Fitch ve a Santander, BBVA, Caixabank y Sabadell preparados para los impagos por la inflación

Fitch advierte, la calidad de los activos se verá presionada por la inflación y los tipos de interés, pero las entidades están mejor preparadas que en la anterior crisis

El consejero delegado de CaixaBank, Gonzalo Gortázar, durante la presentación de los resultados correspondientes al primer trimestre de 2022. EFE/Biel Alino

Fitch da por hecho que las empresas y familias dejarán de pagar préstamos y créditos por el contexto de alta inflación y el aumento de los tipos de interés. Sin embargo, cree que estos riesgos serán más limitados en España que en otros países europeos porque nuestra economía es la menos afectada por la crisis gasista.  

Asimismo, la agencia de calificación ve mejor preparados a los principales bancos del país (Santander, BBVA, CaixaBank y Sabadell) que en la anterior crisis porque tienen un balance más seraneado y cuentan con provisiones millonarias para cubrir impagos, las que se hicieron en el inicio de la pandemia.  

Los préstamos dudosos, los que están en vigilancia especial o stage 2, por acumular algún retraso en el pago, representaban el 7,6% del total de los préstamos de estos cuatro bancos a finales de junio, destaca Fitch. Y si la economía desacelera, el número de préstamos deteriorados se intensificará.  

Sin embargo, las ventas de activos tóxicos (de ladrillo o créditos impagados) y la ratio de cobertura (la protección que tienen estas entidades ante los impagos) son más fuertes que sus promedios históricos y esto mitiga el riesgo de que la calidad de sus activos empeore, explican. 

Santander y Caixabank han sido las únicas entidades en elevar las dotaciones por insolvencias este año a nivel grupo. El banco que preside Ana Botín un 18%, hasta los 4.735 millones de euros y el de José Ignacio Goirigolzarri un 14%, hasta los 376 millones. 

Mientras que BBVA y Sabadell las han reducido en torno a un 9%. El primero hasta los 1.441 millones a cierre de junio, mientras que las provisiones del segundo se han situado en 495 millones. Sin embargo, fuentes financieras cercanas a estas entidades apuntan a que ya se está estudiando un nuevo incremento de dotaciones para estar preparados ante futuros impagos. 

La morosidad de la banca española se sitúa en su mejor nivel desde 2008, en el 3,8%, con datos del Banco de España a cierre de julio. En el inicio de la pandemia, las entidades realizaron provisiones millonarias ante la previsión de que las quiebras e insolvencia de empresas y familias fueran una constante. Pero las ayudas que puso en marcha el Gobierno, como las moratorias y los ICO, ayudaron a mitigar el impacto de la crisis. 

Y esto ha beneficiado a las entidades, según Fitch, que espera que esta resiliencia continúe hasta 2023, aunque la calidad de los activos se verá presionada debido a la alta inflación y el aumento de tipos de interés que afectarán, principalmente, a los clientes más vulnerables. 

La calidad de los activos de los cuatro bancos ha sido resistente desde antes de la pandemia, “lo que refleja la efectividad de las medidas de apoyo del Gobierno y la recuperación económica de España”, destaca la agencia estadounidense.  

La subida de tipos amortiguará el golpe de la inflación

La elevada tasa de ahorro de las familias, la importante reducción del endeudamiento por parte de las empresas del sector privado desde la última crisis inmobiliaria de España y una tasa cada vez mayor de hipotecas a tipo fijo, hará que la subida de tipos impulse la rentabilidad de Santander, BBVA, CaixaBank y Sabadell y que el impacto en la calidad de los activos debido sea limitado. 

Fitch especifica que estas entidades no están exentas de riesgos, pero la economía de España (pese a la caída) se verá menos impactada que la de otros países europeos por la crisis del gas en Europa. Sus proyecciones son que, aun en un escenario de alta inflación y un fuerte endurecimiento de la política monetaria por parte del BCE, la economía española crecerá un 4,1% y un 1,7% en 2022 y 2023, respectivamente.  

En este sentido concluyen que España se ha beneficiado de una fuerte recuperación del turismo y está menos expuesta directamente al shock energético europeo que la mayoría de las otras grandes economías de la eurozona.