La creación del nuevo fondo bancario europeo no será un hecho hasta 2011
La Comisión Europea ha presentado un propuesta para intentar que la próxima crisis bancaria no la paguen los contribuyentes, como ha venido ocurriendo hasta ahora. El comisario de Mercado Interior y Servicios, el francés Michel Barnier, confeccionado un documento en el que propone la creación de una red de fondos nacionales constituidos con aportaciones de las entidades financieras para gestionar la resolución de futuras crisis bancarias.
La creación de este conjunto de mecanismos de reflotamiento de entidades bancarias seguiría la estela del Fondo de Garantía de Depósitos español, que se basa en que las entidades aportan unas cantidades que sirven para garantizar los depósitos clientes. En este sentido, fuentes del Banco de España han indicado a Economía Digital que no se sabe si la nueva figura afectara o no a España. La patronal bancaria, AEB ya ha considerado que esta aportación es innecesaria aquí, porqué el FGD cubre las eventualidades que se puedan producir en la solvencia.
La crisis bancaria ha exigido la movilización de recursos públicos millonarios para salvar a las entidades o garantizar los depósitos de los ahorradores, equivalentes al 13% del producto interior bruto de la UE -en torno a billón y medio de euros-, según recordó el comisario. Barnier dijo que «no es aceptable que los contribuyentes sigan pagando el oneroso coste de rescatar al sector bancario», tras asegurar que los cambios regulatorios se guían por el principio de que «quien contamina paga».
El comisario insistió en que no se trata de un fondo europeo, sino de una red de fondos nacionales, con características «lo más comunes y armonizables posibles». Las ideas básicas de esta iniciativa ya fueron adelantadas en el Ecofin informal celebrado el pasado abril en Madrid. La intención de Bruselas es recoger la opinión de los Estados durante el verano, presentar una nueva propuesta en otoño y una iniciativa legislativa a principios de 2011. La Comisión presentará la propuesta a la próxima reunión del G-20 en junio en Toronto.