Ferrovial prevé liderar con Budimex contratos por 1.200 millones para unir por tren Letonia y Estonia
Ferrovial afirma que tienen la mejor oferta tanto económica como técnica para adjudicarse la conexión ferroviaria de Letonia y Estonia
Montaje realizado por Economía Digital.
Budimex, la gran constructora polaca controlada por Ferrovial, aspira a adjudicarse contratos por encima de los 1.700 millones de euros, de los cuales, aproximadamente, cerca de 1.200 millones de euros corresponden al gigantesco proyecto ferroviario Rail Baltica, que conectará Letonia con Estonia, según revelan las cuentas trimestrales del grupo correspondientes al primer trimestre de 2026.
El dato más llamativo del informe es precisamente ese pipeline de oportunidades en Rail Baltica. La compañía ya figura como licitante mejor valorado o con oferta económicamente más ventajosa en una serie de contratos cuyo valor conjunto supera los 1.700 millones.
La pieza más grande de ese rompecabezas es el proyecto báltico: Rail Baltica es la mayor inversión en infraestructuras de la historia de los países del Báltico, una línea de alta velocidad de 870 kilómetros que pretende conectar Tallin, Riga y Vilna con la red ferroviaria europea estándar, llegando hasta Varsovia.
La línea permitirá circular a trenes a velocidades de hasta 249 kilómetros por hora y tiene una importancia estratégica que va más allá del transporte, al figurar como corredor de movilidad militar de la OTAN en el flanco oriental de la Unión Europea.

Durante el trimestre, el consorcio en el que participa Budimex firmó con OÜ Rail Baltic Estonia el contrato para el diseño y construcción de 58 kilómetros de línea ferroviaria de alta velocidad entre Pärnu y la frontera con Letonia, con un valor estimado de 332 millones de euros. Budimex ostenta una participación del 40% en el consorcio y se encargará de los trabajos de construcción.
Este acuerdo se suma a la participación de Budimex en el tramo letón. Como miembro del consorcio E.R.B. Rail, la compañía está ejecutando también 230 kilómetros de la línea ferroviaria Rail Baltica en Letonia.
La combinación de ambos proyectos convierte a la filial de Ferrovial en uno de los actores más relevantes de toda la obra, con presencia directa en dos de los tres países bálticos implicados.
El coste total del proyecto Rail Baltica a lo largo de todo el corredor se estima entre 7.500 y 9.000 millones de euros.

Más allá del capítulo báltico, las cuentas trimestrales de Budimex reflejan una cartera que asciende a algo más de 4.400 millones de euros, con cobertura de ingresos garantizada hasta finales de 2027.
Entre enero y marzo, el grupo firmó nuevos contratos por valor de aproximadamente 850 millones de euros, y en las semanas posteriores al cierre del trimestre se han añadido otros 95 millones adicionales. La cartera se concentra principalmente en contratos de infraestructuras y ferroviarios, que representan cerca de tres cuartas partes del total.
Ferrovial no se olvida de Polonia y República Checa
El trimestre ha sido, sin embargo, difícil en el mercado doméstico. Los ingresos consolidados del grupo descendieron un 8,86% arrastrados por la caída en el segmento de construcción en Polonia, donde las ventas retrocedieron un 18,7% respecto al mismo periodo del año anterior.
Las causas son múltiples: un invierno especialmente frío y nevado que paralizó las obras durante los dos primeros meses del año, la finalización de algunos proyectos de obra civil que habían generado ingresos relevantes en 2025, y la fase de tramitación de permisos en nuevos contratos de carretera.
A pesar de ello, la rentabilidad bruta sobre ventas mejoró hasta el 13,86%, lo que refleja una mejor gestión del margen en los contratos.

En cuanto a la República Checa, uno de los mercados exteriores más importantes para Budimex, los ingresos procedentes de ese país alcanzaron los nueve millones de euros en el trimestre.
La compañía tiene en marcha la autopista D35 entre Džbánov y Litomyšl y la construcción del polder de Kutrin, dos contratos de envergadura que sostienen su presencia en el país.
El mercado eslovaco, por su parte, aportó diez millones impulsado por el avance de la autopista D1 Bratislava-Triblavina.