El Cercle d’Economia, critica la regularización masiva de Sánchez: «Constata el fracaso del sistema»

La entidad presidida por Teresa Garcia-Milà asegura que España "no ha tenido nunca una verdadera política migratoria" y considera que solo ha habido "una sucesión de respuestas reactivas y fragmentadas"

La presidenta del Cercle d'Economia, Teresa Garcia-Milà. Foto: Cercle d'Economia.

La presidenta del Cercle d’Economia, Teresa Garcia-Milà. Foto: Cercle d’Economia.

El Cercle d’Economia se ha pronunciado acerca de la regularización masiva de inmigrantes impulsada por el Gobierno encabezado por Pedro Sánchez. A pesar de que inicialmente ha reconocido que la medida es «necesaria», ha dejado bien claro que constata el fracaso del sistema de gestión del flujo migratorio.

«Poner el contador a cero solo tiene sentido si simultáneamente se articula una verdadera política migratoria que evite que volvamos a generar de forma recurrente una bolsa de inmigración irregular», ha señalado la entidad catalana. Tras advertir que la normativa actual «condena» a los inmigrantes a pasar un mínimo de dos años de precariedad, ha cifrado la cantidad de inmigrantes en situación irregular en una horquilla de entre 500.000 y 700.000.

La presidenta y el director general del Cercle d’Economia, Teresa Garcia-Milà y Miquel Nadal, han considerado que el sistema de gestión de los flujos migratorios no son útiles para el inmigrante, porque no le deja construir una vida estable, ni tampoco permite gestionar de forma ordenada el fenómeno migratorio al desbordar el estado bienestar y desgastar la confianza de la ciudadanía en las instituciones.

En este contexto, han reclamado una «política rigurosa con una visión a medio plazo» y ha remarcado que la inmigración «no puede abordarse desde el populismo, que simplifica e instrumentaliza el malestar, ni desde el buenismo, que tiende a negar tensiones reales y posponer debates incómodos».

Respuesta «reactiva» a la inmigración

«España no ha tenido nunca una verdadera política migratoria, lo que ha habido ha sido una sucesión de respuestas reactivas y fragmentadas, sin un debate de fondo sobre la relación entre inmigración, modelo productivo y capacidades reales de acogida», critica el Cercle d’Economia en la nota de opinión ‘La necesidad de una política migratoria: modelo productivo, integración y bienestar social’.

Para justificar la afirmación, la institución ha hecho alusión a los efectos de la «elevada» irregularidad sobrevenida, el uso del enraízamiento como vía masiva de regularización y la ausencia de una estrategia estructurada de atracción de capital humano cualificado.

Rápido proceso migratorio

Tras recordar que Cataluña ha sido históricamente un territorio de inmigrantes, la entidad catalana ha remarcado que la inmigración ha sido clave en su crecimiento económico y progreso social. «Las olas migratorias de los últimos 25 años han tenido efectos positivos en la natalidad», ha subrayado si bien después ha puntualizado que no han estado exentas de problemas.

La entidad ha atribuido el intenso aumento de la inmigración al motor de crecimiento extensivo basado en la población y de la ocupación, pro con una baja productividad. Como consecuencia, se ha sostenido el crecimiento de la economía catalana, pero se han generado ganancias «limitadas» en cuanto a renta per cápita y pérdida de posiciones en comparación al resto de Europa.

Entre los efectos del rápido proceso migratorio, menciona la tensión del mercado de la vivienda, en que la oferta ha crecido por debajo de la vivienda, así como los servicios públicos esenciales. En este sentido, Nadal ha subrayado que Cataluña sigue estando dimensionada para 6 millones de habitantes a pesar de que la población ha escalado hasta los 8 millones de habitantes en los últimos años.

También ha advertido que «díficilmente» la inmigración puede garantizar a medio y largo plazo la sostenibilidad del sistema del bienestar, especialmente en un contexto de envejecimiento acelerado de la población.

Cambio de modelo migratorio

Ante este escenario, ha augurado que la inmigración continuará siendo necesaria a medio plazo para compensar la caída de la población en edad de trabajar, pero ha hecho un llamamiento a controlar el volumen y la composición de la inmigración que llegue a la comunidad autónoma.

El Cercle d’Economia apuesta por un modelo más intensivo en productividad, con un volumen más moderado, una mayor cualificación, más ordenado y alineado con las necesidades y las capacidades de la comunidad autónoma.

«La presión creciente sobre el mercado de la vivienda y los servicios públicos, en un contexto de oferta muy rígida, aconsejan modular ritmo para hacerlo compatible con las capacidad de acogida e integración de la comunidad autónoma», ha hecho hincapié.

Más allá de revisar el mecanismo de enraízamiento para que no funcione como una vía ordinaria de regularización, ha aconsejado ajustar los criterios de reagrupación familiar para asegurar que cumplen con su función social, reforzar el control sobre la contratación irregular y profundizar la cooperación con los países de origen y de tránsito.

Transferencia de competencias a Cataluña

En cuanto a la transferencia de las competencias en materia de inmigración a Cataluña, tanto García-Milà como Nadal han destacado que «tiene todo el sentido» y han remarcado la importancia de que en el proceso no solo se reciban las competencias, sino también los recursos necesarios, «como ha sucedido en otras ocasiones».

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