Jornada negra para el dueño de Securitas Direct: se deja un 16,4% tras resultados
La caída reaviva las dudas del mercado sobre su rentabilidad y pone a prueba la confianza de los inversores tras una de las mayores OPV europeas recientes
La caída reaviva las dudas del mercado sobre su rentabilidad y pone a prueba la confianza de los inversores tras una de las mayores OPV europeas recientes
La multinacional de seguridad Verisure, matriz de Securitas Direct, ha sufrido un duro castigo en los mercados tras presentar sus resultados anuales. La compañía, que debutó en la Bolsa de Estocolmo en octubre de 2025, ha visto cómo su cotización caía con fuerza, perdiendo el precio fijado en su salida a Bolsa y sembrando dudas entre los inversores sobre su evolución a corto plazo.
Un desplome bursátil tras los resultados
Las acciones del grupo propietario de Securitas Direct registraron una caída superior al 16% en la sesión posterior a la publicación de sus cuentas, cerrando en torno a los 10,4 euros por título, por debajo de los 13,25 euros marcados en la OPV.
El retroceso se produjo después de que el EBITDA ajustado del cuarto trimestre se situara en 421 millones de euros, por debajo de los 431 millones previstos por el consenso de analistas. Según los compañeros de Cinco Días, esta desviación, aunque moderada, fue interpretada por el mercado como una señal de desaceleración en el crecimiento del negocio.
Además, la empresa registró pérdidas netas de 121,3 millones de euros en el periodo, más del doble que en el mismo trimestre del año anterior, lo que incrementó la presión vendedora sobre el valor.
Del éxito de la OPV a la pérdida de confianza
El desplome contrasta con el exitoso estreno bursátil de la compañía. La salida a Bolsa recaudó más de 3.700 millones de euros, tal y como reflejaban en Cinco Días, convirtiéndose en una de las mayores operaciones del mercado sueco en los últimos años.
En su debut, las acciones superaron el precio inicial y atrajeron a miles de inversores, respaldados por el crecimiento sostenido del negocio de alarmas y seguridad para hogares y pequeñas empresas.
Sin embargo, apenas cuatro meses después, la pérdida del precio de la OPV refleja la volatilidad del mercado y la exigencia de resultados inmediatos por parte de los inversores.
Un modelo de negocio sólido, pero bajo escrutinio
El grupo ha basado su crecimiento en contratos recurrentes de monitorización y en la expansión internacional, especialmente en Europa y América Latina. La reciente adquisición del negocio de ADT en México, valorada entre 200 y 220 millones de euros, forma parte de su estrategia para reforzar su presencia en mercados con alto potencial.
No obstante, el mercado teme que el elevado endeudamiento histórico del grupo y las fuertes inversiones en marketing y expansión puedan presionar la rentabilidad en el corto plazo.
Perspectivas para el sector de la seguridad
El negocio de alarmas y seguridad doméstica continúa creciendo impulsado por la digitalización, el aumento de la preocupación por la seguridad y la adopción de soluciones inteligentes para el hogar.
Verisure prevé mantener tasas de crecimiento cercanas al 10% anual y reforzar su presencia en mercados con baja penetración, como Alemania y varios países latinoamericanos. Sin embargo, la reacción bursátil demuestra que el mercado exige resultados inmediatos y rentabilidad, especialmente tras una OPV de gran magnitud.

Un reto reputacional y financiero
La caída bursátil supone un desafío para la imagen de la compañía y para la confianza de los inversores que participaron en la OPV. La pérdida del precio de salida en tan poco tiempo puede generar dudas sobre la valoración inicial y la capacidad del grupo para cumplir sus objetivos financieros.
Aun así, los analistas destacan que el modelo de ingresos recurrentes y la fuerte base de clientes siguen siendo activos clave que podrían sostener la recuperación de la acción en el medio plazo.
El desplome del propietario de Securitas Direct en Bolsa marca un giro inesperado tras su exitoso debut bursátil. Los resultados por debajo de lo previsto y el aumento de las pérdidas han puesto a prueba la confianza del mercado, evidenciando la volatilidad que puede seguir a una gran OPV.
El futuro de Securitas dependerá ahora de su capacidad para cumplir las previsiones de crecimiento, mejorar la rentabilidad y convencer a los inversores de que su modelo de negocio sigue siendo sólido en un mercado cada vez más competitivo.