceso muy acelerado de envejecimiento poblacional va a provocar una enorme presión en el gasto en pensiones”, alertó Arce, quien apuntó que se avanza a un sistema con más mayores que “se movilizan más”. 

Ante estas previsiones y la futura jubilación de la generación ‘babyboom’, Arce indicó que para mantener las actuales pensiones en 2050, bajo el escenario optimista en el que la tasa de empleo sube al 80% frente al 48,5% de la EPA de 2020 actual, y la tasa de dependencia se situase en el 58%, el tipo efectivo de las cotizaciones sociales debería subir 8 puntos para mantener la tasa de beneficio actual. 

Esto supone que el pago mensual de trabajadores y empresas a la Seguridad Social subiría del 28,3% actual al 36,3%.  Actualmente el 23,6% de las cotizaciones es sufragado por las empresas, frente al 4,7% por parte del trabajador. 

De no acometerse un aumento de las cuotas a la Seguridad Social, el Banco de España considera que para no incurrir en déficit crónico habrá que reducir de forma “significativa” la tasa de generosidad de las pensiones. Sería necesario, por tanto, reducir la tasa de sustitución, el porcentaje del último sueldo que representa la pensión pública.