Los fondos ponen el foco en la aviación: Blackstone y La Caisse entran en Air Canada con 2.170 millones
La operación pone el foco en el atractivo de los programas de fidelización para los grandes inversores
Imagen generada con Inteligencia Artificial (IA).
Air Canada ha anunciado que los fondos Blackstone y La Caisse, junto a otras instituciones canadienses, han comprado el 25% de Aeroplan, su programa de fidelización, por 2.500 millones de dólares canadienses, unos 2.170 millones de euros al cambio.
La operación está prevista para el próximo 17 de agosto y permitirá a la aerolínea mantener el 75% restante del capital y el control sobre el negocio, su estrategia y su gestión diaria.
Este movimiento, sumado a la última ofensiva sobre easyJet en la que Apollo terminó imponiéndose a Castlelake, confirma que los grandes fondos de inversión apuestan por el sector de la aviación.
El programa de fidelización de Air Canada vale 10.000 millones
La transacción supone valorar Aeroplan en unos 10.000 millones de dólares canadienses y permite a Air Canada convertir en liquidez una parte del valor de uno de sus activos estratégicos sin desprenderse de él. La compañía ha asegurado que la entrada de los nuevos socios no supondrá cambios para los miembros, empleados o socios comerciales del programa.
Además, el destino del dinero obtenido refleja una de las principales razones por las que las aerolíneas están recurriendo a este tipo de operaciones. Air Canada utilizará unos 1.200 millones de dólares canadienses para amortizar deuda y destinará buena parte del importe restante a acelerar su programa de recompra de acciones.

La aerolínea también ha anunciado una oferta pública para recomprar y cancelar hasta 800 millones de dólares canadienses de sus acciones de voto variable Clase A y de voto Clase B. Los términos y el precio de la operación se concretarán previsiblemente después del cierre de la inversión en Aeroplan.
El interés de los fondos va más allá de las aerolíneas
La operación de Air Canada llega en un momento en el que los fondos están apostando por el sector de la aviación comercial. El caso de easyJet representa la apuesta más directa: Apollo se ha impuesto finalmente en la carrera por la aerolínea británica después de que Castlelake retirara su oferta.
La batalla entre ambos fondos puso de manifiesto el atractivo que vuelven a tener determinadas compañías aéreas para los inversores financieros. Apollo terminó elevando su propuesta hasta 7,15 libras por acción, en una operación que valora easyJet en unos 5.700 millones de libras.
Distintas formas de entrar en la aviación
El movimiento de Air Canada muestra que el interés de los fondos por la aviación no se limita a las compañías que transportan pasajeros. Los fondos están buscando diferentes fórmulas para capturar el crecimiento del sector.
En el caso de easyJet, la apuesta consiste en hacerse con el control de una aerolínea y aprovechar el valor de su flota, sus posiciones aeroportuarias y su negocio de vacaciones.

En cambio, el programa de fidelización de Air Canada muestra una estrategia diferente: pasa por adquirir una participación en un activo concreto y permitir que la aerolínea siga gestionándolo.
Esta segunda fórmula ofrece a las compañías aéreas una vía para obtener financiación sin perder el control de negocios estratégicos. Air Canada consigue 2.500 millones de dólares canadienses manteniendo tres cuartas partes de Aeroplan.