Nestlé pisa el acelerador para evitar una crisis de fórmula infantil tras la retirada de sus leches por contaminación
La retirada de lotes contaminados obliga a la multinacional a acelerar su producción en Europa mientras autoridades y familias españolas vigilan posibles problemas de suministro y confianza en la nutrición infantil
La retirada de lotes contaminados obliga a la multinacional a acelerar su producción en Europa mientras autoridades y familias españolas vigilan posibles problemas de suministro y confianza en la nutrición infantil
La multinacional suiza Nestlé ha intensificado la producción de leche de fórmula infantil en varias plantas europeas para evitar un posible desabastecimiento tras la retirada masiva de productos contaminados con una toxina bacteriana. La medida llega en plena alarma sanitaria internacional y con España entre los países más sensibles a las consecuencias, tanto por los casos detectados como por la dependencia de estas fórmulas para la alimentación de lactantes.
Producción al límite para evitar escasez
La compañía ha puesto en funcionamiento continuo, según Europa Press, fábricas situadas en España, Francia, Alemania, Suiza y Países Bajos con el objetivo de aumentar la oferta de preparados para bebés, especialmente los destinados a menores de un año.
El refuerzo productivo se produce tras la retirada preventiva de cientos de lotes de leche infantil de Nestlé y otros fabricantes, después de detectarse la posible presencia de cereulida, una toxina generada por la bacteria Bacillus cereus que puede provocar vómitos y deshidratación en bebés.
Aunque las autoridades sanitarias europeas sostienen que el riesgo general es moderado, según Europa Press, la situación preocupa especialmente a las familias con bebés que dependen exclusivamente de fórmula infantil, un producto sin sustitutos seguros cuando no es posible la lactancia materna.
España, entre los países más afectados
España ha registrado varios incidentes vinculados al consumo de leche infantil retirada. Según El País, hasta ocho bebés presentaron síntomas gastrointestinales y cinco de ellos requirieron hospitalización, aunque todos evolucionaron favorablemente.
La Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición ordenó la retirada de lotes de fórmulas infantiles, incluidos productos de Nestlé, tras detectar la toxina en ingredientes suministrados por un proveedor externo.
Además, la alerta sanitaria se amplió a decenas de lotes y múltiples marcas comercializadas en el país, lo que evidencia la magnitud de la crisis y su impacto en el mercado español.

Riesgo de desabastecimiento y cambios en el consumo
El aumento de producción busca evitar una situación similar a la vivida en Estados Unidos en 2022, cuando el cierre de una planta provocó estantes vacíos y compras compulsivas.
En España, según expertos consultados por Europa Press, advierten que incluso una interrupción limitada puede generar tensión en el suministro, ya que muchos padres se muestran reacios a cambiar de marca por motivos médicos o de tolerancia digestiva.
La crisis también podría provocar algunas compras preventivas por parte de familias, aumentando la presión sobre supermercados y farmacias. También sufrir algún aumento de precios si la oferta no logra cubrir la demanda. Por último, un posible cambio de marcas hacia fabricantes no afectados, lo que podría redistribuir cuotas de mercado. De hecho, algunas compañías no implicadas ya han incrementado su producción para cubrir el aumento de la demanda.
Impacto económico y reputacional en el mercado español
España representa un mercado relevante para Nestlé en nutrición infantil, con una larga tradición de consumo de sus fórmulas. La retirada masiva podría afectar a la confianza de los consumidores, especialmente tras las dudas sobre la rapidez de la comunicación de la crisis. (Diario Público)
Para el sector en España, el episodio reabre el debate sobre la dependencia de proveedores internacionales de ingredientes críticos y la necesidad de reforzar los controles en la cadena de suministro alimentaria.
Un problema global con repercusiones locales
La crisis se originó por un ingrediente utilizado en las fórmulas infantiles contaminado en origen, lo que desencadenó retiradas en más de 60 países. Este carácter global tiene consecuencias directas en España, que importa parte de estos ingredientes y productos, lo que la hace vulnerable a fallos en la cadena internacional.
Las autoridades sanitarias insisten en que los lotes afectados han sido retirados y recomiendan no consumir productos incluidos en las alertas. También recuerdan que los bebés que hayan ingerido fórmula sin presentar síntomas no corren peligro. Según El País, pese a la alarma, la mayoría de productos fueron retirados antes de llegar al mercado, lo que ha limitado el impacto sanitario directo.
Perspectivas para España
El refuerzo productivo de Nestlé y otros fabricantes podría estabilizar el suministro en Europa y evitar una crisis de desabastecimiento en España. Sin embargo, la situación deja varias incógnitas. La evolución de la crisis determinará si se trata de un episodio puntual o de un punto de inflexión en la seguridad alimentaria infantil en Europa.