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La nueva cesta digital de las familias: cuánto cuesta estar conectado según el tipo de hogar 

El número de personas que viven en la casa, los dispositivos conectados y las suscripciones contratadas adquieren una mayor importancia a la hora de calcular cuánto cuesta realmente estar conectado

Foto: Freepik/ Magnific.

Foto: Freepik/ Magnific.

La conectividad se ha convertido en un gasto estructural para los hogares españoles. A la factura de fibra y móvil se suman ahora la televisión de pago, las plataformas de streaming, el almacenamiento en la nube, la seguridad digital y la financiación de dispositivos. El resultado es una nueva cesta digital cuyo coste varía considerablemente según la composición y los hábitos de cada familia. 

En este contexto, el número de personas que viven en la casa, los dispositivos conectados y las suscripciones contratadas adquieren una mayor importancia a la hora de calcular cuánto cuesta realmente estar conectado. 

Internet ya está presente en prácticamente todos los hogares 

El acceso a internet es casi universal en España. En 2025, el 97,4% de los hogares disponía de conexión mediante banda ancha fija o móvil, frente al 96,8% registrado un año antes. El 86,8% contaba específicamente con banda ancha fija, una categoría que incluye conexiones como la fibra óptica, el cable o el ADSL. 

La penetración es todavía mayor entre las familias. El acceso a internet alcanzaba el 99,8% en los hogares con hijos dependientes y llegaba al 100% en los formados por dos adultos con hijos, según los datos del Instituto Nacional de Estadística. A la factura de fibra y móvil se puede añadir un amplio abanico de servicios, que en conjunto configuran la nueva cesta digital de las familias.

Qué incluye el presupuesto digital familiar 

El presupuesto digital familiar es la suma de los pagos recurrentes y extraordinarios que realiza un hogar para conectarse, comunicarse, consumir contenidos, trabajar, estudiar y proteger sus dispositivos. La primera partida es la conectividad, que incluye la fibra, las líneas móviles y, en algunos casos, el teléfono fijo, líneas adicionales o equipos para mejorar la cobertura WiFi. 

El segundo bloque corresponde al entretenimiento y engloba la televisión de pago, Netflix, Disney+, Max, Prime Video, DAZN, las plataformas musicales y las suscripciones asociadas a videojuegos. También deben contabilizarse los dispositivos, desde un teléfono financiado hasta una tableta para estudiar, un nuevo ordenador o una televisión inteligente, que pueden añadir cuotas mensuales durante varios años. 

Netflix comercializa planes con y sin publicidad. Foto: Freepik.
Una familia elige un contenido en una plataforma audiovisual. Foto: Freepik.

Finalmente, existe un conjunto de servicios menos visibles, como el almacenamiento en la nube, el software profesional, las copias de seguridad, los gestores de contraseñas, el control parental o la protección frente a páginas fraudulentas y programas maliciosos. 

La factura media de telecomunicaciones se modera 

Pese al aumento de los usos digitales, el gasto medio en algunos paquetes de telecomunicaciones se redujo durante 2025. A finales de ese año, el precio mensual medio de un paquete cuádruple, telefonía fija y móvil, banda ancha fija y banda ancha móvil, se situaba en 38,3 euros, aproximadamente dos euros menos que un año antes, según el Panel de Hogares de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia. 

La incorporación de televisión de pago eleva considerablemente la factura, ya que los últimos datos detallados de la CNMC sitúan el gasto de los paquetes quíntuples, que añaden televisión a los servicios anteriores, alrededor de los 65 euros mensuales sin IVA. Los datos reflejan una paradoja: a pesar del abaratamiento de algunos paquetes de telecomunicaciones, el presupuesto digital completo puede crecer por la acumulación de suscripciones, líneas y dispositivos que se pagan fuera de la factura principal.

Tres tipos de familia y tres presupuestos digitales 

No existe una única factura digital representativa de todos los hogares. A partir del gasto medio publicado por la CNMC y de la suma orientativa de servicios complementarios, pueden establecerse tres perfiles.

El hogar digital esencial 

El primer perfil corresponde a una persona o pareja con una o dos líneas móviles, un consumo moderado de vídeo y una única plataforma audiovisual. Sus prioridades suelen ser el precio, la sencillez y la flexibilidad, por lo que no necesita necesariamente una gran cantidad de servicios añadidos. Así, contratar fibra y móvil por un lado y una plataforma por otro puede ser suficiente. 

Su presupuesto puede situarse alrededor de los 40 o 55 euros mensuales, en función de la velocidad, los datos móviles y el plan de streaming elegido.  En este tipo de hogar, el principal riesgo es pagar por prestaciones que apenas se utilizan: velocidades excesivas para el consumo real, datos móviles que nunca se agotan o una televisión de pago que apenas se enciende. 

La familia conectada 

El segundo perfil está formado por dos adultos y uno o dos hijos. En la vivienda coinciden teletrabajo, tareas escolares, vídeos, redes sociales, televisión y videojuegos ocasionales, de manera que es habitual que existan entre dos y cuatro líneas móviles, varias pantallas y dos o tres plataformas de entretenimiento. 

Una persona teletrabaja en casa. Foto: Magnific / Freepik.
Una persona teletrabaja en casa. Foto: Magnific / Freepik.

La estabilidad de la conexión y la cobertura WiFi adquieren más importancia, por lo que el presupuesto digital puede moverse entre los 60 y los 90 euros mensuales, si bien la cifra final dependerá de las líneas móviles, la televisión y el número de suscripciones audiovisuales. 

Para estos hogares, pueden resultar más fáciles de gestionar las tarifas convergentes que agrupan en una misma factura fibra, móvil, fijo y, en algunos casos, televisión y plataformas. Vodafone es uno de los operadores que ha reforzado este modelo, con una oferta que permite combinar fibra de 600 Mb o 1 Gb, dos líneas móviles y diferentes configuraciones de Vodafone TV y plataformas como Netflix.

La familia hiperconectada 

El tercer perfil corresponde a hogares con cuatro o más miembros, consumo intensivo de vídeo, teletrabajo, videojuegos online, varias líneas móviles y múltiples servicios de entretenimiento. También pueden aparecer suscripciones deportivas, almacenamiento adicional, dispositivos inteligentes y herramientas de seguridad. 

En estos casos, el presupuesto puede superar los 90 euros mensuales y rebasar los 140 euros cuando se suman varias plataformas, cuotas de gaming, líneas adicionales y dispositivos financiados. La familia necesita estabilidad, buena cobertura dentro de la vivienda, capacidad para gestionar varios perfiles con todas las garantías de seguridad y visibilidad sobre todos los servicios contratados. 

En este tipo de hogar, la fragmentación puede resultar más costosa, puesto que cuando cada plataforma, línea y dispositivo se paga por separado, suele ser así. Se hace imprescindible las tarifas y planes paquetizados con todos los servicios incluidos y reducción de precio por contratación conjunta.

¿Compensa contratar todos los servicios juntos? 

No existe una respuesta válida para todas las familias. Contratar cada servicio por separado puede ser adecuado para una persona con una única línea móvil, sin televisión de pago y con una sola plataforma. Este modelo facilita que pueda quitar o añadir partes de forma independiente según lo que vaya necesitando. 

Una persona utiliza el móvil. Foto: Freepik / Magnific.
Una persona utiliza el móvil. Foto: Freepik / Magnific.

La convergencia puede resultar más conveniente, a veces incluso imprescindible, cuando existen varias líneas, televisión, plataformas y servicios complementarios, dado que unificar permite reducir el número de facturas y centralizar la atención al cliente, además de generar ahorros por contratación conjunta. 

Sin embargo, comparar únicamente el precio promocional puede llevar a conclusiones equivocadas. El consumidor debe revisar cuánto dura el descuento, cuál será el precio posterior, si existe permanencia y qué ocurre con las plataformas incluidas. En las tarifas de la mayoría de operadores, que requieren una instalación de fibra, por ejemplo, puede aplicarse un compromiso de permanencia de 12 meses al no cobrar nada al cliente por ella.   

Una cesta digital ajustada a cada familia 

La mejor cesta digital no es necesariamente la que contiene más servicios ni la que ofrece el menor precio de entrada. Una tarifa adecuada es aquella que permite trabajar, estudiar, comunicarse y entretenerse pagando lo justo y cubriendo todas las necesidades del hogar. Para algunos hogares, esto significará mantener los contratos separados. Para otros, concentrar fibra, móviles, televisión, plataformas y seguridad puede aportar mayor previsibilidad. Hay operadores, como Vodafone que ofrecen todas las opciones.