El Sabadell activa la salida de 1.840 empleados pero no cubrirá todas las peticiones de dejar el banco

La entidad que preside Josep Oliu comunica este viernes a los afectados cuando será la desvinculación, que se hará en tres plazos hasta el 31 de marzo

El presidente de Banc Sabadell, Josep Oliu. EFE/Emilio Naranjo

El presidente de Banc Sabadell, Josep Oliu. EFE/Emilio Naranjo

Unos 1.840 empleados de Banc Sabadell recibirán la comunicación este viernes de que dejarán la entidad antes de terminar este trimestre. Serán la gran mayoría de los aproximadamente 1.870 que se apuntaron al plan de desvinculación abierto por la entidad en otoño.

Fuentes de la plantilla explicaron a Economía Digital que el número de trabajadores que se apuntaron al plan de prejubilaciones y bajas incentivadas superó el objetivo del banco que preside Josep Oliu, que era cubrir 1.800 bajas. Por ello, la entidad lo ha ajustado al alza.

Finalmente, saldrán unas 1.840 y quedarán más de 30 personas que solicitaron dejar el Sabadell todavía en plantilla. La mayoría de estas personas cuya demanda de baja no podrá ser atendida trabaja en el norte de España, en comunidades autónomas como el País Vasco y Asturias, pues la demanda de salir superaba las plazas ofertadas y habrían dejado vacantes puestos necesarios para la actividad.

La desvinculación de estas personas, de los más de 16.000 empleados que tiene el Sabadell en España, se producirá en tres tandas. Los primeros dejarán el banco que ya dirige César González Bueno, todavía acompañado de Jaume Guardiola, en 15 días, el 31 de enero. Pero la gran mayoría lo harán entre el 28 de febrero y el 31 de marzo.

Para entonces, cuando termine el trimestre, los empleados que permanecerán en el Sabadell ya conocerán el plan de futuro del banco y, quizá, si tras este plan de bajas habrá otro mayor (o no) y con iguales condiciones y también voluntariedad.

El actual plan se pactó con los sindicatos a finales de noviembre justo después de que la entidad subiera de golpe la oferta. Pagará prejubilaciones para personal de hasta 63 años con el 75% del sueldo y un máximo de 300.000 euros. En las bajas incentivadas, pagará 35 días por año trabajado y un máximo de dos años.

El nuevo plan estratégico, en manos de González Bueno

Está previsto que en cuanto el Banco Central Europeo dé el visto bueno al nombramiento de González Bueno, el consejero delegado de la entidad presente el nuevo plan estratégico del banco para sobrevivir en solitario en un escenario de constantes rumores de fusión ante inversores y analistas.

Si la situación epidemiológica –y la cepa británica– lo permite, será en Londres, como es habitual en los bancos y ya hizo el Sabadell en 2014 y 2018. Se prevé que sea dentro del primer trimestre, aunque la fecha exacta todavía no se ha hecho pública.

César González Bueno, consejero delegado de Banc Sabadell. EFE
César González Bueno, consejero delegado de Banc Sabadell. EFE

Lo único que se conoce del plan de futuro del banco es que pasa por concentrarse en España y en implementar un nuevo modelo comercial, del que solo se ha dicho que debe ser eficiente y que primará el nicho de negocio que mejor trabaja la entidad catalana: las pymes.

César González Bueno es un especialista en bancos sin oficinas ni papeleo. Fundador de ING Direct en España, lideró también la creación de Evo desde Novagalicia Banco, una marca que imitaba el modelo ING en cuanto a que tenía pocas oficinas. Se desconoce todavía el recorte de red que hará en el Sabadell, pero pocos dudan de que lo habrá. Si es así, no puede descartarse que el banco vuelva a plantear un plan de bajas en 2021, e incluso se ha hablado de 2.000 más.

Por lo que respecta a la concentración en España, el Sabadell ha puesto a la venta de su filial británica, TSB. Ha contratado a Godman Sachs para que le encuentre comprador y, según los analistas, podría lograr el interés de Virgin Money, OSB y HSBC, aunque el problema es el precio.

Oliu quiere 1.000 millones por TSB pero las estimaciones de precio son muy dispares: van desde los 150 hasta los 850 millones. Con unos 700 millones se conformaría, pues ya liberaría capital, aunque en 2015 pagara 1.700 millones de libras (unos 2.300 millones de euros). La valoración del banco británico fue el detonante de la ruptura de las negociaciones de fusión entre el Sabadell y BBVA a finales de noviembre.