El SEPE mantiene su colapso pese a la reducción del paro

Los ciberataques, el cese de interinos y las vacaciones han provocado que se triplique el tiempo de espera en las tramitaciones

Las oficinas del SEPE

Oficinas del SEPE

El paro ha protagonizado la mayor bajada histórica gracias a la llegada del verano. Los datos registrados en las oficinas del Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE) indican que en el mes de julio el desempleo descendió en 197.841 personas , un 5,47% menos respecto al mes anterior. Pese a ello, se han triplicado los tiempos de espera para tramitar las solicitudes.

En concreto, el plazo medio de espera se situó en junio en 2,99 días, casi el triple que en 2019. Un dato que sorprende cuando el nivel de tramitaciones ha disminuido tras el brutal incremento de los meses de cuarentena. De hecho, se gestionan dos millones de solicitudes menos que en 2020.

A estos retrasos hay que sumarle, además, el cese en junio de 500 interinos que trabajan en el organismo. Además, en julio tampoco se ha contado con los 635 puestos adscritos a la oferta del Plan de Estabilización de Empleo Temporal (PEET), ya que aún no se ha celebrado la oposición.

“Es evidente que el cese de un tercio de los funcionarios interinos incorporados a consecuencia del Covid hace que el reparto de la carga de trabajo sea mayor entre los que permanecemos en plantilla”

El coordinador nacional de CSIF en el SEPE, Manuel Galdeano, ha reconocido estos retrasos: “Es evidente que el cese de un tercio de los funcionarios interinos incorporados a consecuencia del Covid hace que el reparto de la carga de trabajo sea mayor entre los que permanecemos en plantilla”.

Una situación que se ha agravado con el periodo estival y las correspondientes vacaciones de los funcionarios. Según han informado fuentes a El Mundo, un tercio de la plantilla cogió sus días de descanso en julio, y el resto entre julio y agosto.

“Los ceses, unidos al fin de los contratos de los trabajadores que se han colocado para la temporada veraniega, provocará una demora en el reconocimiento de prestaciones sin duda aún mayor que los datos actuales”, aclara Galdeano.

El ciberataque agravó los retrasos

El coordinador de CSIF recalca que lleva avisando de este problema “desde hace muchos meses”. Pero no solo ha pedido el refuerzo de la plantilla, también que la gente que se incorpore sean “funcionarios de carrera”. El objetivo es reemplazar a los 3.400 interinos que se han perdido durante los últimos diez años.

También se ha señalado los ciberataques del pasado mes de marzo como una de las causas de la ralentización de las gestiones. Un asunto que costó solventar más de 990.000 euros y que ha destapado que no se contaba ni con la certificación de ciberseguridad que exige el Centro Nacional de Inteligencia (CNI) a las Administraciones Públicas.