Sin paneles solares hasta primavera: las ayudas y la crisis disparan la locura por el autoconsumo

El autoconsumo solar está de moda en España, debido a los altos precios del mercado eléctricos y las suculentas ayudas para la instalación

Instalación de una placa solar. EFE/Enric Fontcuberta

El sol ya no tiene ‘impuesto’, y eso se nota. Aunque no es el único motivo para explicar el fenómeno del autoconsumo en España. Un volumen de ayudas millonario por parte del Gobierno, así como un periodo de ejecución muy corto, son los factores que ha llevado a que algunos fabricantes de paneles solares tengan vendido ‘stock’ hasta la próxima primavera

Desde hace semanas la patronal que agrupa a los principales actores de la energía solar, UNEF, viene advirtiendo de las cifras récord de instalaciones de autoconsumo que se prevén para este ejercicio y el siguiente. Y no solo en el ámbito doméstico, sino también en las pequeñas empresas, fábricas y todo aquel que tenga acceso al sol. 

Así lo confirman a ECONOMÍA DIGITAL desde la propia patronal. Insisten desde UNEF en que se prevé un récord absoluto de instalaciones. Algo que corroboran algunos de los principales actores del sector. Desde Sharp España, que ahora vuelca importantes esfuerzos en este negocio, aseguran que están vendiendo más que nunca. 

El director comercial de la compañía para España, Portugal e Irlanda, Juan Marco, afirma que en estos momentos tienen vendida producción hasta marzo. Es decir, que si en estos momentos algún mayorista les comprase paneles solares, la instalación no se podría llevar a cabo hasta la primavera.  

Esta situación, además, puede empezar a generar pequeños cuellos de botella en la instalación de autoconsumo. La falta de profesionales, el transporte, las conexiones a la red, los trámites con las comercializadoras… se trata de muchas gestiones que pueden derivar en una sensación de retraso. 

Pero nada más lejos de la realidad, lo que provoca todo esto es el boom que hay de autoconsumo solar. Así lo confirman también desde una empresa cotizada del sector fotovoltaico que, además, tiene una fuerte presencia internacional. Añaden que otro de los motivos para esta locura tiene que ver con las ayudas. Sobre todo, con el margen temporal. 

Las ayudas, esenciales para el despliegue 

31 de diciembre de 2023. Esta es la fecha donde termina la asignación de ayudas para el autoconsumo fotovoltaico. Y, además, dichas ayudas se otorgan por orden de petición. Por lo tanto, esta situación es la que ha provocado parte de ese boom. 

Las ayudas cuentan con un presupuesto inicial de 660 millones de euros, ampliables a 1.320 millones (hasta 900 millones para instalaciones de autoconsumo, hasta 220 millones para almacenamiento detrás del contador y hasta 200 millones para renovables térmicas en el sector residencial), distribuidos entre las distintas Comunidades y Ciudades Autónomas, encargadas de la gestión y convocatoria de las ayudas.  

Se trata de uno de los primeros programas de ayudas puestos en marcha en el marco del PRTR y es el primero a gran escala dirigido específicamente a autoconsumo y almacenamiento. Actualmente, las Comunidades Autónomas están agotando los presupuestos inciales y solicitando ampliaciones, con lo que se confirma el interés y el potencial del autoconsumo en nuestro país. 

Con estas líneas se espera incorporar 1.850 MW de generación renovable al sistema. Se estima la creación de más de 25.000 empleos directos e indirectos, un crecimiento del PIB de 1,7 millones de euros por cada millón de ayuda y una reducción de las emisiones de CO2 de más de un millón de toneladas al año. 

Consta de seis subprogramas, según los sectores y la tecnología a desarrollar, en los que se subvencionan equipos y materiales; obra civil; equipamientos electromecánicos, hidráulicos, de control y auxiliares; sistemas de gestión y monitorización, la redacción de proyectos, memorias técnicas y dirección facultativa, entre otras actuaciones.