McKinsey, la consultora contratada por Urbas para comprar Abengoa, rechaza el convenio de la inmobiliaria
La consultora McKinsey rechaza adherirse a la propuesta de convenio de Urbas para salir del concurso y advierte que no necesita de prórroga alguna para confirmar su decisión.
Sede de Urbas.
McKinsey, consultora contratada por Urbas para tratar, entre 2022 y 2023, de comprar Abengoa, rechaza adherirse a la propuesta de convenio presentada por la constructora e inmobiliaria para salir de la situación concursal en la que se encuentra desde principios de año.
La firma ha comunicado al Juzgado Mercantil número dos de Madrid su decisión de no adherirse a la propuesta presentada por el grupo, lo que deja a Urbas al borde de la liquidación.
Además de McKinsey, que reclama cerca de seis millones de euros, otros grandes acreedores -el banco marroquí Attijariwafa Bank, la aseguradora Asefa, y la Sareb– han rechazado igualmente adherirse a la propuesta de convenio presentada por el grupo presidido por Juan Antonio Acedo, como ha publicado este diario.
McKinsey advierte que no requiere de prórroga alguna para tomar la decisión de no adherirse al convenio
Para que la compañía logre evitar la situación concursal en la que se encuentra, con un pasivo de 144 millones, necesitaría el voto a favor de su propuesta de más del 50% del pasivo ordinario.
La negativa de algunos de los mayores acreedores del grupo a adherirse al convenio dificulta enormemente que pueda salir adelante la propuesta presentada, lo que abocaría previsiblemente a Urbas a la liquidación.
En su escrito al Juzgado, McKinsey indica además que no requiere de más tiempo para tomar su decisión de no apoyar el convenio.
Los acreedores de Urbas tenían de plazo hasta el 6 de mayo para comunicar sus decisiones de apoyar o no la propuesta de convenio.
No obstante, la compañía ha solicitado al Juzgado una prórroga para seguir negociando, ya que esta misma semana ha repartido entre los acreedores un contrainforme encargado a la firma Crowe, para rebatir un informe elaborado anteriormente por la administración concursal en el que advertía que el plan de Urbas para salir del concurso es «inviable«.
De acuerdo a las fuentes consultadas por este diario, la consultora señala en su escrito al Juez Andrés Sánchez Magro que ha analizado ya tanto el informe de Crowe como el realizado por la administración concursal, los despachos Auren y Kepler Karst. Y asegura que no requiere de prórroga alguna para «adoptar su posición definitiva».
En su ‘contrainforme’, consultado por este diario, la firma Crowe admite que está basado únicamente en «conversaciones con la Dirección de la Compañía» y en «información interna de gestión», sin que se haya comprobado la fiabilidad de la información proporcionada y sin que se haya requerido una auditoría de la información financiera de Urbas.
Urbas, McKinsey, Abengoa
Entre 2022 y 2023, Urbas trató de hacerse con lo que quedaba de Abengoa, sumida también en un proceso concursal. La compañía con sede en Madrid pujó hasta el último momento por la antigua empresa de Felipe Benjumea, adquirida finalmente por Cox Energy.
En ese intento de quedarse con los activos que aún retenía la antigua multinacional sevillana, Urbas contrató a McKinsey. Los más de cinco millones de euros que reclama la consultora a la compañía de Acedo provienen de aquella contratación.

En una entrevista con este diario, el presidente de Urbas aseguró que Cox le arrebató Abengoa con malas artes.
«Abengoa era nuestra, pero llegó Cox, que había firmado con nosotros un acuerdo, no pudiendo utilizar la informacion que le habíamos facilitado sobre Abengoa, y presenta una oferta, con una campaña de comunicación contra mí, con una agencia de comunicación que nos había llevado a nosotros la comunicación un año antes, contratada por Cox», contó.
«Cuando llega el momento de la adjudicación, el Juez pide a la administración concursal si Urbas tiene aprobado el crédito del ICO, si lo tiene, Abengoa es para Urbas, si no, para Cox, que dice que no requiere crédito público; el crédito no fue concedido y Abengoa se adjudicó a Cox, con nuestro diseño. Nosotros debemos 6 millones a Mc Kinsey porque es lo que le pagamos para preparar la oferta sobre Abengoa, tardó seis meses en hacerlo, y Cox diez días», dijo.