El BdE cuestiona el nuevo impuesto del Gobierno y advierte de pérdidas futuras en la banca 

El gobernador avisa del impacto negativo que tendrá la subida de tipos de interés en la solvencia de las entidades bancarias españolas

El gobernador del Banco de España, Pablo Hernández de Cos.

El Banco de España advierte del impacto negativo que tendrá la subida de tipos de interés en la solvencia de las entidades bancarias si se alarga el escenario actual de elevada inflación, crisis energética y subidas de precios, que llevará a familias y empresas a incrementar los impagos y al sector financiero, a las pérdidas.  

El mensaje del gobernador, Pablo Hernández de Cos, (durante un encuentro financiero este martes) choca con en el del Gobierno, que da por hecho que la banca obtendrá beneficios extraordinarios por esta subida de tipos. Y bajo este concepto, ha decidido gravar el margen de intereses más comisiones que obtengan los bancos durante el año 2022 y 2023. 

Pero el BdE cuestiona esta idea. Reconoce que el margen de interés aumentará e intuye que los ingresos brutos también lo harán en el corto plazo. Pero los costes de financiación también se verán impulsados al alza, recordaba, y pedir dinero prestados al banco será más caro. También lo será pegar los créditos y préstamos que ya están en marcha, como las hipotecas variables.  

Por eso, el supervisor entiende que se deteriorará la calidad de los préstamos, lo que conduciría a mayores pérdidas. En uno o dos años, apuntaba, se manifestarían buena parte de los efectos negativos sobre la capacidad de hogares y de empresas para hacer frente a sus obligaciones financieras.  

Por este motivo, el gobernador pedía a las entidades que fueran cuidadosas con su planificación del capital en los próximos trimestres y sobre todo, que aumentaran las provisiones, para poder cubrir las potenciales pérdidas, que ya esperan en un horizonte máximo de tres años dependiendo de lo que se alargue la actual situación de inflación y los efectos colaterales que está teniendo la guerra. 

El Banco de España entiende que, si las perturbaciones continúan, habrá incrementos adicionales del precio de la energía y cuellos de botella en el comercio internacional, lo que generará un impacto negativo sobre la solvencia bancaria de entre el 1,8% y el 3% en el conjunto de las entidades bancarias españolas. 

La solvencia de la banca española sigue lejos de la europea

Las grandes entidades han reforzado sus indicadores de solvencia, muy deteriorados en la crisis financiera, en los últimos. A cierre del primer semestre del año, en junio, la ratio CET1 Fully-loaded (cuanto más alta, mejor) alcanzó el 12,5% desde el 11% donde se situaba hace una década.  

Pese a la mejora, dicha ratio sigue muy alejada de la que muestran sus pares europeos. La media en Europa es superior al 15%, de hecho, España suele disputarse con Grecia cada año ser el país con menor garantías de solvencia, por eso, la advertencia del Banco de España es relevante.  

El organismo que dirige Pablo Hernández de Cos, indica que existe cierta heterogeneidad entre las entidades debido a diferencias en factores como el peso de la financiación a corto plazo y/o a tipo variable, la contabilización de los valores de renta fija, su grado de presencia internacional o la cobertura del programa ICO, entre otros. 

Es decir, que si suben los impagos no afectará por igual a todas las entidades. Pese a ello, el gobernador insistía a la banca con que fueran prudentes y elevaran las dotaciones por insolvencias. Los bancos allí presentes también quisieron aprovechar para explicar su punto de partida.  

Así, el consejero delegado de Caixabank recordó que en el inicio de la pandemia realizaron provisiones muy elevadas y gran parte de ellas, aún se mantienen porque no ha habido deterioro del crédito. Gonzalo Gortázar aseguraba que retendrán esas provisiones, 1.800 millones, que a su juicio son “un buen colchón para afrontar la fase inicial” de este posible deterioro que si se larga, los llevará a elevar aún más dichas provisiones.  

Hay que recordar que Caixabank decidió crear un fondo en abril, al que ha dotado con 214 millones de euros para estar cubierto ante el impacto de la guerra en las familias y empresas. Al igual que BBVA, que ha reservado otros 200 millones en lugar de liberar provisiones. Y de esta cantidad, unos 97 millones son para España. 

Caixabank mantiene 1.800 millones en provisiones

Santander ya ha elevado las dotaciones por insolvencias en el primer semestre, hasta los 2.640 millones de euros a cierre de junio a nivel grupo frente a 1.780 millones de euros de un año atrás. El número dos del banco, José Antonio Álvarez, reconocía que los niveles son bajos, así que estas seguirán subiendo.  

Desde Sabadell se mostraban satisfechos porque los ICO se están pagando en tiempo y forma, de manera que no ha subido la morosidad y las provisiones se mantienen prácticamente intactas, tan solo las liberaron en Reino Unido. El banco guardó en España más de 200 millones para futuras insolvencias.