Subida de la luz: los expertos piden revisar la tarifa de tres tramos del Gobierno

El Colegio de Ingenieros de Madrid también apuesta por una reforma normativa que permita a los grandes consumidores acudir a los mercados del resto de la UE

La vicepresidenta tercera y ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, Teresa Ribera.

La vicepresidenta tercera y ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, Teresa Ribera.

El paquete de medidas anunciado por el Gobierno de Pedro Sánchez para abaratar la factura de la luz resulta insuficiente para los expertos en energía. Más allá de las rebajas fiscales y del recorte de los beneficios de las eléctricas, los especialistas todavía ven margen de actuación dentro de las normativas europeas que rigen el mercado para contener la crisis.

El Colegio de Ingenieros Industriales de Madrid ha publicado un informe con hasta 12 medidas a corto y largo plazo para intentar paliar los efectos de la escalada de la luz, después de una nueva semana marcada por los récords históricos del ‘pool’ eléctrico. Una de ellas es la revisión de la tarifa por franjas horarias que acordó el Consejo de Ministros antes del verano.

El Ministerio de Transición Ecológica ideó este nuevo sistema de tarificación con el objetivo de evitar que el consumo eléctrico se concentre siempre en los mismos momentos del día. Los fines de semana, los festivos y las madrugadas son los momentos más económicos para las consumidores desde entonces, mientras que las horas centrales de la mañana y de la tarde los más penalizados.

Los ingenieros creen, sin embargo, que es necesario adaptar este modelo al actual mercado de contratos PVPC (la tarifa regulada). Es el tipo de recibo más habitual en España y sus costes se regulan hora por hora, comparando la oferta de las comercializadoras y la demanda de los usuarios. Los expertos apuntan a la importancia de “aminorar su volatilidad”.

El informe también plantea otras medidas adicionales como diferir en algunos meses la traslación al mercado minorista de la demanda industrial para que no repercuta en los precios generales o la creación de un calendario para extraer de la factura los cargos adicionales antes del 2030.

Los ingenieros quieren permitir a la industria acudir a otros mercados europeos

El Colegio de Ingenieros también ha solicitado al Gobierno que permita a los grandes consumidores industriales el acceso a otros mercados energéticos dentro de la Unión Europea. Así, se introduciría una mayor competencia en el sector para compensar las diferencias entre las principales potencias del viejo continente.

Este sábado, por ejemplo, el precio de la energía en el mercado ibérico (España y Portugal) se situará en 159,37 euros por megavatio hora (MWh). Aunque la crisis afecta de forma generalizada, el coste se encuentra ligeramente por debajo de otros competidores como Alemania (133,76 euros) o Francia (139,67).

Los ingenieros también ven posible plantear a largo plazo una reforma del mercado mayorista marginalista, aunque debería aplicarse de acuerdo a las actuales reglas impuestas en el seno de la Unión Europea, que ya han provocado roces en los planteamientos expuestos por el Partido Socialista y Unidas Podemos.

Mejorar las interconexiones energéticas con Francia, potenciar las renovables con nuevas instalaciones, establecer ayudas a fondo perdido para garantizar el autoconsumo doméstico son otras de sus principales estrategias.

Los ingenieros defienden la necesidad de mantener la energía nuclear

Lo que no están dispuestos a aceptar los expertos es la posibilidad de un cierre adelantado de las centrales nucleares. Las eléctricas advirtieron sobre el riesgo de echar la persiana de las instalaciones antes de la fecha prevista (2035) si finalmente sale aprobada la Ley de CO2 que tramitó el Gobierno antes del verano.

Vista desde la playa de la Almadraba de la central nuclear de Vandellòs (Tarragona). EFE

Sin embargo, el Colegio de Ingenieros teme que su final pueda elevar los precios todavía más y acentuar la crisis energética. “Es necesario mantener en servicio con rentabilidad razonable todas las tecnologías del parque actual, en particular la nuclear”, ha afirmado el presidente de la Comisión de Energía, Jaime Segarra.

A pesar de las amenazas, el Gobierno ha advertido que las centrales no pueden cerrar. Una suspensión de la actividad requiere el visto bueno de Red Eléctrica, ya que las compañías están obligadas a garantizar el suministro en el país. También necesitan luz verde por parte de los reguladores de seguridad nuclear.