Rafael del Pino (Ferrovial) construirá un tramo de la autopista SH 99 por 1.250 millones en Texas
Ferrovial refuerza su posición como actor dominante en las infraestructuras viarias de Estados Unidos con un proyecto que se extenderá hasta 2032
Montaje realizado por Economía Digital.
Ferrovial vuelve a anotar un tanto en su particular conquista del mercado norteamericano. La constructora española, presidida por Rafael del Pino, ha logrado uno de los contratos más suculentos de su cartera reciente: el diseño, construcción y mantenimiento del tramo B-1 de la autopista de circunvalación SH 99, en el sureste de Houston (Texas), por un importe cercano a los 1.250 millones de euros.
El adjudicador es el Departamento de Transporte de Texas (TxDOT), el mismo organismo con el que Ferrovial lleva años tejiendo una relación que ya empieza a parecerse a una asociación estratégica de largo recorrido.
El proyecto no es menor. El tramo B-1 supondrá casi 24 kilómetros de nueva autopista que unirá los condados de Brazoria y Galveston, cerrando un eslabón más del llamado Grand Parkway, el gran anillo de 296 kilómetros que orbita alrededor de la metrópolis texana.
El contrato, estructurado como un acuerdo de diseño y construcción, incluye además una cláusula de mantenimiento de hasta 15 años, lo que garantiza a Ferrovial ingresos recurrentes mucho más allá del pico de obra.

En concreto, el proyecto contempla cuatro nuevos carriles de peaje gestionados por TxDOT, vías de servicio, conexiones directas entre la SH 35 y la nueva SH 99, y mejoras operativas en la propia SH 35.
Las obras deberán estar terminadas en el invierno de 2031-2032, con la firma definitiva del contrato prevista para este verano.
El consejero delegado de Ferrovial Construcción, Ignacio Gastón, no ocultó su satisfacción ante la adjudicación. En su declaración, subrayó que este contrato no es un punto de partida sino una continuación natural: la compañía ya ejecutó anteriormente los tramos H e I-1 de esta misma autopista, lo que le otorga un conocimiento del terreno —en sentido literal y figurado— difícil de igualar por la competencia.

«Estamos orgullosos de trabajar con TxDOT en este importante proyecto para una región de Houston en constante crecimiento», afirmó Gastón, apuntando también al impacto social del proyecto: reducción de la congestión, mejora de la movilidad y, algo especialmente relevante en una zona históricamente castigada por fenómenos meteorológicos extremos, optimización de la capacidad de evacuación ante huracanes.
Ferrovial sigue creciendo en EE.UU.
Este contrato llega en un momento en que Ferrovial tiene puesta buena parte de sus fichas en el mercado estadounidense. La compañía opera actualmente cinco autopistas en Texas, Carolina del Norte y Virginia, gestiona la 407 ETR en Toronto y lidera el desarrollo de la nueva Terminal Uno del Aeropuerto Internacional JFK en Nueva York.
El siguiente hito en el calendario: la firma del contrato este verano. Después, años de hormigón, asfalto y peajes en el corazón de Texas.