Air Europa desafía a la SEPI: pagó 2 millones en bonus a directivos tras recibir el rescate público de 475 millones
Foto: Europa Press
Air Europa recibió el rescate estatal de 475 millones de euros el 3 de noviembre de 2020. Apenas unos días después, la familia Hidalgo, propietaria de la aerolínea a través de su grupo Globalia, aprobó el pago de bonus millonarios a tres directivos de la compañía, vulnerando de forma directa las condiciones que la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI) había impuesto como requisito para la concesión de la ayuda pública.
La institución dependiente del Ministerio de Hacienda había prohibido expresamente este tipo de gratificaciones hasta que se hubiera reembolsado el 75% del apoyo público recibido, una condición que la dirección de Air Europa ignoró con llamativa rapidez.

La información, publicada por El Confidencial, añade un nuevo capítulo al ya extenso expediente de irregularidades que rodea al rescate de la aerolínea balear, un asunto que acumula frentes judiciales, investigaciones parlamentarias y conexiones con la trama Koldo que han convertido a Air Europa en uno de los casos más complejos de la política económica española de los últimos años.
Air Europa: Casi dos millones para tres directivos
Según la información publicada, Juan José Hidalgo y su hijo Javier aprobaron la entrega de bonus de un millón de euros —cifra que se redujo luego a 900.000— a Ramiro Campos, responsable jurídico de Globalia y secretario del consejo de administración de Air Europa, y a Miguel Ángel Sánchez, director financiero de la compañía.
El tercer beneficiario de las gratificaciones fue el actual consejero delegado de Air Europa. En total, las tres retribuciones extraordinarias superaron los dos millones de euros, abonados con cargo a una empresa que acababa de recibir dinero público para sobrevivir.
El momento en que se produjeron los pagos es difícil de ignorar. Air Europa cerró dicho ejercicio con unas pérdidas históricas de 427,7 millones de euros, mientras que las de su matriz, Globalia, ascendieron a 540,2 millones.
Además, KPMG, el auditor, puso en duda la capacidad del grupo para continuar como empresa en funcionamiento. Es decir, en el mismo ejercicio en que el auditor cuestionaba la viabilidad de la compañía y en que el Estado inyectaba casi 500 millones para evitar su liquidación, los propietarios aprobaban retribuciones extraordinarias millonarias para sus directivos de confianza.
La SEPI había incluido en los términos del rescate una prohibición expresa de este tipo de bonificaciones, vinculada directamente al ritmo de devolución del préstamo.
La restricción se mantenía vigente hasta el reembolso del 75% del apoyo público. En noviembre de 2020, con los 475 millones recién ingresados y sin que se hubiera devuelto un solo euro del principal, Air Europa estaba muy lejos de cumplir ese umbral.
De hecho, la devolución del préstamo apenas ha avanzado en los años posteriores, a fecha de octubre de 2025 (a razón del último pago registrado), Air Europa ha pagado 73 millones de euros, correspondientes únicamente a intereses, por lo que seguía adeudando íntegramente los 475 millones de principal.
Un rescate con muchas sombras
Los bonus son la última pieza de un expediente que lleva años acumulando irregularidades y conexiones políticas. El rescate de Air Europa se aprobó en tiempo récord —apenas cuatro meses después de que comenzaran las negociaciones— y con la mediación del empresario Víctor de Aldama, cabecilla de la trama Koldo, que actuó de enlace entre los Hidalgo y el entonces ministro de Transportes José Luis Ábalos y su asesor Koldo García.
La documentación recopilada por la Unidad Central Operativa de la Guardia Civil a través de la intervención de teléfonos móviles acredita que Ábalos presionó en varias ocasiones al entonces secretario de Estado de Infraestructuras, Pedro Saura, y al presidente en funciones de la SEPI, Bartolomé Lora, para que aceleraran el rescate ante las prisas del entonces consejero delegado de Globalia, Javier Hidalgo