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El binomio indisoluble de Foment: «Sin productividad, no habrá salarios altos»
La patronal catalana presidida por Josep Sánchez Llibre incide en que los salarios individuales dependen de la productividad colectiva
Unos camareros atienden a varios turistas en una terraza. Foto: Europa Press.
Foment del Treball lo tiene bien claro. «Solo habrá salarios altos, si hay productividad», ha enfatizado la patronal de la empresas catalanas, que también ha advertido que la comunidad autónoma no puede ser competitiva sobre la base de salarios bajos ni tampoco costes reducidos.
A lo largo de la presentación del informe de coyuntura económica que elabora Foment del Treball de forma trimestral, el vicepresidente, Joan Roget, ha coincidido con el presidente de la comisión de economía y fiscalidad, Valentí Pich, y el director de estudios y economía de la patronal, Salvador Guillermo, en qué Cataluña no necesita menos actividad económica, sino que requiere sectores más productivos.
Más productividad para tener mejores sueldos
«Los países con niveles de productividad más elevados son también aquellos que registran salarios medios más altos, no es una relación casual, las empresas pueden remunerar mejor a sus trabajadores cuando son capaces de generar más valor añadido«, han señalado y han considerado que las necesidades de la comunidad autónoma no pasan por cambiar su estructura productiva, sino por innovar para competir mejor.

A sus ojos, una subida salarial sostenible a largo plazo depende de la capacidad de la economía para aumentar la productividad. «Es la que en última instancia permite una mejora de los sueldos, sostener el modelo social europeo y garantizar un mayor bienestar social», han insistido desde Foment del Treball.
Sin sectores ganadores ni perdedores
Para ilustrar la situación, la entidad catalana ha puesto el siguiente ejemplo. «El camarero alemán no prepara más cafés que el español, ni tampoco va más deprisa, lo que alimenta el nivel salarial del conjunto del país es la productividad de todo el sistema», ha explicado para incidir en que los salarios individuales dependen de la productividad colectiva.
La patronal también ha pedido que el debate sobre la productividad no se plantee en términos de sectores ganadores y perdedores. «Países Bajos continúa siendo una potencia agrícola, Alemania sigue siendo una potencia industrial, la cuestión no es sustituir sectores, sino aumentar su productividad», han hecho hincapié.
Triple impacto por el conflicto en Oriente Medio
Foment del Treball también ha advertido sobre el triple impacto que el conflicto en Oriente Medio puede generar en la economía española y catalana. «La principal vía de transmisión será el encarecimiento de la energía importada», ha destacado la patronal de las empresas catalanas, que también ha concretado que el impacto se notará en los costes empresariales, la inflación y la capacidad adquisitiva de los hogares.

A pesar de que ha reconocido que la dependencia directa del país del gas ruso es menor que en episodios anteriores, ha alertado que la elevada apertura exterior de la economía catalana y española las hace especialmente sensibles a una desaceleración del comercio internacional y a un deterioro de la confianza de las empresas y consumidores.
Al ser la Unión Europea el principal destino de las exportaciones españolas y catalanas, de prolongarse el conflicto, la debilidad económica podría afectar de forma negativa a la demanda externa y limitar parte del dinamismo que ambas economías han venido mostrando en los últimos meses, ha señalado Foment del Treball.

«El encarecimiento de la energía reducirá previsiblemente la renta disponible de los hogares, comprimirá los márgenes empresariales y aumentará la incertidumbre», vislumbra la patronal presidida por Josep Sánchez Llibre y apunta a un escenario en el que estos factores puedan traducirse en una «moderación adicional» del crecimiento a lo largo de los próximos trimestres.
La advertencia de Foment
Foment del Treball ha celebrado el crecimiento superior de la economía catalana respecto de la mayoría de las economías europeas, si bien después ha advertido que comienzan a observarse señales de moderación por el convulso momento geopolítico.
Tras reconocer la evolución favorable de las cuentas públicas en los primeros meses del año y la reducción del déficit público, ha puntualizado que la evolución de las finanzas públicas seguirá condicionada por las medidas de apoyo derivadas del encarecimiento de la energía.
También ha advertido acerca de las diferencias detectadas entre Cataluña y España en algunos indicadores: la actividad industrial presenta una trayectoria menos dinámica; las exportaciones españolas crecen frente a la contracción registrada en las ventas catalanas y el empleo evoluciona en la comunidad autónoma de una forma «menos favorable» que en el resto de la geografía española.
A pesar de que Cataluña sigue creciendo más que Europa, la patronal catalana ha advertido que la ventaja se estrecha y ha reiterado que, de no producirse mejoras en la productividad, será difícil «mantenerla en el tiempo».