Ford vence al problema de la vacuna a -80 grados

Ford compra una docena de congeladores ultra fríos para conservar la vacuna contra el coronavirus y garantizársela a sus empleados

El mundo entero aplaude los esfuerzos de las farmacéuticas por dar con un antídoto contra el coronavirus. Y cuando han conseguido superar la parte difícil de terminar los ensayos clínicos, la más dura de todas, aparece un nuevo hándicap: la conservación a bajas temperaturas.

Pero esto es solo un problema si no se cuenta con el material necesario para el almacenaje. Ford ha comprado una docena de congeladores ultra fríos para así garantizar el suministro a sus empleados.

La empresa estadounidense de automoción anunció este martes que el objetivo es que, una vez que Pfizer y Moderna consigan la autorización, sus trabajadores tengan acceso a la vacuna sin ningún tipo de inconveniente. “El objetivo es poner la vacuna a disposición de nuestros empleados de forma voluntaria”, explicó la portavoz de Ford, Kelli Felker.

“El objetivo es poner la vacuna a disposición de nuestros empleados de forma voluntaria”, afirma la portavoz de Ford

Sin embargo, la compañía no ha dado detalles de cómo usará estos congeladores. Solo que espera que se entreguen a finales de este año. Respecto al precio, fuentes de la industria han explicado a Reuters que el coste se sitúa entre los 5.000 y 15.000 por unidad.

Ni siquiera se sabe que empresas suministrará a Ford los congeladores. Las opciones son Thermo Fisher Scientific Inc, PHC Corp of North America, B Medical Systems de Luxemburgo, Stirling Ultracold y Helmer Scientific. La mayoría de estos fabricantes ha advertido que pasarán meses hasta que puedan entregar unidades de este producto.

Los trabajadores de ensamblaje no están entre los grupos prioritarios

Los trabajadores de ensamblaje se consideran esenciales en la mayoría de las regiones de los Estados Unidos. Sin embargo, no están en la parte superior de la lista de prioridades para recibir la vacuna.  El personal sanitario y las residencias de ancianos tienen preferencia.

Los fabricantes de automóviles han podido evitar en gran medida la propagación del virus entre los trabajadores por hora en sus plantas de ensamblaje después de un cierre de dos meses a principios de año. Pero los casos de coronavirus y las hospitalizaciones están aumentando en los Estados Unidos, especialmente en el Medio Oeste, ha informado Reuters.

La competencia de Ford no ha comprado congeladores por el momento. “Estamos tomando medidas para estar preparados para poner las vacunas a disposición de nuestros empleados cuando sea el momento adecuado y las vacunas estén disponibles para nosotros”, aseguró el portavoz de General Motors Patrick Morrissey.

Por parte de Fiat, la empresa explicó que está estudiando el enfoque más eficaz para distribuir vacunas a los empleados para cuando estén disponibles.

La alternativa de Pfizer: vacuna en polvo

Sin embargo, Pfizer ha dado con una solución para sortear esta desventaja: la creación de una vacuna en polvo. Esta nueva versión liofilizada del antígeno pondría fin al gran hándicap para distribuir la vacuna más completa del mercado internacional, que ha alcanzado una efectividad del 95% en sus ensayos con humanos. Por encima, incluso, de la de Moderna que ha demostrado ser eficaz en el 94,5% de las ocasiones.

El proceso de liofilización permite eliminar el agua de un producto farmacéutico, un procedimiento común en la fabricación de otro tipo de vacunas. Sin embargo, todavía es necesario llevar a cabo una extensa investigación para lograr realizar con éxito el proceso en un antígeno completamente nuevo como el de la Covid-19.

“Las basadas en proteínas son muy fáciles de liofilizar, pero las de Pfizer, como las de Moderna, se basan en ARN y lípidos, que son extremadamente difíciles de liofilizar. Todavía es una terra incognita, la experiencia es poca”, ha explicado el inmunólogo de la Universidad Estatal de Milán, Sergio Abrignani, al Corriere della Sera.