Endesa dejará de usar y vender gas en 2040

La eléctrica italiana Enel, que controla la compañía española, ha acelerado una década su objetivo de cero emisiones y ha anunciado una inversión de 170.000 millones hasta 2030

Central ciclo combinado de Besòs, en Barcelona. Endesa

Enel ha acelerado sus planes para convertirse en una compañía que emita cero emisiones contaminantes a la atmósfera, y con ella su filial española, Endesa. La compañía ha redefinido su hoja de ruta en materia sostenible, lo que supondrá el fin de todo su negocio de gas natural en el año 2040. Es una década antes de lo previsto hasta la fecha.

El gigante italiano, que controla el 70% de las acciones de la eléctrica española, ha presentado este miércoles su nuevo plan estratégico que incluye un giro de guion en su estrategia de impulsar las energías renovables. En 2027 prevé haber acabado con su generación de carbón y en 2040 con el gas.

El objetivo es que dentro de menos de veinte años toda la generación energética que ofrece Enel en los diferentes mercados en los que opera provenga de fuentes renovables. Este paso implicará abandonar tanto el negocio minorista del gas como la generación de energía a través de las centrales de ciclo combinado, que lo utilizan como combustible.

El grupo italiano confía en haber logrado reducir un 40% su gasto energético ya en el año 2030, así como haber limitado en un 80% las emisiones de CO2 a la atmósfera derivadas de la generación de energía.

Esta apuesta se produce después de un año en el que el alza del precio del gas en el mercado internacional se ha convertido en el principal detonante de la crisis energética que atraviesa Europa e inmediatamente después de que las principales potencias del mundo hayan lanzado su compromiso para acelerar el fin de la descarbonización en la cita de la COP26 de Glaswog.

Endesa tiene hasta 2040 para culminar esta transformación que le obligará a reemplazar su flota térmica por alternativas verdes, así como a explotar nuevas soluciones de almacenamiento de la energía. “Continuaremos creciendo en energías renovables, aprovechando lo que ya es la base de activos renovables privados líder en el mundo”, ha explicado el consejero delegado de Enel, Francesco Starace, en un comunicado.

Endesa contaba hasta la fecha con centrales de ciclo combinado repartidas por diferentes provincias españolas y Portugal. Mientras que dispone de más de 1,6 millones de clientes de gas natural en todo el mercado español para los que tendrá que ofrecer una alternativa en las próximas dos décadas.

Enel prepara una inversión de 170.000 millones de euros

Para consolidar estas metas en materia sostenible, Enel ha anunciado un gran impulso en la inversión en los próximos años. El gigante italiano pretende aumentar la partida en cerca de 170.000 millones de euros de aquí al año 2030, lo que supone un incremento del 6% con respecto al último plan estratégico. Los primeros 45.000 millones llegarán antes de 2024.

Casi la mitad del dinero (70.000 millones) se destinará en la próxima década al impulso de las renovables, tanto para elevar la capacidad instalada como el almacenamiento. Mientras que otra partida de las mismas magnitudes servirá para mejorar las infraestructuras y las redes de Enel en sus principales mercados.

Con esta inyección económica, el gigante italiano aspira a situar su resultado bruto operativo (ebitda) en una horquilla de entre 21.000 y 21.600 millones de euros en el año 2024, lo que supondría una mejora del 12% en comparación con las cuentas con las que acabará el ejercicio del 2021.

Para 2030, Enel pretende a contar con una capacidad de generación de energía renovable de 154 gigavatios, lo que supone el triple del volumen que disponía en 2020. Mientras que se ha marcado como objetivo que su cartera de clientes en esta red llegue a los 12 millones de usuarios.