Orange denuncia a Telefónica por publicidad engañosa y obliga a rectificar su campaña contra llamadas spam
Autocontrol estima parcialmente la denuncia de Orange contra la afirmación de Telefónica de tener "la red más segura"
El CEO de MasOrange, Meinrad Spenger ,interviene en la inauguración la octava edición del 5G Fórum. Francisco J. Olmo / Europa Press
La guerra entre Orange y Telefónica suma un nuevo capítulo. La compañía de telecomunicaciones francesa ha denunciado a la teleco que preside Marc Murtra por publicidad engañosa en una campaña en la que proclama su red como «la más segura». Una denuncia que Autocontrol (Asociación para la Autorregulación de la Comunicación Comercial) ha estimado parcialmente, obligando a Telefónica a rectificar.
El jurado del organismo de autorregulación del sector ha estimado en parte la reclamación presentada por Orange España, filial de Masorange, según ha adelantado Cinco Días y ha podido comprobar este medio.
En la campaña comercial en cuestión promovida por Movistar, Telefónica utilizaba los mensajes “190 millones de llamadas fraudulentas bloqueadas a nuestros clientes” y “La red más segura”.
La resolución, fechada el 6 de mayo de 2026 y posteriormente ratificada por el pleno del organismo el 29 de mayo tras desestimar el recurso presentado por Telefónica, concluye que la compañía presidida por Marc Murtra no acreditó suficientemente la afirmación de que dispone de “la red más segura” del mercado.
La disputa se produjo en pleno despliegue de las medidas impulsadas por el Ministerio para la Transformación Digital para combatir las estafas telefónicas mediante llamadas y SMS.
Desde la entrada en vigor de la Orden TDF/149/2025, los operadores están obligados a detectar y bloquear llamadas con indicios de fraude, una cuestión que se ha convertido en un argumento comercial de primer nivel para las compañías.
Confirma que Telefónica bloqueó 190 millones de llamadas, pero no que sea «la red más segura»
Orange sostenía que Telefónica estaba utilizando como elemento diferencial una obligación que afecta a todo el sector. Además, cuestionaba tanto la cifra de llamadas fraudulentas bloqueadas como la utilización del eslogan “La red más segura”, al entender que transmitía una posición de liderazgo absoluto sin respaldo suficiente.
Sin embargo, Autocontrol no compartió los argumentos del grupo que lidera Meinrad Spenger respecto a la cifra de bloqueos. El organismo concluyó que Telefónica sí aportó documentación suficiente para justificar la afirmación de haber bloqueado 190 millones de llamadas fraudulentas dirigidas a sus clientes.
Según la resolución, la operadora presentó reportes remitidos periódicamente a la Secretaría de Estado de Telecomunicaciones e Infraestructuras Digitales (SETELECO), junto con explicaciones metodológicas que permitían sustentar el dato.
El Jurado consideró que existía un “principio de prueba suficiente” y destacó que Orange no aportó evidencias que contradijeran esas cifras.
Telefónica defendió además que fue uno de los operadores más avanzados en la implantación de los mecanismos de bloqueo previstos por la normativa y aseguró haber concentrado la inmensa mayoría de las llamadas fraudulentas interceptadas en España desde la entrada en vigor de la regulación.
No obstante, el análisis cambió cuando el organismo examinó el segundo gran mensaje de la campaña. Para Autocontrol, la expresión “La red más segura” no puede interpretarse únicamente como una referencia a la lucha contra las llamadas fraudulentas.
La resolución sostiene que un consumidor medio entenderá esa afirmación como una declaración de superioridad global respecto al conjunto del mercado. Es decir, que la red de Telefónica sería la más segura considerando todos los factores que afectan a la seguridad de una infraestructura de telecomunicaciones.
Y ahí es donde el argumento de Telefónica pierde fuerza. El Jurado reconoce que el bloqueo de llamadas fraudulentas contribuye a mejorar la seguridad de una red, pero recuerda que la seguridad engloba otros aspectos como la estabilidad, la resiliencia tecnológica, la protección frente a amenazas o la integridad del servicio.
En consecuencia, concluye que la compañía no aportó pruebas suficientes para acreditar una posición de liderazgo absoluto en todos esos ámbitos. Por ello, considera que la alegación vulnera el principio de veracidad recogido en el Código de Conducta Publicitaria de Autocontrol.
Telefónica debe rectificar la campaña
La resolución obliga a Telefónica a rectificar la campaña y cesar el uso de la expresión cuestionada. No obstante, rechaza el resto de acusaciones planteadas por Orange.
El organismo descarta que la publicidad constituya publicidad comparativa, publicidad «denigratoria», como pedía Orange, o que haga referencias ilícitas a competidores.
El caso refleja hasta qué punto la batalla comercial entre las grandes telecos españolas se ha trasladado desde las tarifas y el despliegue de redes hasta terrenos más complejos como la ciberseguridad y la confianza digital.
Además, supone un nuevo episodio en la guerra entre ambas compañías, que se ha endurecido en los últimos meses con recursos cruzados contra licitaciones públicas.
El Ministerio para la Transformación Digital tuvo que suspender provisionalmente la adjudicación del contrato de ciberseguridad del Estado por esta cuestión, ya que ninguna de las telecos cumplía con los planes de igualdad exigidos en los pliegos.