Indra lidera el desarrollo del nuevo sistema de contrabatería español, uno de los más avanzados de Europa
La compañía tecnológica impulsa un consorcio de empresas españolas para desarrollar el radar RALOFI, un sistema capaz de detectar el origen de ataques de artillería y reforzar las capacidades del Ejército de Tierra
La compañía tecnológica impulsa un consorcio de empresas españolas para desarrollar el radar RALOFI, un sistema capaz de detectar el origen de ataques de artillería y reforzar las capacidades del Ejército de Tierra
La tecnológica Indra ha dado un paso estratégico en el ámbito de la defensa al crear el núcleo industrial que desarrollará el futuro sistema de contrabatería del Ejército español. Se trata de una iniciativa que pretende situar a España entre los países europeos con mayor capacidad tecnológica en la detección y localización de amenazas de artillería, morteros o cohetes.
El proyecto se centra en el desarrollo del radar RALOFI (Radar de Localización de Orígenes de Fuego Indirecto), un sistema diseñado para detectar desde dónde se lanza un ataque y permitir una respuesta rápida y precisa. Esta tecnología se enmarca dentro de los Programas Especiales de Modernización impulsados por el Ministerio de Defensa y cuenta con un presupuesto inicial de alrededor de 30 millones de euros.
Un radar clave para el Ejército
El nuevo sistema de contrabatería que impulsa Indra está pensado para reforzar las capacidades operativas del Ejército de Tierra en escenarios de conflicto modernos. En este tipo de situaciones, la rapidez para localizar el origen de un ataque de artillería resulta fundamental para neutralizar la amenaza y proteger tanto a las tropas como a infraestructuras estratégicas.
El radar RALOFI permitirá detectar proyectiles en vuelo y calcular el punto exacto desde el que han sido disparados. De esta forma, las unidades militares podrán responder con mayor precisión y rapidez. Este tipo de sistemas se ha vuelto especialmente relevante en conflictos recientes, donde el uso de artillería y morteros continúa siendo habitual.
La tecnología incorporada por Indra se basa en una arquitectura de barrido electrónico activo, conocida como Full AESA, que utiliza semiconductores de nitruro de galio y sistemas de radio definida por software. Estas características permiten mejorar el alcance, la precisión y la capacidad de adaptación del radar frente a diferentes amenazas.

Un proyecto industrial con fuerte presencia española
Uno de los aspectos más destacados del programa es su componente industrial. Indra ha impulsado un núcleo empresarial en el que participan varias compañías españolas, lo que refuerza la capacidad tecnológica del país en el ámbito de la defensa.
Entre las empresas implicadas se encuentran GMV y Nord Motorreductores, así como pymes especializadas como Niasa, Teyde 2010 y AC Precisión. Todas ellas aportarán conocimientos específicos en áreas como software, componentes mecánicos o fabricación de precisión.
La participación de estas empresas permitirá que más del 80 % del diseño, desarrollo y fabricación del sistema se realice en España, una cifra que refleja la apuesta por la autonomía tecnológica nacional y por el fortalecimiento del tejido industrial vinculado a la defensa.
Soberanía tecnológica y defensa europea
La iniciativa liderada por Indra responde también a un objetivo estratégico más amplio: reforzar la soberanía tecnológica europea en materia de defensa. En los últimos años, los países de la Unión Europea han intensificado las inversiones en tecnología militar con el fin de reducir su dependencia de proveedores externos.
En este contexto, España busca consolidar su papel como actor relevante dentro de la industria europea de defensa. El desarrollo del sistema de contrabatería se suma a otros programas tecnológicos en los que participa Indra, desde radares avanzados hasta sistemas de defensa aérea o proyectos vinculados al futuro avión de combate europeo.
Además de su utilidad para las Fuerzas Armadas españolas, el sistema podría convertirse en un producto con potencial exportador en el mercado internacional de defensa, donde la demanda de tecnologías de detección avanzada sigue creciendo.
Tecnología para un nuevo escenario militar
Los conflictos actuales han puesto de manifiesto la importancia de contar con sistemas capaces de detectar amenazas en tiempo real. La proliferación de drones, misiles y artillería de largo alcance obliga a los ejércitos a disponer de sensores cada vez más sofisticados.
El radar desarrollado por Indra no solo se utilizará para localizar el origen de ataques de artillería, sino que también puede desempeñar funciones complementarias como la vigilancia terrestre, la protección de bases o el control de determinadas áreas estratégicas.
Estas capacidades lo convierten en una herramienta versátil que puede integrarse en redes de defensa más amplias, combinando información procedente de distintos sensores y plataformas.
Una apuesta por la innovación en defensa
Con la creación de este núcleo industrial, Indra refuerza su posición como una de las empresas tecnológicas más relevantes del sector de defensa en Europa. La compañía, que ya participa en programas internacionales de gran envergadura, busca consolidar su liderazgo en áreas como radares, sistemas electrónicos y soluciones de mando y control.
El desarrollo del radar RALOFI representa, además, un ejemplo de colaboración entre grandes empresas y pymes tecnológicas, un modelo que el sector de defensa español pretende impulsar para fortalecer su competitividad y generar innovación.
Si el proyecto avanza según lo previsto, el nuevo sistema de contrabatería español podría situarse entre los más avanzados de Europa y convertirse en un elemento clave para la modernización de las capacidades militares del país.