Celsa entra en beneficios: esquiva el conflicto en Oriente Medio y la caída de la producción europea

CEO Celsa Jordi Cazorla

El consejero delegado de Celsa, Jordi Cazorla. Foto: Kike Rincón / Europa Press (ARCHIVO)

Celsa ha vuelto a beneficios en el primer trimestre del año, al registrar un beneficio neto positivo de 18 millones de euros. Al arranque del año, la compañía ha elevado un 44% el Ebitda hasta los 396 millones de euros, mientras que ha recortado en un 70% la deuda neta en 2.544 millones de euros, desde los 3.689 millones de euros hasta los 1.145 millones de euros.

«En 2024 estábamos en la UVI, en 2025 la empresa hizo los deberes y consiguió pasar a planta, este año tenemos la satisfacción de decir que ya estamos fuera del hospital, que avanzamos con una marcha normal», ha puesto como ejemplo el presidente de Celsa, Rafael Villaseca, a lo largo de la presentación de los resultados correspondientes al año pasado y el primer trimestre de este año.

Palancas para mejorar

A ojos de Villaseca, la siderúrgica catalana ha sido capaz de remontar su situación gracias a tres palancas. Una de ellas ha sido el aumento de la eficiencia industrial y operativa, pero también el fortalecimiento de la gobernanza corporativa. A la vez, ha contribuido a la mejora de la situación de la compañía la reordenación financiera que materializó a finales del año pasado.

«La situación financiera era inadecuada, excesivamente apalancada», ha explicado para después añadir: «A pesar de que la sentencia judicial mitigó la mala situación en la que estábamos, era necesario reducir el endeudamiento y los gastos financieros».

Esquiva el conflicto en Oriente Medio

La acerera ha descartado problemas de disrupción en su cadena de suministro por el conflicto en Oriente Medio y ha concretado que el 0,6% de la facturación corresponden a la región, mientras que supone el 0,2% de las compras que efectúa en el territorio, incluyendo Turquía. «No tenemos disrupción ni la preveemos, por mucho que se cierre el estrecho de Ormuz no nos afecta en absoluto», ha aseverado.

También ha negado que la subida en el precio del combustible desencadenada por la escalada de la tensión suponga un problema para Celsa. En este sentido, ha minimizado el impacto energético y ha asegurado que la posible afectación se está viendo compensada por su plan de creación de valor.

La compañía tampoco se ha visto afectada por la caída de la producción europea. «El mercado ha empezado a dar signos de estabilización tras tres años de caída, la demanda por primera vez en varios años ha crecido de forma moderada, un 2,4%, en Europa», ha señalado el presidente de Celsa, quien ha puntualizado que no está traduciendo en una mayor producción europea, al haberse incrementado las importaciones extracomunitarias procedentes de Asia.

«La producción europea no solo no ha crecido, sino que ha marcado un mínimo histórico de 125 toneladas«, ha destacado y ha ccelebrado: «Celsa ha tenido un muy buen desempeño y ha aumentado ventas a pesar de la caída en la producción que ha experimentado el territorio comunitario».

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