Nueva crisis de los ‘gestores’ de Sánchez: El Gobierno inyecta ahora 17 millones en Paradores

El ente público hotelero, dirigido hasta verano por el actual jefe de gabinete del presidente, Óscar López, se encuentra ahora bajo la gestión del socialista Pedro Saura

Casa da Ínsua, el establecimiento de Paradores en Portugal.

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El Gobierno acaba de inyectar en Paradores 17 millones de euros a través de una ampliación de capital que se suma a la que recibió a finales de 2020, de 30 millones, para hacer frente a las pérdidas registradas por la pandemia. La empresa hotelera estatal estuvo dirigida hasta el pasado verano por Óscar López, actual jefe de gabinete del presidente, Pedro Sánchez, y que, tras acceder a La Moncloa, cedió la batuta del ente público al también socialista Pedro Saura.

Este ‘rescate’ llega después de la polémica reciente sobre la mala situación financiera de Correos, otra empresa pública con unas pérdidas acumuladas de 1.200 millones, y que está gestionada, irónicamente, por Juan Manuel Serrano, quien fuera jefe de gabinete de Sánchez en el PSOE antes de convertirse en presidente.

No es la primera vez que Paradores recibe dinero público y de hecho, la situación recuerda a la ya vivida en el periodo 2009-2014, tras la crisis financiera. Durante ese tiempo, el Estado tuvo que inocular más de 150 millones de euros (lo mismo que perdió en esos seis años) en la cadena hotelera a través de varias ampliaciones de capital para evitar su disolución.  

Desde el nacimiento de Paradores, la factura pública asciende a más de 320 millones de euros. En los último años, donde solo ha arrojado números rojos, la compañía ha tenido varios presidentes, si bien, este es un cargo que elige el Gobierno de turno. Miguel Martínez, presidente de Paradores durante la gobernanza del PSOE, dejó la sociedad “literalmente quebrada”, según comentó Angeles Alarcó, propuesta por el PP, cuando asumió las riendas en 2012. 

Asimismo, al dejar este cargo en 2018 aseguró que Paradores estaba “totalmente saneada”. El socialista Óscar López sustituyó a Alarcó y se mantuvo en este puesto hasta el pasado verano, cuando Pedro Saura tomó las riendas como presidente y consejero delegado de la red hotelera porque López se convirtió en el nuevo jefe de gabinete de Pedro Sánchez. 

La empresa consiguió volver al beneficio en 2016, cuando ganó 6 millones. Unos años antes se ejecutaron 350 despidos con el objetivo de reducir gastos. Los números verdes aguantaron hasta 2019, un año récord para el turismo en España y en el que Paradores ganó 16,8 millones. Los resultados de 2021 aún no se han hecho públicos pero los Presupuestos Generales del Estado (PGE) provisionaban ya cerca de 40 millones para inyectar en la empresa hasta 2022. 

Sin embargo, el actual presidente, Pedro Saura, adelantó en Fitur que finalmente si habrá beneficios en 2021 porque la temporada de verano fue la mejor en la historia de la compañía y esto les ha permitido obtener un resultado positivo pese a la llegada de la variante ómicron en noviembre. Asimismo, pronostica que este 2022 conseguirán recuperar los niveles precovid. 

De esta manera, Paradores dejaría atrás las pérdidas de 63,4 millones de euros que obtuvo en 2020, un año marcado por la pandemia y los confinamientos, y en el que la cadena decidió mantener a la plantilla a sueldo aunque si llevó cabo un plan de contención de gasto de aproximadamente 50 millones. El no incluir a los trabajadores en ERTE llevó al Gobierno a inyectarle 30 millones de euros. 

La cadena hotelera, caracterizada por situarse en lugares emblemáticos como castillos o conventos, se vio obligada a cerrar las puertas de sus 97 establecimientos en España y el que tiene en Portugal durante el estado de alarma. Desde el 16 de marzo y hasta el 25 de junio. Ya en verano de 2020 abrió todos sus establecimientos y hasta la fecha no han vuelto a cerrar. Sin embargo, la empresa se ha visto afectada, como todas las hoteleras, por los cierres perimetrales y las restricciones de movilidad. 

A las empresas públicas les cuesta dar beneficios 

Correos también cerró 2020 con pérdidas de 264 millones de euros, afectada, como no podía ser de otra manera, por la pandemia, pese que fue un año espléndido para los competidores ante el despliegue del comercio electrónico. 2020 fue, de hecho, un ejercicio récord de pérdidas para la empresa pública de servicio postal.

Tanto, que los sindicatos mayoritarios (CCOO y UGT) pidieron incluso que la SEPI la rescatara a través del fondo de solvencia y tacharon de “fracaso “el modelo de gestión del presidente, Juan Manuel Serrano. Pero al igual que ocurre con Paradores, la situación no fue anómala, Correos lleva años declarando números rojos y a excepción de 2019, cuando obtuvo un beneficio de casi 15 millones, acumulaba pérdidas de más de 1.200 millones entre el periodo 2014-2018. 

A la lista se pueden sumar otras compañías públicas como Renfe, que perdió casi 500 millones de euros en 2020 excusada de nuevo por la pandemia. Sin embargo, la empresa de transportes no dio beneficios hasta los años 2018 y 2019 desde que se creó la estructura actual en 2005; Adif o RTVE también son algunos ejemplos de empresas que han dado más disgustos que alegrías con sus cuentas, a las empresas púbicas les cuesta dar beneficios.

Cristina Hidalgo

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