OHLA rechaza 65 millones por Ingesan, su filial de servicios, en busca de los tres dígitos

La constructora espera superar los 100 millones de euros por la venta de su división de facility, respaldada por una contratación récord de 445 millones en 2025

ohla hermanos amodio

De I a D: Luis y Mauricio Amodio, presidente y vicepresidente de OHLA, respectivamente.

OHLA ha rechazado las ofertas recibidas por su filial de servicios Ingesan, que se han situado en una horquilla de entre 60 y 65 millones de euros, según han confirmado a este periódico fuentes conocedoras.

La constructora, que lleva meses intentando desprenderse de esta división de facility management, considera que ese precio no refleja el valor real del negocio y no está dispuesta a cerrar la venta por debajo de los 100 millones de euros.

La compañía, sin embargo, rechaza esta versión: preguntada al respecto, OHLA afirma que no ha recibido ninguna oferta por ese valor.

La brecha entre lo que ofrece el mercado y lo que pide la empresa revela la dificultad de una desinversión que, en papel, parecía sencilla, pero que en la práctica se está prolongando más de lo previsto.

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Luis y Mauricio Amodio, presidente y vicepresidente ejecutivos de OHLA

La distancia entre comprador y vendedor supera en este momento los 35 millones de euros, una diferencia nada desdeñable que obliga a ambas partes a seguir negociando o a esperar que aparezca un nuevo interesado dispuesto a pagar el precio que exige OHLA.

Ingesan no es una empresa pequeña. La filial de servicios de OHLA facturó 566,5 millones de euros en 2025, una cifra que la convierte en un operador de peso dentro del sector del facility management en España.

El negocio responde al perfil clásico de los servicios de limpieza y mantenimiento: márgenes estrechos pero flujos de caja muy estables. El EBITDA de Ingesan alcanzó los 14,1 millones de euros en 2025, con un margen de aproximadamente el 2,5% sobre ventas.

Es el dato que más interesa a los potenciales compradores, porque demuestra que la filial genera caja de forma recurrente y predecible, independientemente de los vaivenes del ciclo económico.

Más llamativo resulta, a primera vista, que el beneficio neto de Ingesan aparezca como cero en las cuentas de OHLA de 2025. Pero esto no significa que la empresa no haya ganado dinero: es una consecuencia directa de su clasificación contable como «actividad interrumpida».

Cuando una filial se pone formalmente a la venta, sus ingresos y gastos se retiran de la cuenta de resultados principal para no distorsionar la rentabilidad del negocio recurrente.

Además, se practican ajustes de valoración para que el activo quede reflejado en el balance por su valor de venta estimado, lo que neutraliza el beneficio neto contablemente.

El verdadero as en la manga de OHLA para justificar su exigencia de precio está en la cartera de pedidos. Ingesan cerró 2025 con 620,5 millones de euros en contratos asegurados, tras una contratación récord: solo en ese ejercicio captó 445,8 millones en nuevos contratos. Entre las adjudicaciones más relevantes figuran contratos con el Ministerio de Justicia y el Ministerio de Defensa.

Este dato cambia radicalmente el argumento de venta. OHLA no pretende cobrar 100 millones por lo que Ingesan ganó el año pasado, sino por la visibilidad de ingresos que tiene asegurada para los próximos tres a cinco años.

OHLA
Los Amodio (OHLA) se imponen a Acciona y ACS

Una cartera de más de 620 millones equivale a más de un año completo de facturación ya firmada, lo que reduce drásticamente el riesgo comercial para cualquier comprador. En el sector de los servicios, ese tipo de visibilidad tiene un precio, y OHLA considera que el mercado todavía no lo está pagando.

Hace aproximadamente un año, cuando empezó a trascender el interés del grupo por vender Ingesan, las valoraciones que circulaban rondaban precisamente esos 60 millones de euros. El fuerte crecimiento de la cartera ha llevado a la dirección a revisar al alza sus expectativas y a fijar el suelo de la operación en los 100 millones.

La clasificación como actividad interrumpida tiene también un efecto directo sobre cómo se leen los resultados del grupo. Cuando OHLA presentó sus cuentas el pasado 26 de febrero, las ventas totales del grupo ascendieron a 3.455,1 millones de euros.

En esa cifra, Construcción aportó en torno al 95% del total —unos 3.303 millones— e Industrial contribuyó con aproximadamente 116 millones.

OHLA quiere vender entre el primer y tercer trimestre

La hoja de ruta que maneja la compañía contempla cerrar la transacción en algún momento entre el primer y el tercer trimestre de 2026.

Es un margen razonable, pero no demasiado amplio, lo que añade presión al proceso negociador. Si OHLA se aferra a los 100 millones y los compradores no suben sus ofertas, el grupo podría verse obligado a ceder en el precio o a explorar otras fórmulas para atender sus compromisos.

Por ahora, la pelota está en el tejado del mercado. OHLA aguarda una oferta que justifique sus pretensiones. Los potenciales compradores, por su parte, no parecen convencidos de que Ingesan valga lo que su dueño pide. Una situación de tablas que, tarde o temprano, alguien tendrá que resolver.

Archivo - Proyecto de OHLA
Proyecto de OHLA
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Alfonso Abad García

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