Las grandes inmobiliarias triplicaron sus números rojos en 2012 y suman 3.223 millones
Colonial registró una pérdida neta 1.119 millones, mientras que Reyal Urbis solicitó concurso de acreedores
Las grandes inmobiliarias cotizadas cerraron el ejercicio pasado con una pérdida conjunta de 3.223 millones de euros, una cifra que triplica los números rojos de 1.108 millones que contabilizaron en 2011.
Las provisiones y ajustes que se vieron obligadas a realizar ante la devaluación de sus activos, así como el parón del sector de la construcción y venta de viviendas en España constituyen los principales factores de este resultado.
Colonial y Reyal Urbis, a la cabeza
La paralización de la actividad residencial y la contracción del mercado de alquiler de edificios terciarios se reflejó asimismo en los ingresos, que cayeron un 8,7% durante el pasado año, hasta 1.661 millones.
Colonial lideró los números rojos de 2012, al cerrar con una pérdida neta de 1.129 millones de euros lastrada por la filial a la que ha segregado su negocio de suelo y vivienda. Después se situó Reyal Urbis, que acaba de solicitar con curso de acreedores, con una pérdida de 910 millones.
Martinsa
Por otro lado, Martinsa concluyó el año con pérdidas de 582 millones a pesar de hacer casi dos ejercicios que superó el concurso. Realia sumó pérdidas por 319 millones al ajustar el valor de su cartera de suelo, Metrovacesa contabilizó un resultado negativo de 269 millones y Quabit, de 76,7 millones.
Las dos únicas firmas que escaparon a los números rojos el pasado año son Testa, filial de patrimonio de Sacyr, que ganó 60,5 millones de euros, y Renta Corporación, con un beneficio de 3,6 millones.