La falta de stock por la crisis de los chips golpea las ventas de coches de ocasión

Las operaciones con vehículos seminuevos caen un 25% en julio respecto al 2021 por los retrasos en la producción

Dos coches en un concesionario en Madrid. EFE/ Mariscal

No todo el mundo puede permitirse comprar un coche recién salido del concesionario. Por eso, son muchos los conductores que deciden buscar ofertas en el mercado de ocasión, sea para adquirir vehículos casi nuevos o más antiguos. Sin embargo, y con una automoción que arrastra años con una producción a medio gas primero por la pandemia y después por la escasez de materias primas; las ventas de coches usados encadenan seis meses a la baja por la falta de stock.

Esta cuestión afecta, sobre todo, a los vehículos más nuevos. Según datos de Faconauto y Ganvam, las patronales de los concesionarios y los distribuidores respectivamente, las ventas de coches seminuevos retrocedieron en julio un 24,8% respecto al mismo mes de 2021, mientras que las operaciones con modelos de entre uno y tres años descendieron un 21,1%. Estas disminuciones se debe a una reducción de la oferta, dado que los principales fabricantes no consiguen remontar la producción previa a la pandemia por la crisis de los microchips. En 2021, se fabricaron 724.000 coches menos que en 2019.

Las malas cifras de los modelos más jóvenes lastran el conjunto de las ventas del sector de la ocasión. En total, en julio se vendieron 144.584 unidades de segunda mano, un 8% menos que en el mismo mes del año pasado. Con esta cifra, el sector arrastra seis meses de números negativos. De hecho, en el acumulado de los primeros siete meses del año, las ventas de coches de segunda mano han caído en un 4,7% hasta los 1.063.843.

En este contexto, los vendedores de vehículos de ocasión deben de recurrir al mercado exterior para aprovisionarse de automóviles. Por este motivo, las patronales apuntan a un aumento de las ventas del 37% del canal importador en julio y del 49% en el acumulado de este 2022.

Si se tienen en cuenta las fuentes de energía, las operaciones con coches usados diésel se contrajeron un 10%, aunque siguen representando el 58% de las ventas de julio. El golpe queda un poco más amortiguado entre los vehículos de gasolina: bajaron un 7,2% hasta situarse en las 51.929 unidades.

Los electrificados suben

En el lado positivo, las ventas de vehículos con fuentes de alimentación alternativas consiguieron mejorar sus marcas de 2021, dado que muchas personas optan por la segunda mano al comprar su primer modelo electrificado. Los híbridos enchufables que funcionan con gasolina subieron un 3,5% hasta las 1.091 unidades vendidas. Los modelos eléctricos puros crecieron un 19% en julio hasta las 1043 unidades. Sin embargo, solo representan el 0,7% del mercado.

La poca oferta sumada a un contexto inflacionario generalizado, se traslada también en el precio final de los vehículos: suben un 17% en comparación con el año pasado. Concretamente, los vehículos de ocasión con menos de un año de antigüedad han subido de los 22.900 euros que costaban de media en 2021 hasta los 26.900 euros que valen ahora. El incremento es mayor, del 22%, en los coches de entre 1 a 3 años. En julio valían 21.900 euros de media.

Sin embargo, los automóviles que más sufren el aumento de precios son los más antiguos. Gamvan apunta a incrementos del 36% en el precio de los vehículos de más de 15 años en el primer semestre del año en comparación con lo que se pagaba en 2021. Pasados los 10 años, la depreciación del coche se ralentiza, pero entre el escaso stock de nuevos modelos y sus precios, que por mucho que suban seguirán siendo más asequibles, son de los automóviles más vendidos en los últimos meses. Seis de cada diez españoles que ha comprado un coche de ocasión en la primera mitad del año se decantó por uno de más de diez años.

El precio de un vehículo de ocasión ha subido un 17% respecto al 2021

Desde Faconauto advierte que, de no recuperarse un nivel aceptable de matriculaciones, las transferencias de usados seguirán cayendo porque no hay suficiente stock de los modelos que más interesan. Por lo general, estos son los más nuevos, aquellos con una antigüedad de cero a cinco años y los menos ofertados actualmente.

Por su lado, la asociación de distribuidoras alerta que, sin la recarga de stock de modelos jóvenes, el parque de vehículos se seguirá envejeciendo, unas circunstancias que “complica la aspiración de alcanzar una movilidad sostenible y descarbonizada”. La antigüedad media del vehículo usado vendido se sitúa en casi 12 años y supera los 14 años en las operaciones entre particulares.