Naturgy inicia una nueva etapa: equilibrio entre Criteria e IFM y agilidad para salir de compras
La gasista, con gran liquidez para adquisiciones, simplifica su consejo y concentra el poder en sus dos grandes accionistas
Francisco Reynés, presidente de Naturgy y vicepresidente de CriteriaCaixa, e Isidro Fainé, presidente de CriteriaCaixa. Foto: Economía Digital
Naturgy acaba de culminar una profunda remodelación de su consejo de administración que marca el inicio de una nueva etapa en su gobierno corporativo, caracterizada por una estructura accionarial más sencilla, un reparto de poder más equilibrado y una mayor capacidad para ejecutar operaciones estratégicas.
La salida definitiva de los fondos CVC y BlackRock-GIP del capital de la compañía pone fin a una década en la que el consejo estuvo condicionado por la convivencia de cuatro grandes accionistas con intereses, en ocasiones, divergentes.
El resultado es un órgano de gobierno mucho menos fragmentado, donde los dos grandes polos de poder pasan a ser Criteria, el brazo inversor de La Caixa que preside Isidro Fainé, e IFM, con tres representantes cada uno.
Con Francisco Reynés como consejero ejecutivo, por parte de Criteria permanecen Isabel Estapé, Enrique Alcántara y Ramón Adell, mientras que el fondo australiano IFM cuenta con Jaime Siles, Lars Bespolka y la recién incorporada Anke Groth.
Completan el consejo cuatro asientos que corresponden a perfiles independientes. Estos son Claudi Santiago Ponsa, Pedro Sainz de Baranda, Helena Herrero Starkie y el fichaje estrella Enrico Letta, ex primer ministro italiano y autor del informe sobre el futuro del mercado único de la Unión Europea.
En total, un consejo formado por 11 miembros de los cuáles más de la mitad representan los intereses de Criteria e IFM, concentrando el poder en menos manos para ponerse de acuerdo en lo nuclear.
Las decisiones de Naturgy requerirán menos votos a favor
La reorganización va mucho más allá de un mero cambio de nombres. Naturgy ha aprovechado la nueva realidad accionarial para desmontar uno de los mecanismos que más condicionaban la toma de decisiones en los últimos años: el sistema de mayorías reforzadas.
El consejo ha acordado eliminar este esquema, vigente desde 2016, de forma que las decisiones volverán a aprobarse por mayoría ordinaria, es decir, con la mitad más uno de los votos.
La medida supone un cambio de enorme relevancia para una compañía que aspira a acelerar su crecimiento y ganar capacidad de reacción ante oportunidades de mercado.
Hasta ahora, determinadas operaciones estratégicas requerían amplios consensos que otorgaban capacidad de bloqueo a determinados grupos de consejeros.
Con la nueva configuración, el consejo recupera un funcionamiento más parecido al habitual en las grandes compañías cotizadas y elimina potenciales vetos internos que podían ralentizar inversiones, adquisiciones o movimientos corporativos de calado.
La simplificación del accionariado y la desaparición de esos contrapesos extraordinarios dibujan una gobernanza mucho más ejecutiva y alineada con los intereses de largo plazo de los accionistas que permanecen en el capital.
Letta se incorpora a una comisión de inversiones equilibrada
La llegada de Enrico Letta refuerza precisamente esa nueva etapa. Especialista en integración europea, política económica y gobernanza internacional, desembarca en Naturgy con una sólida red de contactos institucionales y una acreditada experiencia en asuntos estratégicos vinculados a la energía y a la competitividad europea.
Su nombramiento adquiere especial relevancia por el papel que desempeñará dentro de la comisión de proyectos de inversión, uno de los órganos con mayor peso específico dentro del entramado de gobierno corporativo de la compañía.
Letta se incorpora a una comisión integrada por Ramón Adell, en representación de Criteria; Jaime Siles, por parte de IFM; y los independientes Helena Herrero y Pedro Sáinz de Baranda.
El resultado es una composición equilibrada que evita mayorías automáticas y garantiza que las principales decisiones relacionadas con compras y grandes operaciones pasen por un análisis técnico previo.
La función de esta comisión es especialmente estratégica, ya que se encarga de informar con carácter previo las decisiones de inversión o desinversión que posteriormente deben llegar al consejo de administración. Actúa, en la práctica, como un filtro especializado para evaluar operaciones corporativas relevantes antes de su aprobación definitiva.
Aunque el consejo conserva la capacidad de prescindir de ese análisis previo cuando considere que una operación no lo requiere, la comisión constituye el principal laboratorio donde se estudian las grandes apuestas estratégicas de la energética.
Naturgy dispone de gran liquidez para ser protagonista en el mercado
Y precisamente ahí es donde el mercado centra ahora su atención, porque la remodelación del consejo coincide con una situación financiera extraordinariamente cómoda para Naturgy.
La compañía ha acumulado durante los últimos ejercicios una importante capacidad de generación de caja y mantiene una posición de liquidez que le otorga un amplio margen para acometer adquisiciones.
Según las cifras correspondientes a 2025, el grupo dispone de cerca de 10.000 millones de euros de liquidez total y supera los 4.300 millones de euros de efectivo disponible. La pregunta ya no es si Naturgy puede permitirse realizar grandes operaciones, sino cuándo decidirá hacerlo.
La simplificación accionarial, la eliminación de las mayorías reforzadas y el refuerzo de la comisión de inversiones con perfiles de alto nivel internacional como Enrico Letta parecen piezas de un mismo puzle.
Un puzle que apunta hacia una compañía más ágil, con menos obstáculos internos y mejor preparada para ejecutar crecimiento inorgánico en un sector energético inmerso en plena transformación. La nueva Naturgy ya tiene el tablero ordenado, ahora le toca mover ficha.