Los sindicatos amenazan con más conflictos como el del metal en Cádiz si no suben los salarios

Exigen negociar el acuerdo del AENC vencido en enero de 2020 para subir salarios y abordar la coyuntura de inflación

Pepe Álvarez y Unai Sordo

Los sindicatos redoblan su presión a escala nacional aprovechando el conflicto del metal en Cádiz. Los dirigentes de UGT y CCOO, Pepe Álvarez y Unai Sordo, han advertido este miércoles de que se sucederán en los próximos meses conflictos laborales como el vivido en estos días en Cádiz si no se acuerda una subida de salarios en el marco de la negociación colectiva nacional.

“2021 tiene que ser un año de subida de salarios, si es posible dentro del acuerdo, y si no es posible tendremos conflictos importantes, el del metal solo es uno”, ha avisado Álvarez, recordando que ambos sindicatos son los “protagonistas” del convenio del metal de Cádiz.

La advertencia la han realizado en el marco de su intervención en el VI Congreso Anual de la Asociación de Directivos de Relaciones Laborales (Adirelab)al que estaba previsto en un principio que acudiese el presidente de CEOE, Antonio Garamendi, pero que ha tenido que ausentarse por “motivos de agenda”.

El acto ha coincidido también con la celebración de una nueva reunión de la mesa de diálogo para la modernización del mercado de trabajo, en la que no se han logrado avances significativos a pesar de que se acerca el plazo para cerrar la reforma laboral antes de que acabe el año, tal y como se ha comprometido el Gobierno con Bruselas.

Ven “margen” para pactar una subida salarial general

Ambos dirigentes han reclamado a la patronal sentarse a negociar para abordar la cuestión de la inflación, ante su posible connotación “coyuntural” o persistente”, en el marco de la negociación colectiva.

Reclaman a la patronal sentarse a negociar ya un nuevo acuerdo de negociación colectiva (AENC) con “criterios objetivos”, ya que el anterior venció en enero de 2020, y ahora creen que habrá “margen” para poder abordar la inflación y subir sueldos, ya que “hay un problema de salarios y llevamos muchos años con una moderación salarial muy importante “.

“No creo que la subida de salarios sea un elemento inflacionista”, ha apuntado el líder de UGT, algo en lo que ha coincidido el secretario general de CCOO, Unai Sordo, quien también ha defendido que el periodo de “recuperación salarial” en España “debe continuar”.

De no producirse (acuerdo de subida salarial) ha aventurado que “es más que previsible abrir un episodio conflictivo”, puesto que aunque los sindicatos no exigen trasladar la tasa de IPC actual superior al 5%, creen que hay “margen” para un alza salarial veía negociación colectiva del orden del 2% o el 3%.

Reforma laboral: un 50% de posibilidades de acuerdo

En lo referido a la reforma laboral que negocian Gobierno y agentes sociales, Álvarez ha indicado que hay “un 50%” de posibilidades de cerrarla con acuerdo de todas las partes y ha mostrado su deseo de que se selle también con CEOE a pesar de que pudiese no ser “tan bueno” para las pretensiones sindicales.

Aunque da casi por seguro el acuerdo en lo referido a negociación colectiva (recuperación de la ‘ultraactividad’ -prórroga automática de los convenios cuando caducan y mientras se negocia su renovación– y prevalencia del convenio sectorial sobre el de empresa para los salarios), ha apuntado a la contratación, y en concreto la temporalidad, como principal escollo.

También se ha referido al nuevo mecanismo RED para los futuros ERTE y al impulso de la Inspección de Trabajo, por lo que ha pedido “no dar por hecho” el acuerdo de los sindicatos y el Gobierno ante las discrepancias en materia de contratación y los ERTE, por lo que dependerá de cómo se desarrolle la negociación.

Par Sordo (CCOO) es condición ‘sine qua non’ alcanzar un acuerdo que recupere los “equilibrios rotos” en la negociación colectiva con la última reforma laboral de 2012 y también con la anterior de 2010 de José Luis Rodríguez Zapatero.

Además de la recuperación de la ‘ultraactividad’ y la modernización del convenio colectivo para fijar la prevalencia del convenio sectorial sobre el de empresa, aunque éste último continúe, exige mejorar la participación sindical en los procedimientos de inaplicación (descuelgues) y en la modificación sustancial de las condiciones de trabajo.

También pide modificar el artículo 42 del Estatuto de los Trabajadores referido a la subcontratación y “poner trabas al despido” para atajar la temporalidad, al tiempo que se habilitan fórmulas de flexibilidad interna, como adaptación y reducción de jornada o combinación del tiempo de trabajo con formación permanente. Quiere que el despido sea el “último recurso” y la adaptación de jornada “el más incentivado”, en línea con el modelo alemán.