La crisis de los semiconductores está lejos de acabarse: Renault presenta un nuevo ERTE

La compañía gala, obligada a presentar un plan de despidos temporales para toda la plantilla de sus fábricas de Valladolid y Palencia

Vista de la factoría de motores de Renault en Valladolid .EFE/NACHO GALLEGO

En enero llegaron de nuevo los expedientes de regulación temporal de empleo (ERTEs) a la automoción española. Tras cerrar las fábricas durante la primavera pasada por el coronavirus, esta vez la falta de semiconductores provocó una nueva oleada de ajustes. Con Seat, Stellantis y Ford habiendo presentado ya sus planes, esta semana hará lo propio Renault, que aplicará un ERTE para toda la plantilla ante la escasez de chips.

La medida afectará a los 9.000 empleados que la firma gala tiene repartidos entre Palencia y Valladolid, una vez se agotaron las distintas medidas de flexibilidad que la compañía tiene contempladas en el convenio colectivo. La vigencia de los despidos temporales será hasta el próximo 30 de septiembre.

ERTEs alrededor de España

El fenómeno de la falta de microchips es mundial: desde Japón (Honda y Mazda) hasta Estados Unidos (Ford y General Motors). En el segundo fabricante de Europa, la crisis no podía pasar por encima. Las diferentes automovilísticas tuvieron que adaptar sus planes para hacer frente a la escasez de semiconductores.

El primero en reaccionar fue Seat que, a principios de enero, presentó un ERTE para un máximo de 11.802 personas. Del colectivo, 550 empleados se mantendrán en el ajuste temporal durante cinco meses. La compañía anunció el cierre de la fábrica durante varios días.

El mismo camino siguió Ford. A finales de enero anunció un ERTE para la totalidad de la plantilla y un parón de la producción por 14 días.

En las plantas de Stellantis, en Vigo y Zaragoza, se aguantó durante semanas hasta que a finales de marzo también se comunicó a los sindicatos que un plan de despidos temporales.