El conflicto en Oriente Medio golpea a Amazon, Shein y AliExpress: envíos, precios y plazos en riesgo
El conflicto que está tomando lugar en Oriente Medio ya afecta de lleno al comercio electrónico, provocando retrasos e incremento de costes en los envíos
Amazon ha sido la última compañía en entrar en la lista de «vetadas»
El conflicto armado que está tomando lugar en Oriente Medio ha llegado definitivamente a las fronteras del comercio electrónico. Y es que tras tan solo unos días de conflicto, algunas de las principales empresas mundiales de comercio electrónico ya han visto cómo este está afectando a los plazos de entrega y los costes logísticos de sus productos.
Así lo ha asegurado el medio El Economista, que ha reconocido que varias compañías, entre las que se encuentran Shein, Temu, Aliexpress o Amazon, ya han advertido de que los envíos a países de la región se verán afectados tras el estallido de la guerra y el cierre del estrecho de Ormuz por parte de Irán, de la mano de una problemática que puede ir para largo.
Las consecuencias de un conflicto que se traducen en un aumento inmediato de los plazos de entrega
Y es que, a diferencia de lo que se podría esperar por la distancia entre la ubicación del propio conflicto y la sede de muchas empresas, las consecuencias no se limitan a la región afectada. Y es que dentro del sector coinciden en que la interrupción de rutas aéreas y marítimas clave provocará demoras en la cadena de suministro a nivel global.
Este hecho termina siendo fundamental en la distribución de los envíos de las mencionadas empresas, ya que ha llevado a muchos buques a evitar no solo la zona del estrecho de Ormuz, sino también el paso por el canal de Suez. Esta situación fuerza a rodear el continente africano, lo que implica recorridos mucho más largos y un incremento significativo de los tiempos de tránsito.
Precisamente por ello, los primeros efectos ya son visibles en las estimaciones de entrega en Oriente Medio, ya que según datos recogidos por Bloomberg, Amazon ha incrementado en diez días sus plazos, alcanzando los 45 días, mientras que Temu ha sumado cinco días, hasta un total de veinte, y Shein ha añadido tres días, elevando el tiempo estimado hasta ocho, siendo un impacto global en todas las empresas.
Estos retrasos evidencian la rapidez con la que la escalada del conflicto está afectando a las cadenas de suministro internacionales. La alteración de los flujos marítimos y el encarecimiento del petróleo están provocando subidas de precios, a lo que se añade el aumento de las primas de seguros marítimos y de transporte, que han subido “de forma muy notable”, dejando prácticamente sin cobertura el tránsito por el estrecho de Ormuz, según expertos del sector.
El abastecimiento, garantizado para las fábricas, pero no para el comercio electrónico
Un conflicto que, sin embargo, no afectará a todos por igual, ya que, a pesar de lo complejo de la situación, el abastecimiento industrial está asegurado. De hecho, Francisco Aranda, presidente de la patronal UNO Logística, subraya que «lo que no va a haber en ningún caso es un desabastecimiento que obligue a paralizar fábricas porque las empresas de logística estaban ya trabajando ante este posible escenario y es algo que no ha cogido por sorpresa»
No obstante, el propio Aranda tampoco ha querido aventurarse con una conclusión sobre los efectos que este parón puede tener sobre el comercio electrónico: «Otra cosa muy distinta es lo que pueda ocurrir con el comercio electrónico, que va a sufrir un encarecimiento del transporte y una demora en los plazos de entrega al ampliar los tiempos del transporte entre tres y cuatro semanas».
Precisamente por ello, y ante un contexto como este, el sector está implementando rutas alternativas, optimizando recursos y coordinando de forma proactiva con proveedores y operadores de transporte para asegurar la continuidad del comercio. Por ello, Aranda sostiene que el ámbito logístico «vuelve a demostrar fortaleza y capacidad de adaptación».
Y del mismo modo que ocurre con Aranda, otras figuras importantes, como es el caso del secretario de Estado de Transportes y Movilidad Sostenible, José Antonio Santano, tampoco se atreven a aventurar los efectos globales de este conflicto. De hecho, Santano afirmó que es «indiscutible» que la interrupción de tráficos marítimos en el estrecho de Ormuz «impacta en la industria, en la logística y, evidentemente, también en los puertos españoles».
Por su parte, la líder de Aviación, Transporte y Logística del bróker Aon en España, Nannette Wong, reconoce que se está produciendo un endurecimiento claro de las condiciones en los últimos días, aunque todavía hay aseguradores que no se han pronunciado o que siguen operando con cierta normalidad a la espera de la evolución del conflicto.
La conclusión conduce a que, a grandes rasgos, esta guerra en Oriente Medio está tensionando así las cadenas de suministro globales, con efectos inmediatos en el comercio electrónico en forma de retrasos y sobrecostes, mientras el sector logístico trata de adaptarse para mantener el flujo de mercancías en un entorno de creciente incertidumbre.