Celsa entra en beneficios: esquiva el conflicto en Oriente Medio y la caída de la producción europea

La compañía siderúrgica recorta en un 70% la deuda neta en 2.544 millones de euros, desde los 3.689 millones de euros hasta los 1.145 millones de euros

El presidente de Celsa, Rafael Villaseca, y el consejero delegado, Jordi Cazorla, en la presentación de los resultados de 2025. Foto: Celsa.

El presidente de Celsa, Rafael Villaseca, y el consejero delegado, Jordi Cazorla, en la presentación de los resultados de 2025. Foto: Celsa.

Celsa ha vuelto a beneficios en el primer trimestre del año, al registrar un beneficio neto positivo de 18 millones de euros. Al arranque del año, la compañía ha elevado un 44% el Ebitda hasta los 396 millones de euros, mientras que ha recortado en un 70% la deuda neta en 2.544 millones de euros, desde los 2.243 millones de euros hasta los 1.173millones de euros.

«En 2024 estábamos en la UVI, en 2025 la empresa hizo los deberes y consiguió pasar a planta, este año tenemos la satisfacción de decir que ya estamos fuera del hospital, que avanzamos con una marcha normal», ha puesto como ejemplo el presidente de Celsa, Rafael Villaseca, a lo largo de la presentación de los resultados correspondientes al año pasado y el primer trimestre de este año.

Celsa remonta su situación

A ojos de Villaseca, la siderúrgica catalana ha sido capaz de remontar su situación gracias a tres palancas. Una de ellas ha sido el aumento de la eficiencia industrial y operativa, pero también el fortalecimiento de la gobernanza corporativa. A la vez, ha contribuido a la mejora de la situación de la compañía, la reordenación financiera que materializó a finales del año pasado.

«La situación financiera era inadecuada, excesivamente apalancada», ha explicado el presidente de Celsa y ha remarcado la importancia de reducir el endeudamiento y los gastos financieros. La compañía refinanció su deuda con una emisión de bonos verdes por valor de 1.200 millones de euros dividida en dos tramos.

La reestructuración del pasivo de Celsa también incluye una nueva línea de crédito de 200 millones de euros y una aportación de 800 millones de euros por parte de los accionistas. Del importe, 200 millones de euros corresponden a una ampliación de capital y 600 millones de euros, a préstamos subordinados.

A lo largo del año, ha acometido una inversión de 183 millones de euros, lo que implica un crecimiento del 60%. La inversión, que se ha financiado íntegramente con fondos propios, se ha distribuido por todas las plantas del grupo. Además, Celsa ha hecho hincapié que se verá complementada con la puesta en marcha en septiembre de un nuevo centro de producción de ferralla ubicado en Miranda de Ebro.

Esquiva el conflicto en Oriente Medio

La productora de acero ha descartado problemas de disrupción en su cadena de suministro por el conflicto en Oriente Medio y ha concretado que el 0,6% de la facturación corresponde a la región, mientras que supone el 0,2% de las compras que efectúa en el territorio, incluyendo Turquía. «No tenemos disrupción ni la prevemos, por mucho que se cierre el estrecho de Ormuz no nos afecta en absoluto», ha aseverado el consejero delegado de Celsa, Jordi Cazorla.

Celsa
Foto: Celsa

También ha negado que la subida en el precio del combustible desencadenada por la escalada de la tensión en Oriente Medio suponga un problema para Celsa. En este sentido, ha minimizado el impacto energético y ha asegurado que la posible afectación se está viendo compensada por su plan de creación de valor.

Integrado por más de 260 iniciativas y con una inversión de 109 millones de euros, el plan capturó a finales de año 115 millones de euros de Ebitda, una cifra que se sitúa un 44% por encima de los 80 millones de euros inicialmente previstos.

Caída de la producción europea

La compañía tampoco se ha visto afectada por la caída de la producción europea. «El mercado ha empezado a dar signos de estabilización tras tres años de caída, la demanda por primera vez en varios años ha crecido de forma moderada, un 2,4%, en Europa», ha señalado el presidente de Celsa, quien ha puntualizado que no está traduciendo en una mayor producción europea, al haberse incrementado las importaciones extracomunitarias procedentes de Asia.

«La producción europea no solo no ha crecido, sino que ha marcado un mínimo histórico de 125 toneladas«, ha destacado. Sin embargo, ha celebrado el «buen desempeño» de Celsa, que ha aumentado su volumen de ventas en un 3,2% desde los 4.211 millones de toneladas hasta los 4.346 millones de toneladas.

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