La Selección Española puede sufrir embargos en el Mundial por los impagos de las renovables
El volumen de la deuda alcanza los 2.306 millones de euros
La Selección Española puede sufrir embargos en el Mundial de Fútbol de 2026 por los impagos de las renovables. España tiene que enfrentarse nuevamente a una escalada judicial internacional, ya que 27 acreedores todavía no han recibido compensación tras la eliminación retroactiva de las primas.
La deuda sobrepasa los 2.306 millones
El volumen de la deuda alcanza los 2.306 millones de euros, de los cuales 1.754,7 millones corresponden a indemnizaciones pendientes de pago y 543 millones corresponden a intereses de demora, costas judiciales y otros recargos derivados de la negativa del Estado a pagar las indemnizaciones reconocidas por tribunales arbitrales.
Según fuentes cercanas a los acreedores, el conflicto, que se arrastra desde hace más de una década, entra en fase decisiva por la presión judicial por parte de Estados Unidos. Ya han conseguido hasta siete sentencias favorables en tribunales estadounidenses para registrar los fallos.
Por lo tanto, la justicia norteamericana reconoce a España como deudor y permite que se puedan llevar a cabo embargos sobre activos relacionados con el Estado español en suelo estadounidense.
De hecho, en relación con el caso de RREEF, con una condena inicial cercana a 40 millones de euros que asciende a 74 millones al sumar intereses y costes adicionales, ya se han iniciado operaciones de rastreo de activos a gran escala.
Los impagos de las renovables afectan a la Selección Española
Estas acciones incluyen el envío de decenas de requerimientos judiciales a empresas y entidades que tengan vínculos económicos con España. Los documentos emitidos por los tribunales estadounidenses exigen información sobre pagos, contratos y vínculos financieros con el Reino de España.
Una de las entidades públicas que se puede ver afectada por esta situación es la Selección Española de Fútbol y sus organismos relacionados, especialmente por su participación en el Mundial de Fútbol de 2026, que se disputará el próximo verano en Estados Unidos, México y Canadá.

Los acreedores han enviado requerimientos judiciales (subpoenas) a empresas como Adidas, a cadenas de hoteles como Hilton, operadores, a compañías de logística y a entidades vinculadas a infraestructuras donde el combinado nacional tiene planeado entrenar, como el complejo Baylor.
El objetivo es reconocer flujos financieros que sean susceptibles de ser objeto de embargo. De esta manera, los pagos y relaciones comerciales vinculados a la participación de España en el Mundial se encuentran bajo revisión judicial y podrían incluso ser intervenidos para cubrir las deudas pendientes.
Los acreedores afectados reiteran que la situación es insostenible y reclaman una solución inmediata para evitar que la imagen internacional de España se deteriore. Además, señalan que tribunales superiores de jurisdicciones como Reino Unido, Australia o Singapur también han fallado en contra del Estado español, formando una coalición judicial global.
Por otro lado, recuerdan que la justicia belga tiene intervenidos 482 millones de euros de activos españoles en procedimientos vinculados a estos mismos impagos.
El conflicto de los impagos de las renovables entra en una fase de ejecución internacional cada vez más complicada y que tendrá consecuencias, que ya afectan al deporte y a la reputación de España a nivel internacional.
