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Coricelli y Dcoop admiten que se alargará la compra de Deoleo porque «la negociación es compleja»
El cierre de la operación 'Deoleo' se está alargando más de lo previsto inicialmente. CVC y Alchemy siguen manteniendo conversaciones con las partes implicadas y el proceso avanza más despacio de lo deseado
Varias botellas de aceite de Coricelli
La millonaria y polémica compra de Deoleo, el gigante del aceite de oliva propietario de marcas como Carbonell, Koipe y Hojiblanca, se ha alargado más de lo previsto. Fuentes de Coricelli y de Dcoop, grandes favoritas para hacerse con la compañía española, han reconocido que las negociaciones son «complejas», por lo que el cierre de la operación se alargará más de lo calculado inicialmente por el mercado.
Según trasladan a Economía Digital distintas fuentes consultadas, CVC y Alchemy siguen manteniendo conversaciones con las partes implicadas en la operación, ralentizando el proceso de venta. Para ello, los vendedores han fichado a Latham & Watkins, uno de los despachos de referencia del fondo británico, como asesor, además de William Blair y KPMG.
La operación se había acelerado especialmente durante el mes de agosto. Coricelli irrumpió en la fase final del proceso con una oferta de 500 millones de euros, por encima de los 470 millones que había puesto sobre la mesa Dcoop, y reclamó además exclusividad para negociar hasta el cierre. En aquel momento, fuentes próximas al proceso apuntaban a que la venta podría quedar resuelta a finales de agosto.
Sin embargo, el supuesto plazo que la compañía italiana había dado a los accionistas de Deoleo para aceptar su propuesta y avanzar hacia un acuerdo de exclusividad terminó el pasado 31 de agosto sin que se alcanzara un acuerdo.
La falta de respuesta de CVC y Alchemy, que controlan conjuntamente alrededor del 90% de Deoleo, permitió mantener abiertas las distintas alternativas. Este hecho ha provocado precisamente que se alarguen las negociaciones.
Todas las opciones para Deoleo
Por su parte, la posición de los vendedores también apunta a que la operación todavía no está cerrada. Fuentes de CVC y Alchemy confirman que ambos fondos continúan manteniendo conversaciones con todas las partes interesadas en la compra de Deoleo, y que no hay nada cerrado todavía, a pesar de la presión de la compañía italiana.
Aunque sutilmente, los últimos movimientos de Coricelli reflejan un especial interés en cerrar rápido el proceso. El grupo italiano está trabajando con un grupo de entidades financieras liderado por UniCredit para estructurar la deuda con la que financiará su propuesta, un movimiento que Dcoop interpretó como una señal de que la operación estaba ya muy avanzada.
De hecho, la cooperativa andaluza llegó a asumir internamente que sus opciones se habían reducido de forma drástica. Sin embargo, a la luz de las declaraciones de las partes, el final del proceso de venta todavía está lejos.
La pugna por Deoleo arrancó con varias ofertas y fue estrechándose durante el verano. Dcoop emergió como uno de los principales candidatos con una propuesta de 470 millones, mientras que Acesur y el grupo italiano Bonifiche Ferraresi también participaron en el proceso.
Coricelli, que inicialmente había quedado fuera de la fase final, regresó a la carrera con una contraoferta de 500 millones que superó al resto de propuestas, posicionándose rápidamente como la gran favorita junto a la española Dcoop.
Dcoop, pesimista
En este proceso, la cooperativa andaluza ha reconocido que la italiana ha ganado ventaja. El silencio de CVC y Alchemy tras el ultimátum de Coricelli, unido al avance de la financiación de la italiana y a la falta de una intervención clara del Gobierno español, han llevado a Dcoop a considerar que los fondos podrían estar negociando ya en exclusiva con Coricelli y ya dan casi por perdida la compra.
A pesar de ello, Dcoop continúa intentando hacerse con Deoleo. Su oferta se sitúa por debajo de los 500 millones de la italiana, pero defiende que su proyecto tiene un componente industrial y estratégico que va más allá del precio.
Dcoop pretende mantener Deoleo bajo control español y utilizar sus marcas internacionales como plataforma para reforzar la presencia mundial del aceite de oliva español. Una hipotética integración de ambas compañías daría lugar a un grupo con más de 2.200 millones de euros de facturación y unos 1.600 trabajadores.
La cooperativa también ha pedido reiteradamente la intervención del Gobierno para evitar que Deoleo termine en manos extranjeras, tomando como referencia el veto a la operación sobre Talgo. En las últimas semanas, la presión política y sindical se ha incrementado, con apoyos desde el PP, sindicatos e Izquierda Unida.
El Ejecutivo, sin embargo, no ha dado hasta ahora el paso que reclama Dcoop. El ministro de Agricultura, Luis Planas, se ha limitado a defender que sería bueno para el sector español que Deoleo se quedara en España, pero ha descartado expresamente intervenir activamente en la operación.
La venta de Deoleo encara así una nueva fase de negociación en la que el calendario se puede alargar y en la que todavía no está escrito el nombre definitivo del comprador.