Amazon apunta alto: estudia comprar Globalstar por 9.000 millones para reforzar su internet satelital
La tecnológica negocia la compra de Globalstar para acelerar su proyecto satelital y recortar distancias con Starlink en la carrera por la conectividad global
Amazon ha sido la última compañía en entrar en la lista de «vetadas»
El gigante tecnológico Amazon ha puesto el foco en el mercado del internet satelital, un sector en plena expansión que está atrayendo inversiones multimillonarias. La compañía fundada por Jeff Bezos estudia la adquisición de Globalstar por unos 9.000 millones de dólares, en una operación que podría redefinir su estrategia para competir en la conectividad global desde el espacio.
La operación, aún en fase de negociación, refleja la creciente importancia de los servicios de banda ancha vía satélite, especialmente en regiones donde las infraestructuras terrestres no llegan. En este contexto, Amazon busca reforzar su posicionamiento frente a su principal rival, SpaceX, cuyo proyecto Starlink lidera actualmente el mercado.
El movimiento no es casual. El negocio del internet satelital se ha convertido en una de las grandes apuestas tecnológicas del momento, con aplicaciones que van desde la conectividad en zonas rurales hasta el soporte de infraestructuras críticas. Amazon quiere evitar quedarse atrás en una carrera que ya ha movilizado miles de millones de dólares.
El proyecto de Amazon para competir con Starlink
El interés por Globalstar está directamente vinculado al desarrollo de Project Kuiper, conocido ahora como Amazon LEO. Este proyecto pretende desplegar una red global de satélites de baja órbita para ofrecer internet de alta velocidad y baja latencia en todo el mundo.
Aunque Amazon ha avanzado en su despliegue, con más de 200 satélites lanzados hasta marzo de 2026, sigue muy lejos de las cifras de Starlink, que cuenta con más de 10.000 satélites activos. Esta diferencia evidencia la brecha tecnológica y operativa entre ambas compañías.
El objetivo de la posible adquisición sería precisamente acortar distancias. Globalstar ya dispone de una red de satélites operativa y experiencia en el sector, lo que permitiría a Amazon acelerar su desarrollo y ganar terreno en un mercado altamente competitivo.
Una operación compleja marcada por el papel de Apple
Uno de los principales obstáculos en la negociación es la presencia de Apple en el accionariado de Globalstar. La compañía tecnológica posee aproximadamente el 20% de la empresa tras una inversión significativa realizada en 2024, lo que le otorga un papel clave en cualquier operación corporativa.
Apple no solo es accionista, sino también un socio estratégico, ya que utiliza la infraestructura de Globalstar para ofrecer servicios como el SOS de emergencia vía satélite en sus dispositivos. Este vínculo complica la operación, ya que cualquier cambio en el control de la empresa podría afectar a sus acuerdos tecnológicos.
Según diversas informaciones, Amazon ya ha iniciado conversaciones con Apple para abordar este aspecto. Sin embargo, la negociación se presenta compleja, ya que ambas compañías son competidores directos en varios ámbitos tecnológicos, lo que añade un componente estratégico adicional al posible acuerdo.
Reacción del mercado y expectativas
La posible compra ha tenido un impacto inmediato en los mercados financieros. Las acciones de Globalstar registraron una subida significativa tras conocerse las negociaciones, reflejando el interés de los inversores en una operación que podría transformar la compañía.
En el último año, el valor bursátil de Globalstar ya había experimentado un crecimiento notable, con un incremento superior al 200%, impulsado por el auge del sector satelital y sus alianzas estratégicas. La entrada de Amazon podría consolidar esta tendencia y posicionar a la empresa como un actor clave en la conectividad global.
No obstante, desde Globalstar han mantenido una postura prudente, limitándose a señalar que no comentan rumores de mercado. Esta cautela refleja la incertidumbre que rodea la operación, que aún no ha sido cerrada y podría sufrir cambios en cualquier momento.

La carrera por el dominio del espacio
El interés de Amazon por reforzar su presencia en el internet satelital responde a una realidad evidente: el espacio se ha convertido en un nuevo campo de batalla tecnológico. Empresas como SpaceX han tomado la delantera, pero otros gigantes no están dispuestos a quedarse atrás.
A pesar de sus avances, Amazon enfrenta desafíos importantes, como la necesidad de desplegar miles de satélites en un plazo limitado. De hecho, la compañía ha tenido que solicitar una prórroga regulatoria para completar su constelación, lo que evidencia las dificultades logísticas y técnicas del proyecto.
La adquisición de Globalstar podría ser una solución para acelerar este proceso, aprovechando su infraestructura existente y su experiencia. De concretarse, la operación permitiría a Amazon dar un salto cualitativo en su capacidad para competir en un mercado que será clave en los próximos años.
Un movimiento estratégico con implicaciones globales
La posible compra de Globalstar por parte de Amazon no solo tendría impacto en el sector tecnológico, sino también en la geopolítica de las telecomunicaciones. El control de redes satelitales es cada vez más relevante para garantizar la conectividad, la seguridad y el desarrollo económico a nivel global.
Para Amazon, la operación representa una oportunidad de posicionarse como un actor dominante en la infraestructura digital del futuro, compitiendo directamente con empresas que ya han avanzado en este terreno.
La negociación por Globalstar refleja la intensidad de la carrera por el internet satelital. Aunque el acuerdo aún no está cerrado, el interés de Amazon confirma que el futuro de la conectividad pasa por el espacio, y que la competencia por liderarlo será cada vez más feroz.